Del caso Urdangarin, a la independencia de Cataluña

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En medio de una jornada tensa, en la que ha estallado una bomba de racimo en el «caso Urdangarin», ya que se han cumplido las amenazas del socio del Duque de Palma, Diego Torres, sobre la difusión de correos electrónicos comprometedores para la Casa Real (en este caso para una amiga de Don Juan Carlos, la noble alemana Corinna Sayn-Wittgenstein) que, él mismo ha entregado al juez de Palma de Mallorca, José Castro, y del escándalo mediático por la negativa del dirigente de Unió Josep Antoni Duran i Lleida, después de que se admitiese, en sede judicial, que Unió se había financiado ilegalmente, con fondos europeos, para combatir el paro, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha dado un paso más, al autorizar la difusión del borrador de declaración institucional que se aprobará el próximo día 23 de enero, sobre la independencia de Cataluña.

La «bomba de racimo» en torno al caso Urdangarin ha estallado porque la Zarzuela no ha querido someterse al chantaje de Diego Torres, que había pedido una cierta inmunidad, aparte de una elevada suma de dinero, para no hacer público los supuestos mails, que complican aun más el ya escandaloso caso del Duque de Palma. Y el caso «Duran i Lleida» tiende a enquistarse, ya que el dirigente de Unió, ha hecho público desde Santiago de Chile de no dimitir, con el argumento de que no existe una sentencia en firme que declare que su partido se financio de forma ilegal.

Por si faltara poco para una jornada de confusión, con el señor Duran i Lleida en Chile, Mariano Rajoy en Argelia, y el Rey, preparando su primer viaje, después de la operación de cadera a Abu Dabi, acaba de hacerse público el proyecto de declaración que será aprobada por el Parlamento catalán el próximo día 23 de enero, como primer paso, hacia la convocatoria del Referéndum de Independencia.

La declaración, que apela a los derechos históricos de Cataluña, al fracaso del modelo autonómico que impide la evolución democrática de Cataluña dentro del Estado español, y a la necesidad de la independencia Cataluña como nuevo Estado, en el marco europeo, de acuerdo con el carácter de sujeto político jurado y soberano del pueblo de Cataluña, incide en que «se facilitarán todas las herramientas necesarias para que el conjunto de la población y sociedad civil catalana tenga toda la información y el conocimiento preciso para el ejercicio del derecho a decidir y se promueva su participación en el proceso. «Se apostará por el diálogo y la negociación con el Estado español, las instituciones europeas y el conjunto de la comunidad internacional, se defenderán y promoverán los principios fundacionales de la Unión Europea, particularmente los derechos fundamentales de los ciudadanos, la democracia, el compromiso con el estado del bienestar, la solidaridad entre los diferentes territorios de la Unión y la apuesta por el progreso económico, social y cultural. Finalmente, la declaración insiste en que «se utilizarán todos los marcos legales existentes para hacer efectivo el fortalecimiento democrático y el ejercicio del derecho a decidir».

Una declaración preocupante no solo para España, sino para el resto de una Europa, atemorizada, según destaca la edición de este jueves del «Financial Times», de que varios estados de la Eurozona puedan abandonarla. Estados europeos individuales que, pronto pueden llegar a resquebrajarse y banderas menos familiares que aparecerán, según el periódico británico, en lugares como Cataluña, Escocia y Flandes.

En el caso de Cataluña, el periódico sostiene que marchará hacia un referéndum, aunque cualquier votación ocurra en el 2014. Entre ahora y entonces, un nuevo pacto fiscal con Madrid podría llegar a mitigar el impulso de autonomía, ya que el presidente catalán necesita defender el referéndum para mantener intacta su coalición. Pero el presidente español, Mariano Rajoy, tiene la capacidad de ofrecer concesiones económicas a Mas en negociaciones separadas relativas a la financiación de las comunidades autónomas. En el proceso, éste podría originar una brecha entre los socios de la coalición catalana.

Si Mas puede salvar la cara con un pacto fiscal -mejor para Cataluña, opina el periódico- entonces se podría también aplazar el referéndum por completo.

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