¡Las fuerzas armadas!, Ciro

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El jueves, en su noticiero nocturno de Imagen Televisión, Ciro Gómez Leyva —periodista que no necesita presentación ni adulación y a quien respeto como profesional y ser humano—, preguntaba, como pocas veces, conmovido, ante el saldo de terror que esta semana arroja: ¿Quién protege a los mexicanos?

Sin duda, Ciro, son los soldados de tierra, mar y aire quienes protegen y cuidan a los mexicanos. Hay que comprender el nuevo estado de cosas que en el país se ha generado. Culpar al Presidente sería caer en el ya ejercicio cotidiano que además de estéril es simplista. Responsabilizarlo sí, ya que Andrés Manuel López Obrador es responsable de administrar, operar y proteger los intereses de todos los mexicanos; esa es su responsabilidad.

Como bien lo apuntas, Ciro, ¿dónde están las autoridades para responder por esta desbordada realidad?, y es aquí donde las fuerzas armadas deben seguir cumpliendo además de las funciones que no les corresponden, con las que sí, aun y a pesar de que nadie más actúe o sea visible.

Los militares siguen en las calles con una presencia y acción compleja, ya que dependen de la legalidad que permitan alcaldes y gobernadores para apoyarlos, pues desde hace más de una década la responsabilidad y la culpa de la inseguridad se les ha transferido.

El militar no puede esconderse, es visible siempre, y tanto criminales como ciudadanos lo saben y más allá tanto unos como otros han sentido la contundencia de su acción —en el caso de criminales— como los beneficios de su proceder —en el caso de ciudadanos—, a pesar de que en muchas acciones coordinadas con otras autoridades simplemente no hay apoyo; al contrario, por ejemplo, cuando detienen criminales al otro día están libres por orden de un juez.

A los gobernantes se les da el termómetro real de lo que sucede en estados y municipios, con funcionarios corruptos o más bien igual de criminales que los criminales.

Las fuerzas armadas, Ciro, deben ser el último recurso del Estado para solucionar lo que en definitiva y después de todos los esfuerzos del Estado no se logró. En México, los militares son el único recurso para enfrentar de manera real al crimen, a los criminales, la violencia; el resultado no ha sido el esperado porque en este círculo vicioso los gobiernos encontraron un espacio donde delegar lo que por ley les corresponde a las autoridades civiles.

¿En quién se soporta entonces el Presidente? En las fuerzas armadas, de las que por cierto es el comandante supremo. Lo que sigue es comprender que al menos los tres gobiernos anteriores no entendieron la importancia de no utilizarlas.

A los soldados de tierra, mar y aire, se les debe aprovechar. Ojalá que el actual gobierno lo comprenda. Todo indica que sí, sin embargo, urge que todos hagan lo que les corresponde, ya que sociedad, empresarios, periodistas (Ciro), comerciantes, turistas, campesinos, médicos, estudiantes, mujeres, hombres, niños… los mexicanos, pues, más que preocupados, estamos muy asustados.

Ahí están las fuerzas armadas, Ciro.

Cabo de guardia

Y de las leyes secundarias de la Guardia Nacional… ¡Nada!

De la Ley Orgánica, pues, ya ni preguntamos.

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@elibarrola

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