Peña apostó por Margarita

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Una vez asimilada la debacle electoral, en el PRI tienen más claro que el agua que la apuesta del expresidente Enrique Peña Nieto era la independiente Margarita Zavala, esposa de su antecesor, Felipe Calderón Hinojosa.

Luego de analizar las causas de la derrota, en el seno tricolor se conoció que, efectivamente, el Presidente de la República le apostó a alguien externo para sucederlo, pero que el elegido no era Meade, sino la expanista.

La expectativa era que, desde la plataforma de ciudadana, Margarita lograra posicionarse en un lugar competitivo, para que, en determinado momento, el PRI declinara por su candidatura e ir con alguien de la sociedad civil por Los Pinos.

De todos es sabido que la esposa de Calderón no fue capaz de prender entre la sociedad, aunado a que el panista Ricardo Anaya se aferró a ser él quien encabezara la candidatura, lo que ocasionó una fractura entre el gobierno federal y el PAN.

Nadie tiene claro en qué momento El Cerillo Anaya perdió el control y se negó a ceder el lugar, lo cual desató el enojo presidencial y, de paso, ocasionó un fuerte rompimiento al interior del blanquiazul, lo que debilitó la posibilidad original de ir con Margarita.

Entonces se intentó fortalecer la candidatura de Meade, pero ya era muy tarde; los priistas se habían dado cuenta del engaño del que habían sido víctimas por parte de su propia dirigencia nacional y decidieron cobrarse la afrenta.

Muchos se agazaparon en sus respectivos estados, haciendo acuerdos con la oposición, y otros de plano ofrecieron su apoyo a Morena, a cambio de impunidad o en un intento por salvar algo de lo que tenían.

Esto viene a cuento porque ayer Margarita registró ante el INE su intención de conformar en partido político su asociación Libertad y Responsabilidad Democrática, conocida como Libre.

La propuesta de la excandidata presidencial es que el partido, cuyo nombre oficial sería México Libre, sea una alternativa para todos los ciudadanos que quieran participar en la política y no encuentren opciones para ello.

Por supuesto, en este esfuerzo la acompañan, entre otros personajes, Calderón, aunque se empeñó en aclarar que el nuevo partido no será para que ella sea nuevamente candidata presidencial, sino para que sea una opción abierta a todos.

Claro que esto último nadie se lo cree, pero de que se está adelantando a otros para convertirse en algo más cercano a la socialdemocracia, donde todo el mundo pueda caber sin importar si es de la sociedad civil o de algún partido político, lo está haciendo.

El riesgo es que pueda convertirse en otro gran basurero que recoja los desechos de otras opciones políticas, eso sin contar el gran descrédito en que actualmente están inmersos los partidos, y lo costosos que son para la ciudadanía.

CENTAVITOS… Como que ya va siendo hora de que Claudia Sheinbaum se dedique a gobernar y no a navegar en torno a lo que hace El Peje o lo que dejó de hacer Miguel Ángel Mancera en los últimos seis años. Parece que a la funcionaria morena le da más por las críticas al pasado que por un programa estable, que a casi dos meses de que llegó al cargo debería estar muy claro para la ciudadanía. No se puede ir al día, reaccionando en lugar de planear y establecer objetivos nuevos, que teóricamente tendría que ser su plan de los primeros cien días. Debería recordar que el último jefe de Gobierno que se dedicó a nadar de  muertito perdió la elección… y el poder.