A Yeidckol le disgusta Pink Floyd

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Para ejemplificar que la dirigencia de Morena no acepta la pluralidad y la divergencia interna, el coordinador de asesores de ese partido en el Senado dijo que “a la camarilla que tiene secuestrado el partido no le gusta Pink Floyd”; prefieren el Bolero de Ravel.

Alejandro Rojas Díaz-Durán anunció que recorrerá el país para denunciar que la dirigencia del partido está en manos de maoístas radicales, apadrinados por el hermano incómodoRaúl Salinas de Gortari.

Aunque no lo dijo textualmente, el senador suplente de Ricardo Monreal puso en marcha su candidatura para buscar, en noviembre próximo, la dirigencia nacional de Morena, que ahora está en manos de Yeidckol Polevnsky y “su camarilla de radicales y violentos”.

A través de un escrito, Rojas advierte que la nomenclatura que controla su partido busca expulsarlo por medio de un juicio sumario y “en lo oscurito”, con sus métodos patito, por lo que exigirá que, si es llevado a juicio, su proceso sea en público y ante los medios.

El senador suplente de Monreal ha mantenido un diferendo con Polevnsky por la repartición de candidaturas en todo el país, que se agravó con la designación de Miguel Barbosa en Puebla, lo que detonó el conflicto interno en el partido pejista.

Tras anunciar sus intenciones de buscar apoyos partidistas en el país, Rojas acusó a la presidenta de su partido de ser cercana a Raúl Salinas, a quien califica como su padrino y maestro político, que la impulsó en la Canacintra durante el neoliberalismo más atroz.

Dijo que el llamado hermano incómodo es conocido por sus ideas maoístas y que, junto con Yeidckol y el dominicano Héctor Díaz Polanco, presidente la Comisión de Honor y Justicia de Morena, han formado una camarilla de fanáticos del chavismo.

Los califica como el huevo de la serpiente que quiere llevar a México por un camino violento e intolerante, muy similar al que se vive en países como Venezuela, Cuba o Corea del Norte.

Detrás del diferendo interno está la lucha entre dos visiones de partido, que se entremezclan con los intereses políticos rumbo a 2024, año en que, se supone, dejará la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Pero si bien se trata de una lucha intestina muy focalizada, la división de Morena se puede acrecentar al grado de una crisis de alcances mayores, toda vez que ni siquiera se ha consolidado como partido; sigue siendo un movimiento amorfo.

En la medida de que los intereses de los caciques que lo conforman vayan chocando entre sí, empezará su declive.

CENTAVITOS

Quienes siguen comiéndose las uñas son los trabajadores del Canal del Congreso de la CDMX, que no saben hasta cuándo seguirán cobrando, toda vez que la Junta de Coordinación Política ratificó la conclusión de Ricardo Rocha al frente del proyecto. Se supone que Rocha entregaría hoy la estafeta, pero dicen que pidió una prórroga, que no duraría más de dos o tres semanas.