El Chirispiote 84

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El Chirispiote #84, 1° de ENERO de 2019                                                   

REVISTA VIRTUAL SATIRICA, LITERARIA Y POLITICA

El Chirispiote se ha propuesto hacer un modesto homenaje luctuoso a ciertos amigos literatos que ya se fueron. Toca el turno a Alfredo Cardona Peña, ofrecemos un avance de la plaqueta que aparecerá impresa en este mes de enero con más testimonios y poemas.

La literatura mexicana tiene en sus filas un puñado de autores que se hallan escondidos debajo del tapete del tiempo y del olvido; muchos de ellos no aparecen en las antologías oficiales y su obra es de difícil acceso, por lo que descubrirlos puede ser una extraña casualidad. Nos hemos propuesto recordarlos mediante plaquetas conmemorativas.

Los editores: Eduardo Villegas Guevara y Gonzalo Martré.

ALFREDO CARDONA PEÑA

TESTIMONIOS

GONZALO MARTRÉ

Es el turno de Alfredo Cardona Peña, periodista cultural, poeta, narrador y editor. Va el presente testimonio como único de este número, avance de lo que será una plaqueta con más testimonios y obra del autor a publicar en este enero.

                                                      ***

Cuando conocí a Alfredo Cardona Peña era el Patriarca de la Segunda Generación de la Liga de Escritores y Artistas Borrachos cuya sede se ubicaba en la cantina “Salón Palacio” situada en la esquina de Ignacio Mariscal y Rosales a dos cuadras de “El Caballito”, lugar, por su cercanía a los periódicos principales del país, muy frecuentado por periodistas

La Primera Generación ahí sentó sus reales durante los años 40 y 50 y la integraban poetas, narradores, pintores y artistas en general muchos de ellos pertenecientes a la extinta LEAR; la cantina era de mediano tamaño y tenía “reservados” para seis personas adosados a las paredes y en el centro mesas cuadradas. Sábado a sábado se reunían ahí Antonio Magaña Esquivel, José Alvarado, Juan Rejano, Andrés Henestrosa, Juan de la Cabada, Germán List Arzubide, Renato Leduc, Alejandro Finisterre, Efraín Huerta, Ermilo Abreu Gómez, Alfredo Cardona Peña y, muy esporádicamente caían a beberse un vinillo y saludar a Juan Rejano los poetas León Felipe, Pedro Garfias, Luis Cernuda, Max Aub y el editor Frank de Andrea; seguido llegaban los jóvenes poetas Otto Raúl González y Carlos Illescas recién exiliados de Guatemala; una sola vez, invitado por Cardona Peña, visitó ese templo literario Pablo Neruda;   a través de los años unos salían y otros entraban. Recordaba Alfredo Cardona Peña ya como Patriarca de la Segunda Generación, que en esos saturnales literarios los de la orquesta alargaban palíndromes, botaneaban esdrújulas, bebían décimas, le enderezaban la joroba al hipérbaton, cogían a las coquetas elipses, cacheteaban ostentosos pleonasmos, le ponían zancadillas a las hurañas silepsis, orinaban a los horrendos barbarismos, se cagaban en los sonetos deformes, urdían epigramas traviesos, arrojaban copas a la faz de los solecismos estúpidos, humillaban a las aristocráticas formas de la poesía tradicional transformándolas en rebuscados poemas en verso libre, a los presumidos poemas de verso libre les aplicaban el torniquete de las cuartetas rimadas, estrangulaban a la espantosa cacofonía, retorcían metáforas, inventaban neologismos exóticos y le echaban luces potentes a los ojos siniestros de la anfibología (costumbre que él implantó en la Segunda Generación)..

