* DESBANDADA PANISTA; SÓLO 8 DE CADA 10 REAFIRMAN MILITANCIA. HASTA FOX NIEGA REAFILIARSE

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CAFÉ PARA TODOS

* PALO A ELBA ESTHER GORDILLO CON LA DESIGNACIÓN DE MARÃ A ESTHER SHERMAN AL FRENTE DE LA LOTENAL

Para cualquier capitán, el hecho de que el 80 por ciento de los tripulantes y pasajeros hubieran huido en desbandada abandonando el barco después del naufragio, sería una catástrofe. Sin embargo, para el líder del Partido Acción Nacional, Gustavo Madero, «no pasa nada».

Bajo el argumento de que «somos un partido de cuadros, no de masas» -lo cual no es ningún consuelo, pero sí confirma el elitismo de los panistas-, Madero se mantiene incólume.

Se supone que del millón 868 mil 567 panistas inscritos en el padrón antes del proceso de reafiliación que realizó el partido recientemente, sólo 368 mil 253 refrendaron su militancia.

La cifra es asombrosa y no hace sino demostrar que los panistas se volvieron una parvada de trepadores durante los 12 años que gozaron de las mieles del poder. Lástima, porque habían sido un partido donde la ética primaba sobre cualquier otro valor y donde se creía que imperaba la decencia y otros atributos.

Se creía que el arribismo era un vicio deleznable que no tenía nada qué ver con el comportamiento típico de los blanquiazules.

Conductas típicas de militantes de otras formaciones como el Partido Revolucionario Institucional (PRI) o el Partido de la Revolución Democrática (PRD) -el «chapulinismo» o arte de saltar de un puesto a otro, el «chambismo», o la búsqueda afanosa de un puesto por encima de cualquier cosa, y la «aviaduría», que ya se sabe que significa cobrar sin trabajar-, eran impensables en el PAN.

Dirán algunos que los panistas son «hombres, no santos», pero también es bueno recordar que los militantes de ese partido se creían por encima de las tentaciones de los simples mortales y tenían fama de puritanos.

Ahora, se vienen a dar cuenta de que son igual de pecadores e hipócritas que el resto de los políticos. De hecho, lo habían descubierto desde antes pero no habían querido darse cuenta o se resistían a admitirlo.

Por algo crearon 2 tipos de militantes: los activos, aquellos que se comprometen a participar en forma permanente y disciplinada en el partido, adquiriendo derechos y obligaciones, y los adherentes, aquellos que contribuyen a la realización de los objetivos del partido sin contraer derechos ni obligaciones.

Durante los dos sexenios panistas, los militantes del partido, tanto activos como adherentes, crecieron como la espuma. Sin embargo, después de la histórica derrota que sufrieron en las urnas el 1 de julio del año pasado, fueron muy pocos los que permanecieron en él.

Jalisco es la entidad donde más militantes activos se perdieron, con 49 por ciento del padrón. Después está el Distrito Federal, con 9 mil 616; Estado de México, con 9 mil 504; Chihuahua, con 8 mil 991; San Luis Potosí con 7 mil 976 y Puebla con 7 mil 958.

En el caso de los adherentes, el desplome fue aun más pronunciado, pues sólo 163 mil 220 volvieron a inscribirse en el padrón de Acción Nacional, equivalentes al 11 por ciento de los inscritos originalmente.

En términos absolutos, la mayor desbandada se registró en Veracruz, con 130 mil 135; Estado de México, con 127 mil 735, y Jalisco, con 116 mil 435 militantes menos.

Figuras controvertidas y representativas como el ex presidente Vicente Fox y los ex gobernadores Patricio Patrón Laviada, de Yucatán, y Héctor Ortiz Ortiz, de Tlaxcala, se abstuvieron de refrendar su militancia.

Pero el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, se niega tercamente a admitir la realidad.

«Es completamente erróneo calificar el refrendo como desbandada. La cifra de panistas refrendados sí corresponde a los panistas que han venido participando», indicó en conferencia de prensa.

«El número no es la fortaleza del PAN», señaló Madero, quien señaló que el blanquiazul es «un partido de hombres y mujeres libres que rechazan el corporativismo, el clientelismo y cualquier otra forma de afiliación masiva».

Se trata de «una organización de ciudadanos sin prejuicios, resentimientos y apetitos personales». Es el viejo cuento del partido de santos y hombres sin mácula, que no se contaminan de las pasiones humanas.

Madero dijo que propondrá en asamblea que desaparezca el concepto de miembros adherentes para que se quede sólo el de miembros activos con derechos, y por supuesto, se dijo preocupado del bajo nivel de refrendos en el Estado de México, Jalisco y el Distrito Federal.

Hay casos como el de Diego Fernández de Cevallos y César Nava, que figuran entre los consejeros nacionales y personalidades que no refrendaron su militancia. También se habla de Marta Sahagún, la esposa de Vicente Fox.

«(El PAN) se ha distinguido de otros partidos porque no se ha caracterizado por incorporar a miembros de gobierno en función de su militancia, sino en función de sus méritos», aseguró el panista.

Fernández de Cevallos ya salió a aclarar que no se reafilió porque no necesita hacerlo, bajo el argumento de que no necesita «rebautizarse» para volver a ser católico. Tenía que usar una metáfora eclesiástica para que la frase resultara más efectiva.

