Análisis semanal: 26 de marzo

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Como en pocas ocasiones, López Obrador ha generado una polémica en medios y redes sociales con su exigencia a España de perdón por lo sucedido hace 500 en la Conquista.

Pero no nos dejemos llevar por la polarización. Como muchos actos del presidente, el actual se trata de una pieza más en la estrategia para continuar dominando la agenda de medios y que se hable de los temas que desea sean abordados en la discusión pública.

Con esto se logra, primero, que otros asuntos que pueden ser negativos para su gobierno se discutan en la plaza pública, además de que –segundo– se dirigirá a la opinión pública hacia la dirección deseada.

Atrás quedaron, como sucedió el sexenio pasado, las críticas por la falta de resultados en materia de seguridad pública, crecimiento económico, respeto a los derechos humanos, combate a la pobreza y una serie de asuntos que hoy quedan en segundo o tercer plano ante la polémica por el perdón exigido a España o alguna declaración que tenga como origen las conferencias mañaneras del presidente.

Además, el asunto de la presencia del mandatario en la boleta en las elecciones de 2021, con el pretexto de la revocación de mandato, así como la reunión con Jared Kushner en casa de Bernardo Gómez, alto ejecutivo de Televisa, se dejan en el tintero ante asuntos que son más atractivos para los ciudadanos, como polemizar por el abucheo que sufrió al inaugurar un estadio de béisbol.

Es clara la estrategia de monopolizar la agenda, eso a nadie sorprende, a través de una serie de tácticas que han funcionado a la perfección, pero lo que sí llama la atención es la poca eficacia de la oposición para contrarrestar esto y lograr equilibrar lo que sucede en materia de opinión pública.

Como dice el clásico, que no haya ilusos para que no haya desilusionados.

El meme de la semana

El tuit de la semana

El usuario hizo un recuento de varios asuntos que han tenido lugar en el país en fechas recientes y que no merecieron la atención de un público más ocupado en seguir los temas de AMLO.

Mientras tanto en Palacio

Mucho se criticó a Vicente Fox por decir que gobernaba una «pareja presidencial». Más recientemente, a Enrique Peña Nieto se le atacó por lo que hacía o dejaba de hacer su esposa, Angélica Rivera, pero ahora que la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müeller, se presenta como la creadora de la iniciativa para exigirle perdón a España por lo de la Conquista, uno se pregunta en donde están los críticos que se desgarraban las vestiduras por lo que calificaban e indebida injerencia, protagonismo desmedido y otros calificativos.

A menos, claro, que los críticos de ayer se hayan convertido en los justificadores de hoy.

@CronicadePoder