El objetable y tóxico tuit de despedida de Aristóteles Núñez

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Pues de aristotélico tiene muy poco y sí de discriminatorio y ardido. La verdad parece abrevar de un odio priista propio de un derrotado y por la derrota de su partido –él, tan cercano a  Meade en su campaña y viviendo de un sexenio al frente del SAT. Eso deja el desafortunado tuit de un exdirector del SAT que supone ser poseedor de la verdad y está muy lejos de serlo. Encarna todo lo que en aquel critica.

El tuit “de despedida” (a lo “aviento la piedra y escondo la mano”) del exdirector del SAT deja tanto qué desear que es de pena ajena. Y lo es por múltiples razones. Todas lo dejan en calidad de objetable.

Empezaré por lo sencillo: si en verdad la candidatura ganadora del 1 de julio es tan mala ¿era mejor la continuidad priista de probada ineficacia, que él apoyó y que nos dejó un país desfalcado, endeudado en 10 billones de pesos de manera inexplicable y una impunidad priista aberrante y deplorable? ¿en serio, Aristóteles? ¿de verdad es que es tan malo López Obrador, como tan bueno lo que usted representaba? Sabemos que no. Para alacranar las cejas y mirar para otro lado esbozando una leve sonrisa.

No es la primera vez que un priista desde la economía critica lo que no es priista. Lo normal y por eso no nos deja boquiabiertos. Voy más. Se lo expresé a un conocido: el nuevo PRI no resultó, no demostró ser mejor que el Viejo que tanto odian. Ha escrito el exfuncionario con deje de soberbia y destilando un desdén que es peripatético: «Con una mayoría social así resulta fácil que venga un falso profeta, redentor, líder demagogo o mesiánico a gobernar un país.». El señor Núñez no le perdona a los electores que hayan echado al PRI por pleno derecho y por decidida conciencia. ¿Qué solo los priistas, piensan? No acaba de entender que la visión priista ni es la única ni la mejor.

Pero si sus palabras aturdidas parecen describir a un presidente priista. ¡Vaya desvergüenza! La descalificación abierta a López Obrador no la ocultan sus palabras lastimeras llamándolo consecuencia y no causa. Si en párrafos debajo en su desencaminado tuit, señala que la mentalidad del mexicano favorece la llegada de un falso profeta o un redentor al país, vamos, mesurado y más respetuoso, no lo es.

Parce que el iluminado Núñez se olvida de que pontificando desde la élite intelectual que mal gobernó el país estos años y a la que pertenece, no lo hace más sabio. Habla del mexicano como si no perteneciera a ese pueblo, a las torceduras que le achaca y con las que deja boquiabierto a más de un despistado, incapacitado de ponerlo en tela de juicio. Debería de dar gracias a ese pueblo, que de ser otro él no habría estado al frente del SAT por inoperante. Si el PRI hubiera hecho un buen gobierno, habría repetido. No lo fue. Núñez habla cual si hubiera hecho un gran papel y no lo hizo.

A ese pueblo de pensamiento mágico que agradezca cual lo tilda, que le pagó su sueldo y le aguantó sus desplantes y sus disparates al frente del SAT;  como le aguantó su factura electrónica confusa en su página de generación. Un formato de cabeza confuso y mal planteado que obliga a millones a regresar a pedir ayuda de llenado tiro por viaje a las oficinas del SAT, desperdiciándose millones en desgaste. Eso no fue eficacia. Una buena idea mal ejecutada. Como Núñez, haga usted de cuenta.

Irse de las redes es su derrota final. Recordarle a Núñez que priistas y priistas encubiertos llegaron tarde a las redes sociales. La respuesta del PRI a las redes sociales, esas de las que lloriquea Núñez diciendo que son tóxicas –porque no los encubrieron– fue intentar censurarlas, promoviendo leyes locales y federales en ese sentido, instaurando bots desde el gobierno federal que presidía y atestiguando todos cómo se vapuleaba a los priistas que no atinaban a escribir algo inteligente en ellas, sino solo defensas burdas de sus correligionarios, gente indefendible como Núñez o Peña Nieto. Recordémoslo. La verborrea tuitera de Núñez descalificando a pueblo mexicano por eso no nos apabulla.

El hombre que con la reforma fiscal que impulsó su jefe Videgaray, empobreció al pueblo de México y con su terrorismo fiscal la consagró, dice que el mexicano va a la suerte o al evento fortuito para (sobre) vivir. ¡Vaya con el exfuncionario! A ver si nos explica en qué artes llegó él a ocupar el cargo que ostentaba, uno que ocupó a dedo, vamos, por caso fortuito para más señas, porque no fue una lumbrera y mejores que él o tanto más habría sin lugar a dudas. Eso de escupir al cielo nunca lo entenderé. Le digo, amigo lector, que uno no puede quedarse boquiabierto ante santones cuyo partido perdió las elecciones del 1 de julio por maleta y eso incluye a Aristóteles Núñez.

¿Cómo se atreve el señor Núñez a hablar por encima del hombro del pueblo que le ha dado de comer? respondo como se le expresó a Paulina Peña llamándolo prole, pese a que tal prole le pagaba el sueldo a su padre, que va haciéndolo Núñez de manera tan desafortunada, tan tóxica y de forma tan similar:

«En el modelo democrático que nos rige, el voto del ignorante, del flojo o del subvencionado vale lo mismo que del empresario o intelectual más exitoso del país.»

¡Uf! ¿Quiere que regresemos al siglo XVIII y que solo “exquisitos” como él, voten? Su ignorancia es atroz al describir el origen del voto a favor de López Obrador. Su desprecio lo ciega, la derrota que recibió lo obnubila. Lo ignora tanto por los emisores como por las causas. No, señor Núñez, los ignorantes no votaron por López, que para eso ya estaban ocupados votando por el PRI, su partido, y metiéndose a la campaña del señor Meade (como usted, curiosamente) y sí en cambio, los no votantes del PRI distinguieron que el sexenio Peña fue error y retroceso. Las subvenciones que dice, las creó el PRI gobernando y generando aturdidos en pro del PRI, como siempre ha sido y se ha sabido; es notable su ignorancia de la Historia de México. Y le toman por ilustrado al señor. Hay votos de intelectuales que se fueron por López, pues no valdrán más los intelectuales que votaron por Meade, que algunos son bastante cuestionables y más que los lopezobradoristas. Y además olvida, porque lo calla al menos, que el PRI perdió por ser el sexenio más catastrófico de su gestión histórica y así lo reconocen los priistas.  Esa es la causa de la derrota del PRI, rechazado por el 76% de los electores. Eso y por ahí debió haber empezado el sabiondo exfuncionario que equivoca el diagnóstico a modo. Y se comprende, porque de acertar quedaría muy mal parado.

Núñez representa a esos que otros priistas culpan de la derrota por gestión de gobierno y por haberse encumbrado en la campaña sin los colores del PRI. Representa a los que se basan en números nada más y no en realidades concretas cuando tienen cargos públicos. Un simple tecnócrata.

¿Qué se va de las redes sociales? Tenga la certeza de que millones no lo extrañaremos. Los que apelamos a gente con ideas inteligentes pasamos de su presencia. Así de sencillo. Y los dejo, que hay que ir trabajar el doble para revertir la pobreza en que el PRI y el señor Núñez con él, nos ha prodigado. Dicho esto para dar diagnósticos más verdaderos del porqué no ganó el PRI y no los sesudos equivocados del exalto funcionario. Aplicase con él aquella de: ¿de qué murieron los quemados? De ardidos.