Hay un responsable de que Núñez haya sido gobernador…

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Considerado el mandatario más nefasto que ha dado Tabasco, Arturo Núñez Jiménez logró ser el primer inquilino de la ‘Quinta Grijalva’ surgido de la izquierda por una razón que ahora parecen olvidar los tabasqueños: lo puso Andrés Manuel López Obrador.

Sin el respaldo del ahora presidente de México, el esposo de Martha Lilia López Aguilera no hubiera logrado instalarse en Plaza de Armas 12 años después de que Roberto Madrazo Pintado le impidió disputar el Ejecutivo por el PRI.

En 2012 Núñez vio coronado su sueño, gracias al empuje de lo que ya era conocido como ‘efecto AMLO’.

En las elecciones de ese año el de Tepetitán placeó por todo Tabasco al expriísta recomendándole a sus paisanos que votaron por él porque, según decía, era un político “honesto”.

Hasta la mitad de la administración de Núñez fue posible ver que López Obrador cogobernaba en el Edén, habida cuenta de que las principales carteras del gabinete (Gobierno, Educación, Salud y Seguridad Pública) las ocupaban allegados a él.

En los comicios intermedios de 2015, AMLO y Núñez aparentaron un pleito, del cual ahora hay evidencias de que fue fingido.

¿Pruebas?:

1) En la jornada electoral de 2018, el gobernador Núñez abandonó a su suerte al candidato a la gubernatura de su partido, Gerardo Gaudiano Rovirosa, y –peor aún– permitió que la PGR le armara a finales de 2017 una campaña de desprestigio similar a la que el gobierno de Enrique Peña Nieto le desató al abanderado presidencial del PAN, Ricardo Anaya.

Núñez dejó morir al PRD. Es sabido que una semana antes de las votaciones, su correligionario candidato le llevó a la ‘Quinta Grijalva’ un documento que daba cuenta de un operativo secreto a cargo del entonces secretario de Seguridad Pública, Jorge Aguirre Carbajal, para perjudicar al sol azteca.

Aguirre fue ratificado por le administración de Morena y aunque ya fue sustituido aún goza de un sueldo en el Tribunal Superior de Justicia de Tabasco (TSJT).

2) Pero la mejor evidencia de que la amistad entre AMLO y Núñez va más allá del intercambio de acusaciones de 2015 (“puque”, le dijo el morenista; “nos vemos a la salida”, le respondió el perredista), es la protección que le está brindando la bancada parlamentaria del partido oficial al exgobernador.

En el recinto legislativo el diputado independiente José Manuel Sepúlveda del Valle es el único que se ha atrevido a pedir castigo para Núñez.

En respuesta, el régimen ha salido a descalificar al que levantó la voz con la versión anodina de que obedece a intereses contrarios al gobierno por ser primo del perredista Roberto Romero del Valle.

3) La ratificación de Agustín Silva Díaz como coordinador del PRD en la Cámara de Diputados está en sintonía con ese gran acuerdo. El hombre fuerte de Núñez en el Congreso, que también ha apoyado iniciativas favorables al gobierno morenista, será el jefe cameral hasta que concluya la actual Legislatura.

El exsecretario de Comunicaciones y Transportes reveló ayer que los diputados de su partido “van a defender lo que sea defendible” de la cuenta pública de 2018 de Núñez.

El nuñista consideró que aun con las observaciones por 11.7 millones de pesos que le hizo la Auditoría Superior de la Fiscalización a su ejercicio del año pasado, no necesariamente tiene que ser reprobada la cuenta.

Silva no anduvo con medias tintas y adelantó que su bancada va a aprobar el ejercicio del año pasado de Núñez, pese a las irregularidades encontradas.

Aquí le podemos adelantar que el exmandatario que en 2012 le llamó “jefe” a López Obrador no tendrá problemas con el actual gobierno, y que ni siquiera habrá ‘chivos expiatorios’.

@RodulfoReyes