Análisis semanal: 2 de septiembre

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El primer informe

O el tercer informe, según el conteo particular de Presidencia, ofreció cifras y temas para comentar, pero mostró claramente una cosa: la polarización sigue presente en la sociedad y determina la manera en que se da la discusión pública.

Las redes sociales, como termómetro, dieron cuenta de tendencias tanto a favor como en contra, pero determinadas por la manera en que desde el informe se determinó que «el triunfo de la reacción es moralmente imposible», con lo que se incentiva la discusión de que todo lo que gire en torno a las acciones del gobierno lopezobradorista se dará a partir del enfrentamiento entre quienes apoyan y quienes se oponen, de ahí que busque identificar a éstos últimos como fifis, reacción, mafia del poder y demás.

Acerca de los datos proporcionados en el informe, muchos de los cuales no permiten una evaluación objetivo en virtud del tiempo que ha trascurrido desde el primero de diciembre pasado, lo que se muestra es más la voluntad de generar polémica y tomar medidas unilaterales, apoyadas en la plataforma propagandística que se tiene, que a lograr consensos, por mucho que empresarios se hayan parado en el escenario de Palacio Nacional.

En esa línea se inscribe la decisión de no ceder al PAN la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, pese a acuerdos previos.

Así, la polarización será la marca de la casa de le 4T.

La imagen de la semana

Luego del enfrentamiento por la mesa directiva del Senado, Ricardo Monreal publicó una foto con López Obrador.

El meme de la semana

Los usuarios de redes

Llama la atención la manera en que algunos usuarios de redes sociales participan de la discusión pública en las redes sociales. Una muestra la dieron cuando nuestro colaborador Rodulfo Reyes difundió en su cuenta de Twitter las imágenes de una reunión en la cual periodistas de todo el país se reunieron para pedir al presidente «cese sus agresiones y el discurso de odio en contra del gremio». Casi de inmediato, algunos usuario empezaron a contestar que se trataba de una junta de «chayoteros», de que obtendrían respeto cuando dejaran de difundir fake news e incluso insultos.

Algunos de estos perfiles muestran pocos seguidores –en un caso de sólo 24 seguidores en Twitter–, pero llama la atención la virulencia de sus participaciones y como no ocultan su participación en la llamada Red AMLOver que ha sido estudiada por instancia como el Media Lab del ITESO para mostrar la manera en que se coordinan para defender al mandatario aunque se trate de errores o equivocaciones.

Sin reconocimiento, esta estrategia busca defender la imagen del mandatario, aunque a costa de generar rechazos en usuarios que aprecian que López Obrador necesita de usuarios en redes que recurren a las agresiones para defender su gestión, algo que parece –por la manera en que se manejan las «mañaneras»– está autorizado por el morenista.

@CronicadePoder