El tiempo fue retirando a los integrantes de la Primera Generación, y para mediados de los años 60 de aquel bullicioso y malicioso cenáculo nada más quedaban Juan Rejano y Alfredo Cardona Peña quien frisaba ya los   50 años de edad y a cuyo alrededor se formó la Segunda Generación reclutada en su mayoría del suplemento literario de “El Nacional” que dirigía el poeta español Juan Rejano quien ya poco asistía a las reuniones, no así Alfredo, asiduo concurrente sabatino y alma de las francachelas, los reclutas eran todos jóvenes cuyo promedio de edad andaba en los 25 años, a excepción mía, con 40 añejos. .

Alfredo no era mexicano por nacimiento, él nació en Costa Rica y aún joven emigró a México en busca de horizontes más amplios para su sobrado talento de poeta y narrador. Conoció a una juchiteca de nombre Alba Chacón y casó con ella, procreando dos hijos, hombre y mujer, pintor y bailarina.

Cuando lo conocí en la LEAB, Alfredo era el gerente de historietas mexicanas de la Editorial Novaro, en los años 60 empresa líder en el nutrido mercado de la historieta mexicana y de importación. Ganaba bien, tenía una buena casa en la Nueva Santa María y ya era viudo.

Recuerdo con exactitud una de esas tardes de mayo de 1969 en que, a media sesión, Alfredo pidió atención y dijo a los ahí reunidos (unos diez), que la Editorial Novaro necesitaba argumentistas para una nueva historieta mexicana titulada “Fantomas, La amenaza elegante”, pagaba mil pesos por argumento, mil pesos no era cantidad despreciable, el poder adquisitivo de la moneda nacional puede medirse mediante un indicador de precios cantineros: la cuba libre costaba 5 pesos, la botella de ron blanco con su servicio 70 pesos y una torta bien preparada ahí, en el Salón Palacio, $2.50.

¿Quienes deseaban ser argumentistas de historieta? Aceptamos el reto unos cinco, Xorge del Campo, Gerardo de la Torre y yo, entre ellos; por mi parte, estaba yo pagando abonos de mil pesos mensuales por un viaje hecho a Europa con mi esposa Yuya y aquella oferta me caía de maravilla, pues si bien esos abonos no me ahogaban económicamente, el ingreso extra me permitíría una libre flotación más cómoda. Alfredo nos dio a cada uno un ejemplar de la historieta con su respectivo argumento y nos advirtió de que deberíamos llevarle nuestro argumento ahí mismo, dentro de una semana. Mucho se cuidó Alfredo de informarnos de la urgencia del pedido, mucho menos de que íbamos a esquirolear al creador de la revista a quien, la Editorial Novaro, no él, había despojado de su personaje y parafernalia.

Durante esa semana me dediqué a escribir un argumento con las características del original, tiempo me sobraba, yo tenía un empleo burocrático que si bien no estaba bien pagado, me daba para sobrevivir y, sobre todo, tiempo para leer mucho y escribir mucho, por eso me conservé en él durante 22 años.

El sábado siguiente, de los cinco que aceptaron tan sólo tres llevamos un argumento: Xorge, Gerardo y yo. Alfredo se reservó una semana para revisarlos y al cabo, en el Salón Palacio, declaró que había aceptado los tres presentándonos nuestro propio original corregido por su pluma, para que analizáramos nuestros errores y mejoráramos el trabajo en lo sucesivo.

Xorge desertó a la tercera entrega, declaró que él no había hecho una maestría y un doctorado en Letras para caer tan bajo y convertirse en argumentista de historieta; Gerardo y yo seguimos adelante porque éramos autodidactas, nunca asistimos a una escuela de literatura, Gerardo a ninguna escuela, yo sí, tenía un título universitario pero de ingeniero químico; Alfredo siguió corrigiéndonos, pero cada vez lo precisábamos menos.

Durante un año Gerardo y yo nos alternamos en le entrega de los argumentos, la revista era quincenal y no seriada, esto es, cada número contenía una aventura redonda. Desde un principio Alfredo nos dio la línea editorial: todas las aventuras de Fantomas deberían de ocurrir principalmente en Francia u otro país, menos en México. Se nos permitían muchas libertades, pero en el extranjero.

