“… los castigó Dios”, dijo Barbosa; ¿no será que él ayudó a Dios a “castigarlos”?, le reviran

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Los expertos de los organismos e instituciones internacionales que analizan el accidente de helicóptero en que el 24 de diciembre de 2028 murieron la gobernadora poblana Martha Erika Alonso y su marido, Rafael Moreno Valle, exgobernador de ese estado y coordinador de la segunda fuerza política, la del PAN, en el Senado, afirman que a 10 meses del acontecimiento no encuentran razón mecánica o técnica que explique tal hecho.

¿Qué significa?, pues que a lo mejor hubo aguacates con algún nitro lo-que-se-imagine, o chocolates rellenos de (usted conjeture de lo que quiera, que todo es válido) subidos a último minuto al helicóptero y que fueron entregados por un amigo, de un amigo, de un cuñado, de una secretaria de Barbosa o alguno de los del círculo interno del actual gober.

Si no hay razón técnica o mecánica que explique que el helicóptero donde viajaba la pareja, así como si nada, y sin que sea algo común, dio de repente una maroma y cayó a tierra sobre sus hélices pues da para todas las especulaciones posibles, incluso para que el sucio y vil gobernador poblano Miguel Barbosa suponga que Dios castigó así a sus importantes pasajeros, porque según él -el cara de sapo-, dice que le robaron la elección de julio de 2018.

Pos en ese contexto es válido todo, desde lo de los chocolates o aguacates cargados hasta lo del supuesto sacrílego de Barbosa.

Ya en el plano terrenal, y sobre el mismo asunto, a la rana gubernamental poblana se le vino encima el mundo político.

El primero en darle un coscorrón mediático, fue Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política y líder de la mayoría de Morena en el Senado quien le recomendó no ser tan bocón, o sea: “cuidar mucho lo que se dice, en nombre del Creador”.

 ¿Debe dar disculpas?, se le preguntó,

 “… no hay que meterse con los muertos, ya hay bastante daño, bastante dolor en la familia, seres queridos y simpatizantes (de los Moreno Valle-Alonso) para seguir polarizando y confrontando a la sociedad. Yo no estoy de acuerdo, yo respeto la memoria de quienes ya se fueron. Y, con el Creador, el Arquitecto del Gran Universo, trato de no meterme en conflicto”, dijo.

Mónica Fernández, presidenta del Senado, dijo que hay cuestiones sobre las que un gobernante no debe hablar, menos si está de alguna forma involucrado con el hecho.

El pleno senatorial consideró que Barbosa debería disculparse, y en lo particular coordinadores y senadores de todas las bancadas lo menos que dijeron es que el gobernador poblano es un político dominado por sus vilezas y resentimientos.

ZALDIVAR COMO CANTINFLAS

A más de 10 años de los hechos, el presidente de la suprema Corte, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, reabre el caso de la liberación de Florence Marie Louise Cassez al denunciar que el entonces presidente Felipe Calderón lo presionó a él y a otros ministros en un intento por frustrar su liberación.

Sin embargo, y ante el rechazo inmediato del expresidente, quien además le exigió presentar denuncia judicial por sus dichos, el presidente de la Suprema Corte no proporciona ninguna prueba sobre lo que afirma.

El portal Sin-embargo advierte que Zaldívar Lelo de la Larrea denunció desde 2013 esas presiones de Felipe Calderón.

Y que estas denuncias fueron aireadas ante el público por la Revista Proceso.

Jorge Carrasco Araizaga, de Proceso, dijo en 2013 que el Gobierno de Calderón “recurrió a toda clase de artimañas e incluso a presiones y amenazas contra algunos integrantes del Poder Judicial, en especial algunos ministros de la Suprema Corte de Justicia, que se mostraban proclives a otorgarle el amparo –y por ende la libertad– a la francesa Florence Cassez”.

Pero no dio ninguna prueba más allá del dicho de esas “artimañas” calderonistas.

Y entonces afirmó que “Toda la fuerza de la administración de Felipe Calderón se dirigió contra Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, el principal promotor de la liberación de Florence Cassez. Otros ministros también fueron presionados, pero no quisieron confirmar ante los micrófonos, de acuerdo con el artículo de Carrasco”.

¿Qué significó “toda la fuerza de la administración de Felipe Calderón”? Le envió al Ejército o la Marina, le recortó presupuestos, le abrió juicios infundados, le organizó una campaña de medios documentada en su origen por parte del gobierno? ¿Qué fuerza usó en forma comprobable Calderón contra Zaldivar y otros ministros? ¿Lo puede documentar el presidente de la Suprema Corte?

En la información de Jorge Carrasco Araizaga en Proceso está este párrafo:

“No fue la primera acción de fuerza de Calderón contra Zaldívar. En junio de 2010 el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez-Mont, lo buscó para que cambiara su proyecto de resolución en el caso del incendio de la guardería ABC, que buscaba ampliar las responsabilidades a funcionarios federales. “Para eso no te pusimos”, le dijo el entonces secretario, en referencia a la propuesta de Calderón para que Zaldívar llegara a la SCJN meses antes. La versión ha sido confirmada por el propio ministro”, detalló Carrasco.

¿Qué dice Gómez Mont de esto?

Una vez detonado este nuevo escándalo, al participar el ministro Zaldívar Lelo de Larrea en un programa de TV conducido por Sabina Bergman y John Ackerman, ambos reconocidos por su afiliación pro-lópezobradorista, el presidente de la Corte aseguró que Andrés Manuel López Obrador “se ha mostrado respetuoso con la independencia del Poder Judicial”, y que él no ha recibido ninguna insinuación o recomendación de su parte.

Sin embargo consta en medios una filtración desde la Unidad de Inteligencia Financiera, órgano bajo la dirección de Santiago Nieto, quien en los hechos se ha convertido en el tenebroso y temible rottweiler de AMLO que es lanzado a congelar cuentas y anunciar juicios, pero sobre todo a condenar sin probar nada, en contra de opositores y personajes contrarios a la 4ta Transformación.

Ahí están los abiertos y groseros casos de Rosario Robles, del abogado Juan Collado, de Emilio Lozoya y ahora del exministro Eduardo Medina Mora quienes de repente fueron señalados por Nieto como presuntos implicados en juicios de lavado, de narcotráfico, de trata de blancas y de otras cosas.

¿Eso no es presión desde el Estado?

Por lo pronto ya a Zaldivar Lelo de Larrea ya le brincó Calderón quien negó lo que afirma el ministro-presidente.

“Que diga en qué casos, cuándo se realizaron (las presiones), qué hizo al respecto, y sobre todo, hubiese sido deseable que las denunciará en su momento porque pudieron darse hace seis años, siete, ocho; pero de repente que venga un golpe de memoria así de abrupto, me parece no que no está bien.

“Yo dejé de ser Presidente desde hace 10 años, ¿por qué no lo dijo antes?… y no cuando tiene que defender al presidente López Obrador”, replicó.

Y agregó:

“Me gustaría saber circunstancias de tiempo y lugar, y en qué momento mi Gobierno presionó al Ministro Zaldívar o a otro Ministro. Hablé con él desde que estaba en la preparatoria, hablé de muchos actos jurídicos, pero no hubo presiones”, aseguró Calderón.

Yo no fui con él a la prepa, pero igual me interesaría saber cómo -con pruebas no con dichos- lo presionó Calderón. Lo otro es rollo, demagogia que apesta a defensa pro-lopezobradorista desde la cúpula de la Suprema Corte.

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