Las sabandijas

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Cierto que las sabandijas y los chapulines al interior de Morena perdieron el primer round de la contienda en contra de la “matraquera” Yeidckol Polevnsky, pero aún no pierden la guerra.

Luego de que la dirigente de ese partido ungiera como candidato en Puebla a Miguel Barbosa, quien en julio ya había sido derrotado por Martha Erika Alonso, fallecida en un accidente aéreo, la batalla contra el grupo del senador Ricardo Monreal se agudizó.

Si bien la nomenklatura de la que Monreal se quejó cuando fue dejado fuera de la candidatura a jefe de Gobierno se la volvió a aplicar, ahora a través del senador Alejandro Armenta, quien, como él, fue víctima de una encuesta patito, esto apenas empieza.

La imposición de Barbosa por parte de Yeidckol le valió a la dirigente el que Alejandro Rojas Díaz Durán —suplente del zacatecano en el Senado— la calificara de “matraquera” y exigiera su renuncia de la presidencia morena, cosa que no hará, pero sí la deja tocada.

Habrá que tener en cuenta varias cosas, entre ellas, que habrá elecciones en otros estados y municipios y que, en poco más de medio año, habrá relevo en la presidencia de Morena, por lo que seguramente se presentarán más rounds, pero lo de Puebla no ha terminado.

El hecho de que Barbosa haya sido postulado sólo porque es más conocido que Armenta, sin especificar en qué, es muy endeble. Pues, si a esas vamos, Javier DuarteEl Chapo Guzmán o El Canelo Álvarez son más conocidos que los dos.

En su avaricia por hacerse de los espacios de poder a toda costa, la dirigencia de Morena olvida echarle ojo a las cifras de la elección pasada en ese estado. Si revisan bien, después de El Peje, quien más votos sacó es, precisamente, el senador Armenta.

Salido de las filas del PRI —por eso Yeidckol lo llama chapulín— y con una estructura territorial muy respetable, los votos que le acarreó a Barbosa hicieron que el experredista —otro chapulín, pero ése sí bueno— quedara muy cerca de la ganadora Alonso.

Aunque ha dicho públicamente que, a pesar de sentirse robado por el selecto grupo que controla las decisiones en Morena, no abandonará el partido y se disciplinará, habrá que ver si los miles de votos que en julio le acercó al candidato a gobernador se reflejan igual.

Si es así, al grupo de la presidenta matraquera le saldrá bastante carito; si no, pues también.

Lo cierto es que la historia de matracas, chapulines y sabandijas apenas empieza.

CENTAVITOS

El moreno Ricardo Ruiz se comprometió a revisar los justificantes patito con los que algunos diputados locales buscan evitar que sus faltas les sean descontadas. Curioso que un coordinador patito revise justificaciones patito para después dar alguna respuesta patito. Si ese patito fuera ganso, o al menos gansito, seguramente algunos tomarían en serio el asunto.