La historieta, desde un principio, desde que apareció con la firma de sus creadores originales Guiilermo Mendizábal como argumentista y Rubén Lara como dibujante, el 1° de enero de 1969 fue un éxito. Al cabo de un año Gerardo se retiró de ella porque halló en la TV educativa independiente un campo mejor pagado y más atractivo para él. Entonces Alfredo me dejó solo con Fantomas, entre Alfredo y yo se estableció una simbiosis laboral cuyo producto natural fue una historieta de gran impacto cultural y comercial; al poco tiempo modifiqué a mi estilo el personaje y la línea argumental hasta lograr una historieta que en la actualidad es de culto en Latinoamérica. Pero eso, porque Alfredo permitió que lo hiciese y lo permitió porque con cierta frecuencia yo intercalaba argumentos de Ciencia Ficción o de Fantasía, géneros que a él le eran muy gratos por ser en ese campo un gran maestro. De ahí, surgió la empatía… muchos años después, él ya muerto, también cultivé cuento y novela de Ciencia Ficción, mas nunca superé al maestro.

Como la historieta cobró una gran importancia internacional yo pedí en 1974 que figurase mi crédito, Alfredo accedió y a partir del número 158 de marzo de 1974 apareció mi nombre como argumentista y el de Víctor Cruz como dibujante.

Ya encarrilado, en febrero de 1975 entregué el argumento titulado “La inteligencia en llamas” en donde hice intervenir como personajes a famosos de la época: Julio Cortázar, Octavio Paz, Susan Sontag y Alberto Moravia, ese número, el 201, provocó en Cortázar una reacción inesperada, usó a Fantomas y el periódico “Excélsior” lanzó un tiro de 30 mil ejemplares que roló por todo el mundo: la historieta Fantomas trepó a la cúspide de las historietas y se convirtió desde entonces en historieta de culto. Después de este número aparecieron además del nombre del argumentista y del dibujante, el de Manuel Moro como director del dibujo y el de Cardona como supervisor de textos.

Al medio siglo de edad, Alfredo ya lucía una calvicie avanzada y para cubrirla usaba sombrero, cuando llegó mi turno de ser pelochas, adopté yo también esa costumbre hasta la actualidad.

La Editorial Novaro, debido a los manejos turbios de su gerente general, quebró. En un intento de rehabilitación la empresa jubiló a sus altos empleados (al gerente lo metió en la cárcel) y el sucesor de Alfredo, quien había sido su secretario, un joven ex seminarista impregnado de moralina echó abajo “Fantomas la amenaza elegante”. Dejé de hacer los argumentos pero no por eso Alfredo y yo perdimos la amistad, él continuó acudiendo los sábados a la LEAB y se dedicó más a su obra. Los achaques de la vejez lo sacaron definitivamente de la LEAB.

Alfredo dejó una obra literaria excelente centrada en la poesía, en la narrativa también brilló, fue en México el gran cuentista de Ciencia Ficción y Fantasía.

                                        ***

LA GRIETA DE SAN ANDRES EN LA CUARTA TRANSFORMACION

Después de que aparecieron dos grietas pequeñas (casos César Yañez y diputado Charrez) en los cimientos de la futura Cuarta Transformación de México, ahora sí surgió una grandota, del tamaño de la mentada Falla de San Andrés que corre desde San Francisco California hasta el sur de México; resulta que el Peje declaró el 20 de noviembre que habrá perdón y punto final para los corruptos de sexenios pasados y presentes que se empeñaron en destruir México alcanzando éxito, si no lo mataron, al menos lo dejaron agonizando.

