Caen sexoservidores en Donceles

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Con la cola entre las patas anduvieron ayer los diputados locales que apoyaron las modificaciones a la Ley de Cultura Cívica que criminaliza el servicio sexual, y que fueron reconvenidos por la Jefatura de Gobierno para corregir el agravio.

Habrá que recordar que, el jueves de la semana pasada, la mayoría del Congreso local aprobó modificar la citada ley, que, entre otras cosas, proponía castigos corporales y multas para quienes se dedican al comercio sexual en la vía pública y para sus clientes.

Apenas fue enviada a la Jefatura de Gobierno para su publicación, organismos defensores de derechos humanos y promotores de la libertad y la diversidad sexual protestaron ante la criminalización del sexoservicio.

El gobierno regresó la ley a los diputados, con observaciones para que la revisen y la corrijan, evidenciando a los legisladores, sobre todo a los lambiscones.

En la sesión de ayer, grupos de activistas de la diversidad sexual y de personas dedicadas al servicio sexual se apostaron en galeras del salón de plenos, para protestar por el accionar de los diputados.

Con el público en las tribunas, los morenos quisieron sacar raja y se promovieron como defensores de los grupos minoritarios e intentaron encabezar la lucha para eliminar el párrafo que criminaliza a los sexoservidores y que, según ellos, se les fue sin querer.

Nada más falso, pues en comisiones discutieron el castigo que tendrían las personas que se dedican al comercio sexual e incluso a la diputada morena Paula Soto le salió la panista que aún lleva adentro y pidió que se pudiera denunciar esta actividad desde el anonimato.

No pidió que no se les castigara, como ahora quiere aparentar firmando un escrito en el que su fracción rechaza el texto que ellos mismos aprobaron, sino que los vecinos no denunciaran para evitar posibles venganzas; que la denuncia se hiciera en forma anónima.

Eso es criminalizar, y no es que a los diputados se les haya pasado; implementaron los castigos con toda conciencia.

El chiste es que su ley les fue devuelta y ahora la tendrán que modificar, a fin de que la vuelvan a enviar al gobierno de la Ciudad de México y sea publicada para que entre en vigor.

De los morenos y sus rémoras del PT, PES y Verde no se extraña que exhiban su ignorancia y luego reculen ante el primer regaño, pero sigue llamando la atención la fracción del PAN, que en tribuna la hizo pedazos y a la hora de votarla la aprobó.

Con qué cara Jorge Triana y los demás suspiritos azules volverán a aprobarla, pues seguirá teniendo la inconstitucionalidad que el propio Triana exhibió en tribuna, pero ahora sin castigo al sexoservicio, lo cual va en contra de las ideas de la vela perpetua panista.

CENTAVITOS

Por cierto, la petista Circe Camacho se quejó amargamente de que su fracción sea calificada como rémora de los morenos, pero de nuevo, en la sesión, siguieron al pie de la letra todo lo que sus mayores indicaron: rémoras.