Nueve (9) claves de la felicidad: Muy útiles para la “Marca Personal”

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“Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”: Sartre

Desde la psicología positiva (Martin Zeligman) la felicidad se enseña/aprende, pues gran parte de ella depende de factores (creencias y hábitos) que son modificables. Y como la gente feliz vive con mayor bienestar y más salud, es una manera de prevenir enfermedades y de ser más productivos. No es estar con una sonrisa de oreja a oreja, sino aprender a tomar lo que nos da la vida (bueno/regular/malo) y aprovecharlo al máximo. Son nueve (9) lecciones que se enseñan/aprenden en “cátedras de la felicidad”, que ayudan a generar bienestar, como fundamento básico para la “Marca Personal”. Como tal, no es una moda, sino un tema para la agenda de la sociedad, como un todo.

  1. La felicidad está en la mente: El nivel de bienestar se determina por la interpretación que cada cual hace de los eventos externos: Si se ven catastróficos o provechosos depende de dónde se ponga el foco de atención. El 10 por ciento es lo que nos pasa en la vida y el 90 por ciento es lo que hacemos con lo que nos pasa. Nadie tiene control sobre lo que sucede (muerte de seres queridos, despido del trabajo…) pero hay alternativas para afrontarlo y saber que tenemos ese control nos ayuda a ser felices

  2. Agradezca:El agradecimiento es beneficioso porque significa reconocer las cosas que la gente da por sentadas y creer que siempre estarán allí. Dar gracias explícitamente, genera altos niveles de bienestar porque con ese acto creamos empatía con la bondad de los otros… y eso nos hace sentir buenos también a nosotros. Es recomendable escoger cada noche el hecho más agradable del día y agradecer por ello.

  3. Haga ejercicio:Con 20 minutos de ejercicio al día el cerebro secreta endorfinas, opiáceos naturales que proporcionan sensaciones de calma y placer. No tiene que ser intenso ni en un gimnasio. Basta una caminata -a ritmo acelerado- durante  ese lapso.

  4. Cultive sus amigos: Con los amigos nos desahogamos y sus consejos/apoyos reducen emociones negativas para entender con más claridad la situación. Al compartir, descubrimos que los problemas no son únicos y hay diferentes formas de afrontarlos.
  5. El sentido de propósito:Tener una meta, un proyecto, un sueño o un propósito que -como motor interno- le dé sentido a la vida, redunda en bienestar físico y mental.
  6. Simplifique:Hay que hacer la vida sencilla: No agendar más actividades de las que podamos hacer. La cantidad impacta la calidad, para tener más claras las prioridades.

  7. Medite:Esta práctica milenaria reduce el estrés negativo, relaja, genera paz interior y da energía al cuerpo y a la mente para sortear mejor los obstáculos, pues al concentrarse la mente desvela el ruido que genera las molestias de la vida y “ver” ese ruido es el primer paso para aquietarlo y transformarlo en espacio de silencio, paz y felicidad.

  8. Permítase ser humano: Las emociones humanas -aún las negativas- tienen un propósito y es bueno sentirlas. Debemos ser compasivos con nosotros mismos y aceptar nuestras debilidades sin juzgarnos más de la cuenta: Errar es oportunidad para aprender.
  9. Vuélvase un caucho: Hay que tener la elasticidad suficiente para ser impactado por eventos traumáticos, pero poder recuperarnos y seguir caminando, aún más fortalecidos. Es importante saber que tenemos el control y que el fracaso también es oportunidad: No decir “esto me pasó por mi bien”… sino “qué bien puedo sacar de esto que me pasó”.

Son nueve lecciones útiles para dejar “huellas personales positivas”…no cicatrices.

@CarlosSalazarV