¿Esto quiere decir que el Gavioto, Lozoya, Coldwell y Penchyna, Beltrones y Gamboa Patrón, los principales actores del desastre energético nacional se irán a casa a disfrutar de sus muchos millones si no con la conciencia tranquila sí con la seguridad hogareña? Dijo el Peje que el país no se puede empantanar persiguiendo a los corruptos. Resulta entonces, que Guatemala, Costa Rica y Perú -por poner nada más tres ejemplos-, persiguieron, juzgaron y encarcelaron a algunos ex presidentes corruptos por daño a la nación. ¿Se empantanaron por eso? ¡De ningún modo! Salvaron el honor nacional, aquí tan alicaído. ¿Hacia donde va la Cuarta Transformación? ¡Hacia más de lo mismo! En el pasado, desde Ruiz Cortínes que no enjuició ni encarceló a Miguel Alemán por sus inmensas raterías, todos los demás, hasta Peña Nieto, solaparon las tropelías, corruptelas y asesinatos de sus antecesores. ¡Todos, sin faltar uno! Ahora, ¿debemos de sumar a esa larga serpiente pestilente al Guía de la Cuarta Transformación? ¿Y para eso yo vengo votando por el Peje desde hace doce años? ¡Aviados estamos!

La gran grieta abierta en la Cuarta Transformación debe de llamarse ya : “La Falla de San Andrés Manuel”, porque, además, tenemos el regreso de la profa Melba Mester Fundillo, la mujer más corrupta que haya conocido México en toda su historia. Su regreso a la política traerá consigo la tranquilidad y permanencia de Romero Deschamps, el archicorrupto líder del sindicato de Pemex, quien   contribuyó entusiastamente a   la   destrucción de esta paraestatal en el sexenio gaviotero.

A última hora el Peje convocó a una especie de referéndum nacional sobre los vendepatrias expresidentes. El pueblo –según él-decidirá si se les reclama y castiga. Ya veremos.

Como remate torero, otra grieta aparece, sucedió que Paconaco Ataibo II no es mexicano por nacimiento, es gachupas, nació en Gijón, España y llegó a México a los 10 años. Primero se le pegó al Cuautemochas y en seguida al Peje, quien decidió nombrarlo director general del Fondo de Cultura Económica sin acordarse de que constitucionalmente no puede serlo. ¡No faltaba más!, como cuando la Constitucioón estorbaba al Viejo Sistema, éste simplemente reformaba la Carta Magna, así esa añeja costumbre que tanto daño causó en el sexenio gavioteril ha revivido y en sesiones al vapor, el Senado hizo los cambios necesarios y así pasará la “Ley Taibo” a beneficiarlo. Seguimos en “Más de lo mismo” ¿Cuarta Transformación? ¡Que buena broma!

Y eso que el Peje apenas toma hoy posesión. ¡Lo que nos espera!

Los Juárez, Madero y Huerta de hoy, Guillermo Almeyra

Los héroes preferidos de Andrés Manuel López Obrador son Benito Juárez y Francisco I. Madero. El primero es recordado por su lucha contra los conservadores, la Iglesia y el Imperio impuesto por Napoleón III. El segundo, por haber iniciado la insurrección contra el intento reeleccionista de Porfirio Díaz.

De Juárez, sin embargo, pocos recuerdan que no sólo lanzó al mercado de tierras las usurpadas por la Iglesia católica, sino que también convirtió en mercancías las tierras de las comunidades indígenas, despojándolas –reconocidas hasta por la Corona española– para desarrollar el capitalismo y lanzar al mercado de mano de obra a millones de indígenas, beneficiando así a haciendas e ingenios azucareros.

De Madero, en tanto, omiten que su asesinato por Victoriano Huerta se debió a su fe liberal y a la ignorancia de la realidad política que lo llevaron a conservar el aparato estatal porfirista, pues creía poder transformar el Estado y a lanzar los generales heredados contra los desilusionados por el incumplimiento de sus promesas.

El presidente liberal ignoró que los asesinos no cambian y Huerta, que él lanzó a combatir a sangre y fuego contra los zapatistas, pudo conspirar tranquilamente con el embajador estadounidense y planear su golpe y sus crímenes. De este modo, Madero, lejos de abrir un camino democrático al desarrollo del país, lo obligó a tomar la senda sangrienta de una revolución social confusa e incontrolada.

