Análisis semanal: 11 de febrero

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Es claro que la polarización que vivimos en este nuevo sexenio, es el escenario ideal para liderazgos como el de López Obrador.

La sociedad mexicana vive para criticar o apoyar al actual mandatario en cada una de sus decisiones, sin importar la validez o congruencia de las mismas.

El anuncio que acaba de hacer, en el marco de los festejos por el aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana, respecto a que será la Sedena la encargada de administrar el aeropuerto de Santa Lucía, lejos de terminar con la polémica sobre la cancelación del proyecto Texcoco, volvió a avivarla.

Y esto se agrega a la discusión sobre la Guardia Nacional y las propuestas para la Suprema Corte de Justicia y los probables conflictos de interés.

Es claro que el proyecto lopezobradorista busca cambiar muchos de los paradigmas que se tenían en anteriores administraciones, con los cuales se puede estar o no en desacuerdo, pero el grave problema que está teniendo el actual gobierno federal es que la manera de implementar los cambios está generando una gran cantidad de descontentos, en especial los que votaron por él como candidato.

Y no es que no se deseen los cambios, en especial los que tienen como objetivo erradicar algunas de las prácticas más dañinas para la vida del país —como la corrupción o el nepotismo—, pero hacerlos fingiendo una meta que no es cierta, apoyado en una apuesta superioridad moral, puede provocar más males que los que se dijo remediar.

Las promesas de campaña pueden convertirse en un pesado lastre, además de un caldo de cultivo de un movimiento que se cimente en la decepción por los errores cometidos, a pesar del aparato propagandístico que intenta mantener la imagen de que todo marcha sobre ruedas y las críticas sin de los enemigos de México.

La imagen de la semana

La FAM presentó a la primera piloto de combate que vuela en un F-5E, Karen Vanesa Velázquez Ruiz, en el marco de su aniversario el pasado 10 de febrero.

El meme de la semana

Sin comentarios.

Mientras tanto en las redes

La aparición de un vocero en redes sociales, en el que una mujer reprochaba a los periodistas por criticar al presidente López Obrador, pidiendo que lo dejen trabajar, además de los ataques que articulistas y columnistas están sufriendo cada que publican algo negativo sobre el mandatario, dibuja el actual escenario que el periodismo está viviendo en tiempos de la Cuarta Transformación.

A lo anterior se suma el debate no asumido acerca de qué la publicidad oficial es igual a chayote, con lo que se quiere descalificar a una gran cantidad de medios que mantienen una posición crítica, sin importar que publicaciones como Proceso, La Jornada, SDP Noticas y otros que han sido afines a López Obrador y sirvieron como plataformas de apoyo en anteriores sexenios, a pesar de haber recibido publicidad oficial.

Se trata de una discusión que no se ha dado y en la que abunda la desinformación y la propaganda.

@CronicadePoder