Andorra

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En virtud de que es riesgoso escribir críticamente sobre lo que está ocurriendo en México, me referiré en esta ocasión a las próximas elecciones parlamentarias en Andorra. Escogí este pequeño país porque es nula o casi nula su relación con el nuestro.

Las elecciones serán el 7 de abril próximo. Por sus resultados se renovará el Consejo General de ese país, compuesto de 28 curules. Su forma de gobierno es un coprincipado parlamentario con dos jefes de Estado y un jefe de gobierno. Los jefes de Estado son el obispo de Urgel y el presidente de Francia. El jefe de gobierno es un primer ministro, en este caso Antoni Martí, del partido Demócratas por Andorra, reelegido en 2017. Según Wikipedia, en ese pequeño país hay cinco partidos: el ya mencionado ahora en el poder, Liberales, Socialdemócrata, Socialdemocracia y Progreso y Unión Laurediana.

Demócratas por Andorra es una coalición liberal-centrista con diversos miembros de otros partidos con los que Martí hizo causa común.

El Consejo General es unicameral y se elige cada cuatro años. Con 15 miembros se forma mayoría. El modo de elección es mixto: la mitad por representación proporcional y la otra mitad por las siete parroquias en que se divide el país. Estos últimos serían comparables a nuestros senadores: dos por cada estado, allá dos por cada parroquia. Entre sus funciones el Consejo General elige al primer ministro, pero los copríncipes (los jefes de Estado) tienen que estar de acuerdo.

Es de pensarse que el hoy partido mayoritario pueda triunfar de nuevo en los próximos comicios. Sin embargo el Partido Socialdemócrata, fundado en 2000 y considerado de centro-izquierda, podría disputar seriamente la próxima mayoría parlamentaria. Ya estuvo cerca de lograrlo en las elecciones de 2009, pero Demócratas de Andorra le arrebataron el triunfo. La influencia de España y Francia, países que rodean al principado, no puede soslayarse, por lo que tanto Pedro Sánchez del PSOE (también socialdemócrata) como Emmanuel Macron (del partido En Marcha, centro-derecha), y sobre todo el presidente francés, podrían inclinarse por la continuidad parlamentaria. Empero, los escándalos que han rodeado a Macron podría debilitar su influencia en Andorra.

Estaremos pendientes de los resultados de esa elección en el principado, y por ahora no me atrevo a escribir ningún pronóstico, pese a su nula importancia para México.