López Obrador ahora llega al gobierno, porque un sector de los grandes capitalistas, recordando la Revolución mexicana, lo aceptó para que contuviera la movilización popular. En el entorno de esta nueva versión de Madero hay muchos nuevos huertas agazapados. Son los que insisten sobre la necesidad de destruir el Sureste para, con el pretexto del desarrollo, lanzar en el Istmo de Tehuantepec una gran operación que combina la creación de un ferrocarril, el desarrollo de los puertos sobre ambos océanos, la deforestación, el cultivo de palma aceitera, la creación de un cinturón de molinos eólicos y la especulación inmobiliaria desenfrenada.

Esa misma gente propone Zonas Económicas Especiales y promueve el Tren Maya que destruiría a su paso las reservas naturales, las comunidades indígenas, su idioma y sus costumbres y convertiría a toda la zona en un Cancún bis. Por eso, para prevenir las reacciones populares, perpetúan la ocupación militar del país y refuerzan sus lazos con Estados Unidos.

Entre los millones de votantes de Morena muchos se oponen a esas políticas. Pero otros tantos, por el contrario, creen que podrán cambiar desde adentro un Estado capitalista que defiende la obtención de ganancias a cualquier precio. Ellos piensan que podrán convertir a los dueños de las televisoras privadas intoxicadoras de la opinión pública, a los bancos que lavan dinero sucio y a otros semejantes, en altruistas benefactores de los pobres. Esos ingenuos bienintencionados juegan con fuego cuando piensan utilizar el Estado capitalista opresor para hacer una revolución pacífica, sin darse cuenta de que es el Estado quien los utiliza como taparrabos transitorios y desechables.

Entramos así en una fase muy peligrosa en la que el capital financiero, la oligarquía y sus instrumentos represivos siguen intactos, mientras la fuerza popular está desorganizada y confundida. Morena ni siquiera controla totalmente el gobierno, que comparte con los huertas en potencia, y AMLO cree poder decidir todo desde el Olimpo como Júpiter y presta oído a quienes lo quieren perder.

Hemos llegado a un punto en que hay pocos escenarios, aunque la realidad es compleja y podría combinar los tres casos principales:

  1. AMLO hace, como está haciendo, lo que le dictan el gran capital y el mando de las fuerzas armadas, olvidando todo lo dicho y prometido y oponiéndose a lo que hasta ahora llama sus Huerta.
  2. Apoyado en una parte de los cuadros más combativos de Morena resiste tratando de hacer una política ni de izquierda ni de derecha a la Macron –o sea, una política de derecha, pero con algunas medidas populares que no cambian nada esencial– y carga así con el descontento tanto de la derecha como de la izquierda.
  3. Responde a la voluntad de cambio de los votantes y comienza a aplicar los puntos sociales que en otros momentos agitó.

En los dos últimos casos desencadenará inmediatamente una campaña destituyente de la oligarquía y de las fuerzas antidemocráticas y antinacionales respaldadas por Donald Trump y envalentonadas por la debilidad de quienes los ven como despreciables intrusos.

Más que nunca es necesario unir todas las protestas en una organización popular, consultar y elaborar en asambleas populares políticas alternativas y defender a las comunidades amenazadas.

Ya hay en Oaxaca comunidades en las que hombres y mujeres armados realizan rondas nocturnas. A las policías comunitarias y grupos de autodefensa, vigilados por asambleas para controlar que no sean infiltrados, hay que agregar la exigencia de que las Guardias Nacionales se formen armando a los campesinos y comunidades, como hizo Lázaro Cárdenas. almeyraguillermo@gmail.com

https://www.jornada.com.mx/2018/12/02/opinion/032a1pol#

JUNTOS HAREMOS JUSTICIA

De la Red nos enviaron la siguiente nota:

EL ASCENSO DE PACONACO ATAIBO II

La conocida sentencia del refranero de los marinos: “El pez por su boca muere”, le quedó exacta a la incontinencia verbal de Paco Ignacio Taibo II, con su: “¡Sea como sea, se las metimos doblada, camaradas!”.

