No se puede armar el Plan Nacional de Igualdad

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A 50 días del gobierno de la Cuarta Transformación al menos 12 programas para la igualdad entre mujeres y hombres y la tarea de eliminar la violencia contra las mujeres están totalmente  paralizados.  No se ha iniciado la discusión sobre el Programa Nacional de Igualdad, ni se han iniciado los trabajos de los Sistemas Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, ni el Nacional de Igualdad, ni el  Plan de Apertura para  del Instituto Nacional de las Mujeres, INMUJERES; descabezados el INMUJERES y  la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM).

La parálisis obedece a la falta de nombramiento de la presidenta de Inmujeres, lo que impide poner en marcha los programas y acciones de la Política de Género, que debe promover, convocar y echar andar el INMUJERES, órgano encargado de definir la política nacional de género. Esa ausencia significa además detener al menos 12 programas o más relativos a la igualdad entre mujeres y hombres.

 A estas alturas, hace 6 años ya estaban planeadas las reuniones para discutir  el Plan de Apertura de Inmujeres, el Programa Nacional de Igualdad Proigualdad y la conformación de los Sistemas o Consejos  nacionales, que actualmente tienen sus similares en toda la República Mexicana en estados y municipios.

Otros programas paralizados, sin dirección ni objetivos, son por ejemplo la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes ENAPEA, donde informó ayer la Organización Mundial de la Salud ocurren el doble de la proporción mundial.

También está sin dirección  el seguimiento a las 18 Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres AVGM cuyo seguimiento debe hacer CONAVIN, órgano dependiente de la Secretaría de Gobernación; tampoco se han nombrado a los Enlaces de Género de cada dependencia del Gobierno Federal, quienes no podrían trabajar si no se conocen o deciden los ejes y acciones de un futuro Programa Nacional de Igualdad, que debe organizar, definir y proponer el Inmujeres.

Sin responsable de CONAVIM, no hay seguimiento formal de la operación de las 18 Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres en igual número de estados de la República,  Comisión que vio reducido su presupuesto en 28.1 por ciento;  ni tiene orientación para actuar, el Programa de Apoyo a Instancias de Mujeres de las Entidades Federativas (PAIMEF), que teóricamente deberá operar el Instituto Nacional de Desarrollo Social, dependiente de lo que era la Secretaría de Desarrollo Social que se llamará del Bienestar.

De lo que está así pendiendo de falta de interés en los asuntos que impactan a la mitad de la población del país, las mujeres, Yndira Sandoval de la Red Nacional de Seguridad, Justicia y Paz para las Mujeres señala con “jiribilla” en su muro de Facebook: haciendo un punteo sobre lo prioritaria que es la perspectiva de género y los Derechos Humanos de las Mujeres en este país.

Seguimos sin titular en Inmujeres;  seguimos sin titular en CONAVIM;  la amenaza al presupuesto por la igualdad y la erradicación de la violencia fue latente y el recorte es real; la Cartilla Moral por si ocupan referencia bibliográfica; Aprobación de Guardia Nacional (que casi nada tiene que ver con las violaciones graves a los DDHH); los Feminicidios para el Congreso no es un delito grave.

Todo ello a pesar de que el año pasado (periodo enero-noviembre) fueron registrados 760 feminicidios, 25 más que en todo 2017; que sólo en lo que va de la presente administración han ocurrido 130 sólo en 15 entidades del país. De acuerdo a la estadística los feminicidios en forma extrema de violencia de género ocurrieron en cinco entidades del país: estado de México (con 94 carpetas o averiguaciones previas de homicidios dolosos clasificados como feminicidio); Veracruz (85), Nuevo León (74), Chihuahua (48) y Ciudad de México, con 38.

A la parálisis en el programa nacional para la igualdad o política de género, que recibió del Presupuesto Federal para 2019, 63 mil millones de pesos, se suman todas las acciones que se han emprendido y que están en el limbo el seguimiento de la Norma Mexicana R025 referida a la igualdad laboral; la instalación del  Sistema Nacional de Igualdad y el Consejo Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.

Tampoco se han puesto en operación los enlaces de género en las dependencias del gobierno federal, que se incluyeron en la Ley de la Administración Pública, pero no tienen asignado presupuesto.

Mientras se aprueba y se desarrolla el Plan del nuevo gobierno sobre Seguridad y Paz, sin Proigualdad quedan también en el limbo, por ahora acuerdos tan trascendentes como el establecido por Inmujeres con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, el órgano que mejor ha hecho la estadística del feminicidio. O los firmados con la Asociación Nacional de Instituciones de Educación Superior ANUIES, para los protocolos y medidas de prevención de la violencia en las universidades, dónde, se ha demostrado, es creciente la violencia y hay casos en varias entidades de feminicidio. Otros muchos asuntos debería atender esa política de género hoy paralizada.

Lo de la violencia, detenido por ahora, y sin política específica, es fundamental porque hay  un incremento en el número de niñas y adolescentes víctimas de abuso y feminicidio.

De las 32 entidades, 18 tienen solicitudes de alerta de género declaradas y 3: Ciudad de México, Estado de México  y Puebla están en proceso de declararla. En el Estado de México, donde se declaró por primera la AVGM en julio de 2015, actualmente se analiza una segunda petición de alerta, esta vez por el número de mujeres reportadas como desaparecidas. Y en Veracruz, crece el clamor por la lentitud de las acciones, por poner sólo dos ejemplos.