EL PAN SE SEGUIRA HUNDIENDO EN LA MEDIOCRIDAD

El lector quizá se pregunte cuál será la consecuencia de esta estampida de panistas. La obvia es que el PAN, luego de sus 15 minutos de fama, seguirá hundiéndose en la mediocridad y en los últimos lugares de la popularidad ciudadana.

Aunque ya Juan Manuel Oliva, secretario general adjunto de Elecciones del PAN, aseguró que pese a la salida de militantes del blanquiazul, sí les alcanzará la fuerza para enfrentar las 14 elecciones de este año, aunque han admitido que deberán entablar alianzas con sus enemigos acérrimos, que son las izquierdas.

Entre los estados donde se menciona que habrá coaliciones figuran Oaxaca y Puebla.

Este año habrá elecciones en 14 estados del país, 13 para renovar Alcaldes y diputados locales y sólo en Baja California se disputará la gubernatura.

Lo cierto es que el PAN enfrenta la peor crisis de su historia y que corre el riesgo de quedarse con un puñado de miembros que no serán capaces de relanzar al partido para que recupere el poder que perdió el año pasado.

En lugar de que prevalezca una mística, un espíritu, una fuerza que los una, un deseo o esa vehemencia que animaba a los padres fundadores, ahora domina el desánimo y las ganas de arrojar la toalla.

El partido por el que tanto lucharon grandes personajes como Manuel Gómez Morín, está convertido en ruinas y nadie es capaz de juntar los pedacitos para construir los cimientos de un nuevo edificio que sea tan sólido como lo fue al conquistar la presidencia en el 2000.

Ojalá haya alguien que sacuda a los panistas de su decadencia y les recuerde que hay un amplio sector de la sociedad mexicana que esperaba mucho de ellos y los decepcionaron. Y ahí están las pruebas.

Es triste ver que hasta personajes como Vicente Fox, un ignorante -que por las debilidades atávicas de los mexicanos, que se encandilan hasta con una simple luciérnaga, lograron ocupar la presidencia de la República-, hoy se niega a reafiliarse al partido que lo catapultó al poder y sólo se preocupa por hacer del cubil en que se refugia, el mal llamado Centro Fox, una especie de sede de negocios, un mall al estilo estadounidense, que ante todo le reditúe dividendos económicos. Y como él hay muchos más.

GRANOS DE CAFÉ

El último bastión que le quedaba a la maestra Elba Esther Gordillo le fue arrebatado por órdenes del presidente Enrique Peña Nieto, quien designó a la jalisciense María Esther Sherman como nueva directora de la Lotería Nacional.

Sin contar que la SEP ya no está a cargo de uno de sus incondicionales, ni siquiera amigos, pues Emilio Chuayffet es algo así como la «piedra en el zapato» de la dirigente magisterial, primero le quitaron el ISSSTE, cargo al cual fue nombrado Sebastián Lerdo de Tejada y ya no uno de sus subalternos; luego la subsecretaría de Educación, en donde fue designada Alba Martínez, una reputada académica experta en evaluación, que hasta hace poco estaba en manos de su yerno, y ahora vino el palo con la Lotenal.

Así pues, quien diga que Gordillo no ha perdido poder, a lo mejor vive en otro país. Lo cierto es que, como dice el proverbio popular, «para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo». Nada mejor que una mujer para desplazar a otra.

Y se trata nada menos que de quien fue vocera de los diputados rebeldes, que a finales de 2003 se levantaron en contra de Gordillo, cuando era jefa de la bancada tricolor en la Cámara Baja, y a quien acusaban de tratarlos como sus subordinados y no como sus pares.

La verdad es que la Lotería Nacional debería servir para los nobles fines para los que fue creado, es decir, para la Asistencia Pública, y no para llenarle las arcas al sindicato de maestros o para servir de «caja chica» del gobierno.

Con el nombramiento de Sherman, la Lotenal vuelve a sus orígenes y ahora la Gordillo tendrá que comenzar un plan de ahorros aunque pobre no es: le queda el sindicato y por supuesto el Partido Nueva Alianza

La izquierda parece acercarse a su prueba de fuego, sólo por la segura transformación de MORENA en partido político -y con ello, el éxodo de perredistas al partido de Andrés Manuel López Obrador-, sino por los pleitos del presidente nacional del partido del Sol Azteca, Jesús Zambrano, y el secretario general del mismo, Alejandro Sánchez Camacho, que un día sí y otro también descalifica los acuerdos que se han establecido con el gobierno de Enrique Peña Nieto como el Pacto por México.

El nuevo pleito es ahora porque se conoció que en la integración del Consejo rector del Pacto por México participan 6 perredistas: Jesús Zambrano, Jesús Ortega, Pablo Gómez, Eloy Vázquez, Alejandra Barrales y Guadalupe Acosta Naranjo, quienes no cuentan con el aval de los órganos de dirección del PRD.

Por ello no es nada remoto que en breve surja el nuevo partido «Izquierda Democrática» auspiciado por los moderados del PRD, como Marcelo Ebrard, candidato presidencial declarado, el doctor Juan Ramón de la Fuente, y una pléyade de ex priístas metidos a perredistas que aún conservan su prestigio e influencia al interior del PRD.

Por lo pronto las definiciones políticas parecen favorecer solamente al Partido Revolucionario Institucional que no tiene opositor real en las elecciones estatales programadas para este año entre las que sobresale su seguro regreso al gobierno de Baja California en el que fuera el primer bastión panista con Ernesto Rufo, gracias al apoyo del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.

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