Análisis semanal: 1 de abril

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Son demasiados frente abiertos los que tiene López Obrador al frente del gobierno de México. En algunos casos, se trata de estrategia con el fin de distraer la atención de temas que le dejan un saldo negativo, pero en otros se aprecia que se trata de meras ocurrencias que sorprenden a todo mundo.

Pero para el mandatario eso no importa, pues reflejan su forma de pensar y ver el mundo, lo que demuestra que al menos es coherente consigo mismo, aunque las críticas se acumulen con el paso de los días.

Es lo que sucedió con el tema del reclamo de disculpas que se dirigió a España y el Vaticano, un tema que es innecesario y que no abona algo en materia de relaciones exteriores, además de que refleja la falta de visión y estrategia cuando se le compara con la respuesta hacia las bravatas de Donald Trump y sus amenazas de cerrar la frontera con nuestro país.

Además, el hecho de que la idea haya surgido de la esposa de López Obrador, a quien muchos en redes comparan con Marta Sahagún, no ayuda a la imagen que el líder de Morena desea tener entre los ciudadanos.

Así, el desgaste en el ejercicio de gobierno y mantener la polarización como una forma de garantizar resultados electorales –además del uso de programas sociales– podrían convertirse en una combinación letal para la estrategia rumbo al 2021, pues a pesar de que la oposición partidista sigue en estado de shock, muchos ciudadanos cambian de opinión a diario y eso puede pesar en las urnas.

Además, los resultados en materia de inseguridad y crecimiento económico y empleo pueden jugar en contra de las aspiraciones del tabasqueño.

Y es que es difícil mantener un ritmo tan rápido como el que López Obrador le ha imprimido a su administración en los primeros meses de gobierno y eso, más tarde que temprano, pasará factura y una muy cara.

El meme de la semana

La imagen de la semana

Se fue la luz en Palacio Nacional. En tanto, Manuel Bartlett aseguró que lo de las energías renovables es una mentira.

Las redes como espejo

Si algo reflejan las redes sociales, es el clima de polarización que vive el país. Haga lo que haga el gobierno o alguno de sus funcionarios, de inmediato surgen opiniones encontradas, muchas de las veces como una reacción para apoyar la causa con la que simpatizan.

El problema es que uno de los principales promotores de esa polarización es el propio presidente de México. Gracias a su maquinaria propagandística y a su equipo, logra que sus mensajes sean amplificados y lleguen a todas las personas, prácticamente sin competencia.

La pregunta es si esa estrategia podrá sostenerse por mucho tiempo.

@CronicadePoder