Crece presión ciudadana contra Núñez

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Si Rosario Robles Berlanga, secretaria de gabinete con el presidente Enrique Peña Nieto, y el exgobernador Andrés Granier Melo estuvieron encarcelados por omisión, en el imaginario colectivo se da como un hecho que el exmandatario perredista Arturo Núñez Jiménez debe ser traído de España para que responda por sus presuntos latrocinios. Por eso Morena se encuentra en un predicamento.

Apenas en su primer informe de labores del domingo, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que el principal cometido de su gestión es la lucha contra la corrupción y la impunidad.

He ahí el dilema: si el jefe de la nación admite que la impunidad es uno de los principales flagelos de México, pero no mete a la cárcel a Núñez, ¿qué van a pensar los tabasqueños de su presidente?

De acuerdo con analistas, el partido en el poder se vio forzado a desautorizadar técnicamente la cuenta 2018 de Núñez en el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE) por la presión de la opinocracia, más que de los partidos.

Ni duda cabe que Morena va a reprobar el ejercicio fiscal del año pasado y que incluso va a presentar las denuncias a que haya lugar ante la Fiscalía General del estado. Pero de esto a que el esposo de Martha Lilia López Aguilera y ella misma vayan a ser procesados, hay una gran distancia.

El viernes 23 de agosto que AMLO dijo aquí que no iba presentar denuncias contra Núñez porque su fuerte no es la venganza, surgieron voces que le reclamaron que el caso de Núñez es de aplicación de la justicia, no un tema de venganza.

Una empresa que hace estudios de opinión pública encontró recientemente que el personaje tabasqueño con más rechazo ciudadano en redes sociales es Arturo Núñez junto a su esposa Martha Lilia, a quien le han endilgado el mote de “Rata Lilia”.

Allegado a Núñez aseguran que su exjefe «ni siquiera será demandado penalmente», pues creen que en las campañas del año pasado el exmandatario le dio la espalda a su partido, en abono al triunfo del lopezobradorismo.

Datos duros del acercamiento entre Núñez y AMLO hay muchos, pero entre los tabasqueños se encuentra presente la foto de la visita del tepetiteco al puerto de Dos Bocas, siendo aún presidente electo, y le dio un abrazo en actitud protectora cuando el aún mandatario perredista recibió una rechifla.

Asimismo, Núñez cometió otro error que hoy lo tiene en el ojo de la opinión pública: metió a la cárcel a su antecesor, y este antecedente lo ubica en el centro de la “nueva” cultura tabasqueña de pedir prisión para los funcionarios corruptos.

El próximo catedrático de la Universidad de Salamanca le puso la soga al cuello a Granier, algo que por prudencia y sentido de la historia ningún gobernador tabasqueño habría hecho.

Este hecho de aparente venganza política tiene enardecido al pueblo tabasqueño, que ha llegado al extremo incluso de que en algunos sectores se está pensando en ir hasta la Madre Patria a realizar protestas a las puertas de la prestigiada institución académica que lo tendrá en sus aulas en el próximo ciclo escolar.

Después de que Núñez envió a Granier a prisión, aparentemente sin pruebas, la sociedad le está pidiendo lo mismo a quien le recibió el mando.

PARA SU INFORMACIÓN…

LA MANTA CONTRA el alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz, que llevaron actores políticos al informe de López Obrador es una muestra de que se trata de una protesta de grupos de interés, más de que de ciudadanos.