Los Savonarola “región cuatro”; no 4T

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Más allá de su aportación democrática a la cercanía con los gobernados a través de la cotidiana comparecencia  con los medios de comunicación (a veces tan  arreglada como una pelea del Canelo), la conferencia matutina del presidente de la República es una arena experimental donde se miden las acciones, los amagos y las reacciones frente a políticas de control.

No se explica de otra manera su utilidad final, si no se tuvieran los casos de estira y afloja de algunos colaboradores.

Hay varios ejemplos. El más reciente el de la señora Tatiana Clouthier quien en un libro de propaganda morenista, embiste a Enrique Krauze sólo para darle oportunidad al dirigente máximo de su corriente política, de suavizar las acusaciones de complotar contra el actual jefe del Estado.

A fin de cuentas, decía André Malraux, el poder no consiste en mi capacidad para matarte sino en tu miedo de que te pueda matar.

Si Tatiana acusa a Krauze de ser el autor intelectual de una campaña negra contra el entonces candidato LO y sugiere el lavado  de millones y millones de pesos para tal efecto, lo cual le basta y le sobra a Santiago Nieto para secundar la embestida, el presidente, conciliador y sereno como brisa costera, simplemente dice:

“No queremos la polémica. Enrique Krauze es un buen historiador, tiene una postura política, no precisamente afín a la nuestra pero merece todo nuestro respeto. Yo he tenido con él algunas diferencias pero tiene toda la libertad para expresarse, para manifestarse, nosotros no vamos a perseguir nadie por sus ideas, no vamos a utilizar, mucho menos al Estado, para cuestionar a críticos.

“Lo que estamos buscando es que el Estado ya no proteja a escritores, que no haya intelectuales orgánicos, es decir, que si los conservadores quieren tener a sus ideólogos, que ellos los financien, que no sea el Estado… muchos son académicos, hay hasta maestros eméritos, tienen ingresos asegurados, pueden escribir un artículo a la semana o dos sin cobrar defendiendo su ideología, su forma de pensar”.

La discusión sobre si la 4T tiene o no “intelectuales” a su servicio, fuera o dentro de las nóminas oficiales, sería estéril e innecesaria.

Como dijo el gran filósofo mexicano, Juanga, “lo que se ve no se pregunta”.

Los asuntos relacionados con los mensajes públicos, la polémica entre “yutuberos”  y reporteros formales; la incursión entrometida y teledirigida de las “benditas redes sociales”;  los estudios del ITESO con cuya acuciosidad de comprueban “los ejércitos de la noche” (los habría llamado Norman Mailer) en el tráfico digital, son ingredientes cuya naturaleza sobrepasa los mecanismos tradicionales de análisis sobre la información y sus consecuencias.

Pero no se acaba ahí la cacería. Todos a la hoguera.

HUMORISMO

Si fuera una cuestión de humor sería hilarante, pero al parecer esta señora habla en serio.

Dejo aquí, sin mayores comentarios dos declaraciones de Jesusa Rodríguez, senadora de Morena (of course), para ofrecer constancia de la calidad de nuestros órganos legislativos.

“…Las hembras de todas las especies merecen vivir, son iguales a los humanos. Todos somos iguales, todas somos iguales; las vacas, las puercas, las burras. Todas las hembras somos iguales y tenemos que tener igual respeto e iguales derechos”.

Y esta otra, apenas de anteayer:

“…Recuerda que cada vez que comas tacos de carnitas, estás festejando la caída de la gran Tenochtitlán…”

CORRUPCIÓN

Ya aparecieron las empresas invitadas a construir la refinería de Dos Bocas. Ni una sola de ellas es mexicana. Por lo visto los ingenieros de este país, después de 81 años de expropiadas las empresas foráneas, no  sirven ni para darles mantenimiento a las carcachas existentes. Y ni eso.

Y en cuanto a los antecedentes de los Consorcios Bechtel-Technit;  Worley Parsons-Jacobs y las empresas Technip y KBR, pues han tenido algunas acusaciones de ­corrupción.

—¿Es falso que tengan algún hecho de corrupción con el que se les haya vinculado? —le preguntan al Ejecutivo en la “mañanera”.

“—En México no hay nada —responde—, y lo que debe  haber, como siempre, pues son contratos, debe de haber denuncias sin duda, en algunos casos, pero son empresas muy serias las cuatro que se escogieron.

“Una de ellas ha construido más de 200 refinerías y fue la que construyó la refinería más grande del mundo en la India y la hicieron en tres años y en ocho mil millones de dólares”. Bueno. Ni hablar.

rafael.cardona.sandoval@gmail.com

elcristalazouno@hotmail.com