Historias de aviadores

0
240

Tras el señalamiento del alcalde Manuel Negrete en contra del diputado Mauricio Toledo, a quien acusó de tener a 300 aviadores en la nómina de Coyoacán, Claudia Sheinbaum ordenó investigar a fondo, “pues no seremos tapadera de nadie”.

Dijo que en el asunto de los aviadores, los moches y de la presunta extorsión a empresarios coyoacanenses hay evidentes actos de corrupción, y ordenó a la Contraloría y a la Procuraduría de Justicia iniciar las pesquisas.

Incluso, dio a conocer que en la Agencia 50 del Ministerio Público se abrió una mesa especial para atender a los trabajadores y funcionarios de Coyoacán que deseen denunciar abusos cometidos en su contra.

Muy bien que la jefa de Gobierno ordene el combate frontal a la corrupción y que, además de condenar los moches y los aviadores en nóminas públicas, ordene también que se aplique todo el peso de la ley si hay responsables.

Solamente que para tener la lengua larga hay que tener la cola corta, dicen, y Sheinbaum fue señalada desde mayo pasado, precisamente, como aviadora en Coyoacán, cuando Raúl Flores fue delegado entre 2009 y 2012.

Fue el propio Flores quien declaró que cuando fungió como delegado coyoacanense mantuvo una iguala mensual de 30 mil pesos —muy buenos— tanto para Claudia como para sus principales colaboradores.

“Yo mantuve a Claudia Sheinbaum; a su secretario particular, Carlos Alberto Ulloa; a Agustín Ortiz Pinchetti y a Javier Lamarque, exalcalde de Cajeme, Sonora.

“Les daba una iguala mensual de 30 mil pesos cuando fui delegado en Coyoacán”, declaró el entonces diputado local y presidente del PRD capitalino, quien también aseguró que aportó 600 mil pesos para financiar el nacimiento de Morena.

Y ya con la lengua afilada, Raúl acusó en esa ocasión a Claudia —entonces candidata al Gobierno de la Ciudad de México— de “tapadera”, por ocultar irregularidades de gente que antes criticaba por corrupta y que después se pasaron a su equipo.

En concreto se refirió a Maricela Contreras, exdelegada en Tlalpan, que, según Flores, dejó irregularidades por más de 100 millones de pesos cuando estuvo al frente de esa demarcación y Claudia la cubrió cuando entró en su relevo.

Independientemente de que Raúl se clavó solito con sus declaraciones, al evidenciar él mismo que desvió recursos públicos para destacados morenistas, sus acusaciones jamás fueron desmentidas por la entonces candidata.

Y si dice que ella no va a ser “tapadera de nadie” y que castigará a quien resulte responsable de mantener a aviadores en la nómina, primero debería aclarar las acusaciones de Flores, precisamente de que fue aviadora con él y después “tapadera” en Tlalpan.

CENTAVITOS…  Ahora se entiende por qué Alejandro Encinas no pudo jalar a Raúl Flores con él; era imposible que Morena lo aceptara después de haber atacado de esa forma a Sheinbaum y de haber exhibido a su equipo cercano como corrupto… Por cierto, sus propias declaraciones echan por tierra los argumentos que Raúl presentó para no ser destituido de la dirigencia del PRD, pues argumentó que es honesto, que no hace negocios al amparo del poder público y que siempre ha luchado por el PRD. ¿Cómo se califica entonces a quien ampara a aviadores en la administración pública?… Otro que tampoco transitó en Morena fue Mauricio Toledo —parece que Coyoacán los une—, pues en enero de 2018 acusó a Sheinbaum de hacerse la víctima, luego de dos eventos donde sus huestes atacaron al equipo de la candidata morena con sillas y jitomates. Quienes conocen a la jefa de Gobierno dicen que el perdón no es su fuerte y que los rencores no se le resbalan tan fácil.