Agua sucia, políticos y elecciones

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Cuando decidió encarar la bomba de tiempo en que se encuentra convertida la red de agua potable del municipio de la capital, el alcalde Evaristo Hernández Cruz quizá no estaba pensando en las próximas elecciones, pues una máxima de la política dice que “dinero que se entierra no da votos”.

Los funcionarios no quieren invertir en alcantarillas porque esas obras no se ven ni visten a quien las ejecuta.

En el caso de Centro, las arterias por donde corre el líquido están a punto del colapso como paciente desahuciado.

Tan solo en las calles de Villahermosa hay por lo menos 400 hundimientos, debido a que las oxidadas tuberías ya no resisten el escurrimiento, y por más que se subsanen no tienen remedio.

Para sustituir la infraestructura de agua potable se requiere una inversión de entre cinco mil y 12 mil millones de pesos, según dijo Hernández hace poco que dio a conocer que se debía concesionar el servicio a la iniciativa privada.

En Centro el metro cúbico de agua cuesta 87 centavos, pese a que producirlo asciende a 14 pesos, lo que indica que su costo está mil 500 por ciento por abajo del precio de manufactura.

Y a pesar de que el agua más barata del país se encuentra en Tabasco, en la capital solo siete de cada diez personas pagan su consumo. Por eso la cartera vencida pasa de los 500 millones de pesos.

Una cifra similar al adeudo de los capitalinos es lo que la comuna invierte año con año para reparar las fugas de una tubería que ya no acepta más remiendos.

Lo peor: como el agua es barata, no hay cultura del ahorro y cada usuario consume diario lo que le corresponden a cuatro personas.

El tema del agua potable no es nuevo. Ya en el trienio del priísta Florizel Medina Pereznieto (2003-2006) se le hizo un ajuste de centavos, lo que provocó una airada reacción de una masa que desde mediados de los noventa está acostumbrada a no pagar la luz que gasta.

Aquella vez se llegó a decir que dicha medida “antipopular” acabaría con las aspiraciones de Medina para ser candidato a la gubernatura en 2006.

El lunes que reveló el proyecto de trasferir el servicio, el alcalde capitalino reconoció que se trataba de un tema delicado, por lo que dijo que “si después no puedo ir a un cargo más de elección popular, voy a tener la satisfacción de que se hizo lo que se tenía que hacer”.

En otras entidades como Coahuila, Nuevo León y Veracruz, explicó, el metro cúbico de agua se cobra hasta en 20 pesos.

En la entidad que posee el 70 por ciento de los recursos hidrológicos del país el agua para consumo humano prácticamente se subsidia.

La posibilidad de que la iniciativa privada invierta entre cinco mil y 12 mil millones de pesos para hacerle nuevas venas al municipio para llevarle el líquido a sus habitantes fue contaminada por la política: adversarios de Evaristo empezaron una campaña para abortar el intento sin que los sectores pudieran analizar la propuesta.

Ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia de prensa matutina, se opuso a Hernández Cruz al considerar que “ya no debe de haber privatizaciones porque hicieron mucho daño”.

El paisano también se manifestó en contra de “la venta” del terreno del Palacio Municipal.

“No se deben privatizar edificios públicos, no se debe privatizar el agua”, enfatizó el tabasqueño.

Enterada de la postura de López Obrador, la comuna emitió un comunicado para asegurar que analizará lo que dijo el presidente y luego dará una respuesta.

Por cierto, el gobernador Adán Augusto López Hernández señaló que tiene posición sobre ese tema, pero primero lo va a platicar con Evaristo.

ESTRICTAMENTE PERSONAL…

PUBLICAR EN este espacio los nombres de los políticos que lo tienen bloqueado en Twitter, le valió al reportero una sarta de descalificaciones de troles que seguramente responden a alguno de los aludidos.

@RodulfoReyes