Contradicciones en la 4T

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A pesar del teflón que tiene López Obrador, no pasará mucho tiempo sin que una buena parte de la ciudadanía se dé cuenta de las contradicciones que se están presentando en el ejercicio del gobierno de la Cuarta Transformación. Como no hay maquinaria propagandística que aguante el ritmo que el inquilino de Palacio Nacional le está imprimiendo a sus actividades, más temprano que tarde caerá el escudo que ha protegido al actual mandatario.

Tengo otros datos

Si bien López Obrador domina la agenda de temas que se manejan en los medios y en la discusión pública que se da en redes sociales, es evidente que no puede controlar todo lo que pasa y que la excusa de que todo se trata de invenciones de sus adversarios –sean prensa fifí o los grupos conservadores–, ya no sirve para tapar las contradicciones que se han anidado en su administración.

Varios son los ejemplos que podemos enlistar acerca de las contradicciones que se están presentando en esta nueva etapa del gobierno federal:

Economía. El crecimiento económico es, sin duda, una de las obsesiones de López Obrador. Por eso ha prometido que el país va a crecer a una tasa de 4%, pero el problema viene cuando las proyecciones de organismos internacionales, como el FMI o el Banco Mundial, o de los nacionales, como Banxico o la propia Secretaría de Hacienda, apuntan a un bajo incremento en el PIB nacional. La clásica respuesta del mandatario acerca de que tiene otros datos y que sí se va a crecer al 4%, en medio de anuncios del inicio de una desaceleración y posible recesión en Estados Unidos, nos muestran que no sólo no hay acuerdo, sino la intención de ocultar la verdad para no hacer quedar mal al líder.

Impuestos. El subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, señaló que ante los requerimientos para programas sociales, se estaba analizando regresar impuestos como el de la tenencia para obtener recursos adicionales. No tardó López Obrador en desmentirlo y asegurar que no habrá nuevos impuestos, incluso calificando de conservador al funcionario, pues dijo que crear nuevos impuestos merecía ese calificativo. Total, hay que jugar para la gradería.

Combate a la corrupción. El episodio por el despido de Fernando Coca de la dirección del Canal 14, dependiente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, mostró que eso de erradicar la corrupción no pasa del mero discurso. De acuerdo a los mensajes que ha enviado y las entrevistas que ha concedido, Coca aseguró que descubrió actos irregulares de la anterior administración y que al avisar de esto perdió su empleo. Cebe recordar que el propio López Obrador proclamó el fin de la corrupción tolerada.

Escolta presidencial. Fue una de las promesas de campaña que muchos aplaudieron, misma que se concretó con la desaparición del Estado Mayor Presidencial, con lo que los expresidentes dejaban de tener escolta militar y el gobierno se ahorraba recursos humanos, materiales y financieros para dedicarlos a otras necesidades. Pero bastó un tuit de Vicente Fox en el que denunciaba que un comando armado intentó entrar a su rancho, para que López Obrador anunciara que asignaba a 8 militares para que protegieran al también exgobernador de Guanajuato, al igual que con Felipe Calderón. Son menos que los que tenían asignados, pero el problema no era el número de guardias, sino que tenían ese privilegio que ahora vuelve.

Mando militar. La discusión sobre la creación de la Guardia Nacional tuvo un punto importante en la definición de cómo debería ser el mando del nuevo cuerpo de seguridad. En el marco legal que se creó para el efecto, se estableció que sería un mando civil, para a continuación escuchar que López Obrador nombraba a un militar en activo para el puesto. Esto viene a cuento, debido a que durante la campaña prometió regresar al ejército a los cuarteles para que no se dedicara a tareas de seguridad pública, pero ahora es la columna vertebral de la Guardia y con más atribuciones, pues hasta un aeropuerto construirá y administrará.

En tanto la oposición le seguirá haciendo el juego, reaccionando a todas sus declaraciones sin dejar que la ciudadanía se dé cuenta por si misma que se trata de un gobierno igual que los anteriores que hemos tenido.

Para estar #EnLínea

Dos versiones de renuncias de miembros del gabinete, que se suman a las historias de enfrentamientos entre miembros de la 4T, unas abiertas y documentadas, como la que pone en una esquina a Alejandro Rojas Díaz Durán en contra de la presidenta de Morena, Yeidckol Polenvsky, en tanto que otras sin confirmas apuntan a problemas personales entre Beatriz Gutíerrez Müeller y Marcelo Ebrard. Y que decir de lo sucedido alrededor de la candidatura de Miguel Barbosa en Puebla y el audio filtrado. La torre de babel se puede empezar a caer.

@AReyesVigueras