Rondan fantasmas a Orta

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Por más paciencia que le han dispensado, aunque muchos consideran que en realidad lo han solapado, parece que el tiempo para Jesús Orta se acorta al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, donde sólo ha acumulado pifias en seis meses.

Excolaborador de Marcelo Ebrard en la Policía capitalina que encabezó, durante la administración de YSQ, Orta llegó de manera sorpresiva a la secretaría del ramo, donde Claudia Sheinbaum lo presentó como una carta de lujo para controlar la inseguridad en la capital.

A las primeras de cambio, exhibió su torpeza política, pues lo primero que hizo fue calificar de corrupta a la policía que llegaba a encabezar, lo que le valió la animadversión de los propios uniformados, que para nada se sintieron motivados.

No tiene caso enumerar los casos en que ha fallado, pero el hecho es que en todos los rubros la inseguridad en la capital está desbordada y los ánimos de la ciudadanía están al rojo vivo, acrecentados por el reciente asesinato del estudiante Norberto Ronquillo.

Y ahora sí ni cómo echarle la culpa a Miguel Ángel Mancera, pues ya se hicieron los cambios de personal y los ajustes en su estrategia de cuadrantes, y las cosas han salido al revés: la inseguridad aumentó a grados históricos.

Tan mal andan las cosas que incluso Morena, inusualmente, aceptó que los diputados citaran, la próxima semana, a Orta para comparecer en Donceles.

Y si los morenos aflojaron es porque desde el Zócalo les dieron instrucciones para sentar en el banquillo al jefe policiaco, porque, de lo contrario, lo habrían impedido con su mayoría, para no exponer al secretario.

Para quien lo quiera leer, ése es un mensaje que presagia tormenta en el entorno del buen Chucho; ojalá alcance a comparecer en Donceles. Eso porque Sheinbaum anunció ayer que, en breve, presentará algunos refuerzos de lujo tanto para la Secretaría de Seguridad como para la Procuraduría de Justicia, otra de las áreas que cada rato es goleada por la delincuencia.

Ya el martes la columna de El Caballito adelantó la posible llegada de Omar García Harfuch, exdirector de la Agencia de Investigación Criminal de la FGR, a la Policía de Investigación para reforzar a Ernestina Godoy, la errática procuradora.

Y aquí habría que pensar si con los refuerzos bastará, pues es como en el futbol, así un equipo adquiera a los mejores refuerzos, si el director técnico es malo, el equipo no funcionará.

En el caso de Ernestina —que todo el mundo sabe que viene recomendada “por los de arriba”— y del propio Orta hay que analizar si son los idóneos para levantar el equipo y ganar el campeonato.

Porque en todos lados el gobierno sigue repitiendo eso de: “No nos va a vencer la delincuencia…” “No le vamos a fallar al pueblo…”.

Pues quién sabe qué partido estén viendo desde el Zócalo, porque la delincuencia va goleando y la directiva ya le falló a la afición…

CENTAVITOS

Muchos se siguen preguntando cómo estaría la seguridad si hubieran dejado a Raymundo Collins otro rato en la SSP, porque en unos cuantos meses ya se notaba su mano.