Cadetes de la Naval

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el pasado domingo 21 de abril, 201 cadetes de primer año de la Heroica Escuela Naval Militar juraron bandera como parte de su formación naval, pero también como de su formación académica.

Estos jóvenes cadetes recibieron el espadín de mando que les dará toda su vida militar la inspiración para tener una ruta profesional intachable y siempre de beneficio para México y los mexicanos.

Este espadín de mando se suma al lema del escudo de la Escuela Naval que reza: “el que ha de reprender debe ser irreprensible”. Y lo cumplen. Es difícil encontrar un oficial de mar, tierra o aire que no sea intachable en su actuar. Cuando algún soldado o marino se olvida de todo lo anterior, la justicia será implacable y no me refiero a la justicia civil, sino a la militar.

Al igual que en el Heroico Colegio Militar, como el Colegio del Aire, en la Naval, se inculca entre los alumnos la importancia de que el país ponga todos los recursos disponibles para que se les garantice la mejor educación y también la mejor formación que un disccente pueda tener.

Es por eso que los cadetes de tierra, mar y aire, están conscientes de lo que deben regresarle a su país, en función de lo que recibieron. No se trata de hacer pagar, se trata de querer dar todo por su país, incluso la vida, aunque parezca ramplón, pero así es. Muchos soldados de tierra, mar y aire han dejado su vida en actos de servicio y, más allá, dejaron orfandad y dolor.

Quienes egresan del sistema educativo militar y naval son los futuros comandantes de unidad, que tienen la mejor preparación para comenzar a trabajar por su país.

Dentro de un análisis objetivo y serio, valdría la pena tratar de insertar a otros estudiantes en el sentido de darlo todo por su país. Se podrá decir que los alumnos civiles son diferentes a los militares y por supuesto que sí, lo que no cambia es tener el deseo en primer lugar de devolver al país todo lo que les dio, como educación pública, para después, trabajar desde cada ámbito para que este sea un mejor país.

Utópico, quizá sí, pero de que se antoja como un mejor escenario al que vivimos, también.

Las 32 mujeres y 169 hombres que mañana juraran bandera, lo harán teniendo como testigo a Andrés Manuel López Obrador, quien en su calidad de comandante supremo de las fuerzas armadas lo presenciará por primera vez, así como por primera vez estará en las instalaciones de la Heroica Escuela Naval Militar.

¿Qué tiene de particular? Mucho, en primer lugar el Presidente se sentirá cobijado por los marinos en su propia casa; sin embargo, lo más importante será que el Presidente viva de manera personal la convicción y compromiso de estos jóvenes cadetes. Lo importante será que viva la emoción de todos quienes integran la Armada de México por servir al país.

Mañana el Presidente tendrá la oportunidad de demostrar que su relación con los marinos es de lo mejor, pero sobre todo que es una relación donde inicia un proceso, donde ambas partes se conocen y establecen las mejores formas por trabajar bajo las órdenes del Presidente por un México mejor.

Mañana al Presidente se le reiterara que los marinos están en la tierra, en el aire y en el mar.

www.cadenademando.com

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrola