Episodios de la #4T

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Ya es tiempo que empecemos a analizar a la cuarta transformación (#4T) que enarbola el presidente López Obrador tanto como un fenómeno cultural como un acto propagandístico. Los efectos que esto ha tenido en nuestra vida al inicio del presente sexenio, hacen que sea necesario iniciar la revisión de lo que esto representa para la actualidad y para el futuro de nuestro país.

La llegada de los iluminados

La cuarta transformación ha traído consigo apuntes como aquel que retrata a los tacos de carnitas como recuerdo de la conquista de Tenochtitlán. Pero no se trata de una mera ocurrencia o de un lapsus, sino que refleja toda una manera de ver el mundo y la forma en que ahora se puede hacer realidad gracias a la llegada al poder.

Antes tuvimos la bravata de “si te chantajean, exprópialos”, además del “se las metimos dobladas camaradas”, algo que retrata la manera no sólo de comportarse sino de apreciar el objetivo real que creen que tiene llegar al gobierno.

Por lo demás, también tenemos que mencionar la forma en que la nueva directora del Conacyt habla de los transgénicos y como una de sus colaboradoras se presenta como astróloga, para completar un cuadro más completo de cómo el cambio de gobierno abrió la puerta a una nueva élite, aquella que piensa que sus ideas son únicas y verdaderas, a la vez que se niega a aceptar otras.

Youtubers vs. Periodistas

En otro ámbito, el del periodismo, es notorio el impacto de la cuarta transformación. Los medios tradicionales sufren por los cambios introducidos en la manera en que se daban las relaciones entre el gobierno y todo el ecosistema mediático, pero pocos imaginaban como las puertas de Palacio Nacional se abrirían a personajes que, más en busca de reflectores que de información, se colocaron a la par de los periodistas.

El tema no es la competencia para conseguir una exclusiva, algo que haría entender su presencia, sino la manera en que proclamaron su llegada a las conferencias mañaneras: haciendo preguntas que no buscaban arrojar luz sobre alguna acción de gobierno, sino para agradar al líder máximo de la cuarta transformación.

Así, se le ha preguntado como hace para mantenerse en forma, cual corredor keniano, o si está de acuerdo con lo que algún columnista escribió en tal o cual periódico, para generar una polémica que les dé likes o clicks a los autores de la pregunta.

Esto hay que verlo en una perspectiva más amplia, pues todo arrancó a partir de los señalamientos que un grupo de columnistas –luego se agregarían más nombres y varios medios– se beneficiaron de la publicidad oficial el sexenio pasado, pero sin criticar a quien dio el dinero, sino sólo a quienes lo recibieron. Luego vendría la ofensiva de los youtubers y el cuadro se completaba.

No son contradicciones

Durante la campaña se criticó la manera en que se llevaban a cabo algunas decisiones de gobierno, especialmente en materia de asignaciones directas o contratos con gente muy cercana.

Ahora tenemos más asignaciones directas y contratos que huelen a sospecha, pues un senador de Morena, dueño de minas de carbón, promueve que la CFE compre carbón para producir electricidad, así como invitación a empresas que han sido acusadas de corrupción para participar en asignaciones directas.

También en este punto entra la crítica pasada por las reuniones con el yerno de Donald Trump, Jared Kuschner, que fue recibido por el gobierno de Peña Nieto en varias ocasiones; ahora, con todo y que la reunión fue en casa del vicepresidente de Televisa, Bernardo Gómez, los críticos de ayer se han convertido en personajes por demás silenciosos, un milagro gracias a la cuarta transformación.

Operación confrontación

En redes sociales, cualquier voz crítica que se atreve a señalar algún error, contradicción o equivoco del líder la cuarta transformación de inmediato es atacado, ya sea por los troles que recurren al insulto, ya sea por otros usuarios que le reclaman que porque no hacía eso el sexenio pasado, ya sea por alguien que busca la manera de demostrar que recibe dinero para lanzar alguna crítica.

Antes de la llegada a Internet, se presentaban amenazas a medios y periodistas por su labor incómoda para el poder y también recurriendo a insultos, agresiones, señalamientos de que se trataba de “prensa vendida” y un etcétera que suena conocido en tiempos de la cuarta transformación.

Da la impresión de que lo que se busca es imponer el pensamiento único y acabar con la oposición. En materia político partidista, sobre todo gracias a los propios errores de los partidos, esto se ha conseguido, ahora se cierra la llave de los recursos a organizaciones de la sociedad civil, por lo que el único resquicio que se mantiene es en las redes digitales, pero con una ofensiva ante las opiniones discordantes que generan que muchos prefieran guardas silencio o compartir sus ideas en los grupos que saben comparten su forma de ver el actual escenario político.

El silencio se busca imponer a la diversidad de ideas.

@AReyesVigueras