La expresión no es deleznable porque nos espante o denigre el lenguaje purista de la Real Academia de la Lengua, lo es porque se emite desde la soberbia del poder, de alguien que aspira a representar a todos los mexicanos.

No solo eso, se espeta en un foro eminentemente cultural y en un país profundamente machista, discriminador, homofóbico, lesbofóbico, feminicida y donde la violencia -física y verbal contra mujeresy niños- se ejerce, lamentablemente, a toda hora.

Voy a citar, por su claridad y contundencia, una interpretación del exabrupto publicada en redes sociales.

La suscribe el cantautor y trovador mexicano, Rafael Mendoza, en su muro de Facebook.

“¿Cuál es la diferencia entre la tristemente célebre ‘roqueseñal’, el ‘haiga sido como haiga sido’ y el ‘Sea como sea, se las metimos doblada’?. ¿Cuáles las similitudes? No veo ninguna diferencia.Tengo la sospecha de que las tres expresiones provienen de la cultura del agandalle, esa que tanto daño le ha hecho a nuestro país, esa que se resume en un grito envalentonado; la cultura de ‘Me la pelan todos’. Elegir y echar al viento estas expresiones no es llamar a las cosas por su nombre, es simplemente dejar asomar ‘el revancherito’ que traen dentro quienes las eligen”.

Y se lamenta Mendoza: “Muy triste que a tres días de la toma de posesión de Andrés Manuel, por quien voté con toda conciencia, aparezca de nuevo Taibo como chivito en cristalería”.

Es que Taibo dijo: Los penetramos contra su voluntad (los violamos). Nos los cogimos por atrás. El alarde machista de agandallar, poseer -sin placer alguno- como una mera ostentación de poder.

No es la primera vez que su incontinencia verbal frena la vehemente aspiración de ser funcionario público. En 1997, cuando Cuauhtémoc Cárdenas ganó la primera elección en la capital, Taibo ya estaba apalabrado para encargarse de la cartera de cultura.

Sin embargo, su boca lo volvió a traicionar al declarar que a quien incurriera en actos de corrupción se le iban a “cortar los bracitos” para no robar. “No vamos a andar de putos, van a quedar unchingo de manquitos”, sentenció, lo que frustró su arribo al cargo.

Hace unas semanas, antes del cambio de gobierno, Taibo declaró que las empresas que no cooperen o intenten chantajear al ahora presidente López Obrador, deben ser expropiadas. Y Marcelo Ebrard tuvoque desmentirlo en su cuenta de Twitter.

Lo innegable, más allá de sus méritos literarios, es que ha demostrado que lo culto y lo ilustrado no quita lo patán.

Para algunos escritores, quienes pidieron omitir su nombre para evitar confrontaciones, a Taibo “su frase lo pinta de cuerpo entero”.

Y añaden: “siendo un individuo que antepone sus fobias personales a la causa, está condenado a ser un funcionario sectario, igual que todos sus antecesores en el Fondo de Cultura Económica (FCE)”.

Opinan que “con él será imposible un cambio de fondo en la productora de libros más importante del país. La mayoría de los escritores mexicanos tendrán que esperar mejores tiempos para que publiquen sus libros”.

No obstante, todo indica que con una ley hecha a modo y la complicidad de legisladores de Morena, Taibo II será el próximo titular del FCE. Lo inevitable para él, donde se encuentre, es que su boca lo marcó para siempre. Ojalá aprenda que hay marcas indelebles.

