México, una enorme fosa clandestina, asegura el CIDH

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  • Los números oficiales van de los 26 mil a los 36 mil restos sin identificar, pero falta mucho trabajo para conocer una cifra sólida
  • La prioridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es resolver los casos de los más de 40 mil desaparecidos y la crisis forense

El Estado mexicano reconoció que el país es una enorme fosa clandestina, con más de 26 mil restos sin ser identificados en los anfiteatros del país. Además, no hay suficientes  especialistas en arqueología y antropología forense para agilizar la identificación de los cadáveres.

Durante el 172 periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que se celebra en Kingston, Jamaica, representantes del gobierno de México, organizaciones de la sociedad civil y colectivos de familiares de desaparecidos expusieron a los comisionados internacionales la crisis que enfrenta nuestro país en materia de desapariciones.

“El país vive una emergencia humanitaria y violación de derechos humanos que requiere todo el peso del Estado para enfrentarlo. La herencia más dolorosa que ha recibido el (nuevo) gobierno es la desaparición forzada y los niveles de violencia que enfrentan las mujeres, niñas y niños, asumiendo que esa es una responsabilidad del Estado que no se había cumplido y que los familiares tuvieron que asumir como una tarea propia. Hoy esto es una responsabilidad plena del Estado que vamos a asumir y vamos a dar resultados”, declaró en el evento el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas.

El funcionario federal indicó que la prioridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es resolver los casos de los más de 40 mil desaparecidos y la crisis forense, pues en el sexenio pasado se hizo una simulación para atender el problema.

Por otra parte, Karla Quintana, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) informó que en los estados y municipios del país existen 266 centros forenses, donde laboran 5 mil 900 especialistas, la mayoría de ellos criminalistas, y hay un déficit en antropólogos y arqueólogos forenses. Existen apenas 40 laboratorios de práctica de pruebas genéticas forenses y sólo 335 expertos en esa materia.

Durante su participación, el comisionado de la CIDH, Luis Ernesto Vargas, aseguró que el gobierno de México ha asumido compromisos muy serios para resolver la crisis de desaparecidos:

“He escuchado al propio presidente López Obrador decir que no habrá limitaciones presupuestales para este tema lograr el propósito que se ha trazado, que es el necesario hallazgo (de los ausentes). Creo en esas manifestaciones, (las dijo) no como un político en campaña, sino como un Presidente en ejercicio. Tengo la convicción que eso se va a cumplir”.

La delegación de la sociedad civil, conformada por integrantes de colectivos de familiares de desaparecidos, narraron las dificultades a las que se enfrentan para localizar a sus víctimas y las peripecias que viven como consecuencia de su ausencia.

Mercedes Doretti, del Equipo Argentino de Antropología Forense, insistió en la necesidad de crear el mecanismo extraordinario. Aclarar el número de restos no identificados y no reclamados dentro de instituciones del Estado, especialmente en panteones municipales y servicios periciales, es fundamental para poder planificar su recuperación, análisis, eventual identificación y entrega a los familiares.

“Los números oficiales van de los 26 mil a los 36 mil restos sin identificar, pero falta mucho trabajo para conocer una cifra sólida”, aseguró.