Corrigen la plana a Sheinbaum

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Definitivamente, ayer no fue el día de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, pues primero Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que en la CDMX subieron los índices de criminalidad y, más tarde, el PRD, en el Congreso local, le corrigió la plana.

Por la mañana, en su clásica conferencia matutina, el tabasqueño dijo que el índice de homicidios en la capital aumentó de 4.6 a 4.8; o sea, de cinco por día.

Los números dados a conocer por López Obrador debieron caerle en el hígado a la jefa de Gobierno, que se ha abstenido de presentar cifras de criminalidad y sólo ha venido declarando que la culpa de todo es de Miguel Ángel Mancera.

Pero si no había digerido la mala nota que antes del almuerzo le puso su jefe político, Sheinbaum debió requerir antiácidos al saber que, desde el Congreso local, el PRD le corrigió la plana por incumplir con la publicación de la Ley de Derechos Humanos.

De acuerdo con la ley, la jefa de Gobierno tenía un plazo de 15 días naturales para publicar la citada legislación. Por ser mandato constitucional, no tenía opción para negarse; era una obligación sin derecho a pataleo.

Es público que a Claudia no le cayó en gracia el contenido de la citada ley y que incluso hubo regañiza para sus diputados, pero como es emanada de la Constitución Política de la CDMX, no puede vetarla ni cambiarle una coma.

Ante el incumplimiento de la jefa de Gobierno, el Congreso tenía diez días para ordenar su publicación, pero a los morenos les pasó de noche y tampoco lo hicieron.

Ante ese desacato, el perredista Jorge Gaviño sacó su largo colmillo y en la sesión de ayer ilustró al pleno e hizo ver que tanto la jefa de Gobierno como la Mesa Directiva del Congreso habían violado la ley.

Desde tribuna propuso una moción —que, por supuesto, fue aceptada por unanimidad— para que el Congreso ordenara la inmediata publicación de la Ley Constitucional de Derechos Humanos y sus Garantías de la Ciudad de México.

Tanto Sheinbaum como Morena tuvieron que aguantar la pena de que desde la oposición en el Congreso les corrigieran la plana; la ley se publicó sin importar lo que opinen en el Zócalo.

Y es que desde el 29 de diciembre el Congreso envió al Gobierno de la CDMX la ley para que Sheinbaum la publicara; tenía 15 días y no lo hizo. Tampoco lo hizo la Mesa Directiva de Donceles —que tenía diez días extra—, por lo que fueron exhibidos.

Una vergüenza extra para los morenos y su gobernante es que tuvieran que tragarse la indicación de Gaviño, quien lidera al pequeño PRD opositor en el Congreso, para que una ley fundamental, como es la de derechos humanos, se declare promulgada.

Es la primera vez que pasa eso en la Ciudad de México y alguna cabeza tendría que rodar, pues, al parecer, la Consejería Jurídica estaba más concentrada en la cena de fin de año que en la chamba, o el coordinador, Ricardo Ruiz, seguía en el Guadalupe-Reyes.

CENTAVITOS… Por cierto, otra vergüenza para Sheinbaum es que no pueda siquiera presentar como ella, máxima autoridad de la capital, los índices delictivos que azotan a sus gobernados. Que lo haya tenido que hacer El Peje en una de sus mañaneras, comparando a la CDMX con ciudades como Tijuana, y haya dicho que, por eso, hace falta la Guarda Nacional, sí calienta. ¿Estará anunciando el tabasqueño que la Guardia entrará a la capital, a pesar de que Claudia haya dicho que no lo permitiría? En teoría, acabaron las épocas de los regentes que obedecían al Presidente… se valen apuestas.