La propaganda lopezobradorista

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Cómo recurso para proyectarse una imagen y persuadir a amplias capas ciudadanas, la propaganda ha sido usada desde hace siglos. Su origen se ubica en la propagación de la fe, en movimientos religiosos que buscaban ganar creyentes, algo que vuelve a repetirse en nuestras días en el territorio nacional.

 

La nueva religión

Buena parte del éxito que López Obrador ha tenido en el campo de la política se debe a un eficaz manejo de la propaganda.

Desde sus inicios en este campo, el actual presidente ha sabido manejar los símbolos que le ayudan a crear una imagen no sólo como líder opositor, sino como la opción ante los errores cometidos por los mandatarios emanados del PRI y del PAN.

Asimismo, ha sabido aprovechar las críticas y ataques en su contra para ganar terreno en la opinión pública.

Lo anterior aunado a la constancia que ha sabido imprimir a su trabajo, explica en parte el éxito electoral que tuvo en 2018.

El principal motivo por el que se convirtió en la alternativa electoral de muchos mexicanos, se entiende a partir de un eficaz manejo de la propaganda a partir de varias creencias que se dan en la mente de los ciudadanos.

Si la corrupción es vista como el principal problema del país, López Obrador adapta su discurso para condenar a quiénes la practican y prometer acabar con ella.

Si mucha gente comulga con la práctica de robar en pequeña escala, ya sea en su trabajo o en cualquier accidente de carretera, la justificación vendrá de su parte pues, según su narrativa, se trata de pobres que son obligados a delinquir por efecto del neoliberalismo que los ha colocado en esa condición.

Si muchos piensan que todo pasado fue mejor, él pronunciará discursos en los que señale que regresaremos a la época del desarrollo estabilizador de décadas anteriores.

Las adjudicaciones directas son porque no necesitan de licitaciones porque son honestos.

El origen de buena parte de los problemas que enfrentamos, y justificación de sus errores, es la herencia negativa que dejaron administraciones anteriores.

Y así, el discurso lopezobradorista seguirá las pistas de las creencias ciudadanas, para amoldarse a éstas y responder a las expectativas.

A lo anterior se suma la plataforma que ha sabido construir desde su época de jefe de gobierno de la capital del país.

En redes sociales, la legión de seguidores responderán a todas las críticas que se le hagan, además de amplificar cada mensaje del líder.

Insistirán en mensajes que coincidan con lo que, en términos generales, crean las personas, no importando si no es verdad, pues como se demostró en la Europa de antes de la Segunda Guerra Mundial, una mentira repetida cientos de veces llega a convertirse en verdad.

De esta forma crearon la percepción de que el gobierno de Calderón era culpable de cada muerto en la llamada guerra contra el narcotráfico. La falta de reflejos del gobierno panista, su arrogancia, soberbia y errores hicieron el resto.

Algo similar ocurrió con la administración Peña Nieto, a la que le colgaron la etiqueta de corrupta, a partir de algunos casos que demostraban irregularidades, acerca de lo cual no supo defenderse.

Todo lo anterior fue bien aprovechado por esta plataforma, que guió a los ciudadanos hacia la opción lopezobradorista en las urnas.

De poco sirvió el análisis sobre la inviabilidad de muchas de sus promesas de campaña, así como los errores detectados en estos dos meses de gobierno, pues la nueva feligresía mantendrá el apoyo a pesar de los escasos resultados y las evidentes contradicciones.

Sin resultados concretos, incluso con expectativas que no resisten la mínima revisión, el lopezobradorismo continúa monopolizando el mensaje a través de las conferencias de prensa mañaneras y de la repetición constante de las ideas a través de medios de comunicación y redes sociales.

Los adversarios son descalificados y éstos, siguiendo el guión establecido, responderán a las provocaciones presidenciales.

Este cuadro describe lo que hemos vivido desde diciembre pasado, pero el enemigo más duro de derrotar, la realidad, podría poner a cada quien en su lugar, sólo es cuestión de tiempo.

 

Para estar #EnLinea

Algo curioso ocurre en el terreno de las redes sociales y en el bando de los simpatizantes de López Obrador. Algunos de los más férreos defensores del tabasqueño en la pasada campaña electoral empiezan a ser desnudados en sus verdaderas pretensiones, en tanto que otros reducen su actividad ante la imposibilidad de mantener una defensa que suene coherente.

@AReyesVigueras