   Alejandro Zúñiga

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COMENTARIO A TIEMPO

LOS SALARIOS OFENSIVOS

Por Teodoro Rentería Arróyave

Estamos en presencia de un debate nacional respecto de los salarios ofensivos que a toda costa tratan de defender esa burocracia favorecida, cuyos emolumentos son verdaderamente una afrenta para la mayoría del pueblo mexicano, que vive en la pobreza y en la pobreza extrema.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, después de que el Poder Legislativo aprobó la Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos, la cual ordena que ningún funcionario pueda ganar más que el primer mandatario, es decir menos de 108 mil pesos, la rebelión de los favorecidos no se ha hecho esperar.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación dio entrada a la controversia constitucional presentada por senadores de oposición y, de sorprenderse, por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, además mil 400 magistrados y jueces en conferencia de prensa afirmaron que no están dispuestos a que les bajen el salario casi a la mitad.

López Obrador ha dicho que el asunto de los salarios altos “no es un asunto de negocios, es un asunto de moral”.

Lo que más llama la atención, aunque ya estamos acostumbrados a sus desplantes, el presidente, precisamente de la CNDH, Raúl González Pérez, ahora defiende a los privilegiados al cuestionar la precarización salarial, al afirmar que se defienden derechos, no privilegios, y se comparte la premisa de que la austeridad permee la vida pública y se revisen las estructuras burocráticas más allá de los salarios.

En ese sentido, dijo, no debe estigmatizarse el servicio público; por lo contrario, debe fortalecerse para que sea opción de vida y se cuente con la burocracia especializada y profesional que permita y garantice el normal desarrollo de las instituciones con independencia de los cambios de gobierno y, a la vez, la preserve de ellos.

No obstante que ponderó que el ajuste a remuneraciones excesivas, insistió en que  deben realizarse con parámetros objetivos, fundados en la Constitución, que no vulneren derechos, precaricen y debiliten el servicio público, y más allá del discurso que polarice y divida, asumiendo la virtud o los vicios de una persona en razón del tipo de cargo que desempeña, hablemos de méritos, capacidades y profesionalismo.

Con motivo de la declaración del ministro presidente de la Suprema, Luis María Aguilar Morales en sentido de que ni remotamente gana 600 mil pesos mensuales, el prestigiado colega Enrique Galván Ochoa, publica en su conocida columna “Dinero”, de la Jornada, un recuadro tomado de información oficial, donde después de sumar al sueldo anual del presidente del supremo tribunal los siguientes rubros: prima vacacional, aguinaldo, seguro de vida institucional, seguro de vida individualizado, estímulo de antigüedad, ayuda de anteojos y pago de riesgo, resulta que devenga un sueldo anual de 6 millones 234 mil pesos; en efecto, tiene razón Aguilar Morales, sólo gana 578 mil 186 pesos al mes.

Exacto, el debate de los salarios ofensivos “no es un asunto de negocios, es un asunto de moral”.

                                    ESCENA DE HOSPITAL                                  

El paciente, Gonzalo Martré, de oficio escritor y de ingresos escasos debido a ser pensionado del ISSSTE, oyó la sentencia del cardiólogo Procusto T. Mata:

-Señor Martré. Su corazón no anda muy bien que digamos.

-¡Cómo! Si mi corazón es un gitano. Toca la pandereta…

   -Tocaba…

   -También toca en el violín Czardas, la Hora Staccato y Rapsodia Rumana….

   -Tocaba…

   -Baila con el oso….

   -Bailaba….

   -Roba gallinas…

   -Robaba…

   -Persigue y atrapa a las chicas más lindas de la tribu…

   -Perseguía….atrapaba…

   -En serio, doc, ¿ya no….?

   -Ya no.

   -¿Qué me espera?

   -El corazón es un motor. El motor que hace caminar el cuerpo humano. Su motor tiene averiado el árbol de levas, descargado el acumulador, tapado el carburador, fugas en la manguera del agua y floja la banda de transmisión. Está en las últimas.

   -¿Podré salir del hospital?

   -Lo dudo. Vamos a hacerle una reparación de emergencia. Pero no es duradera. Un mes de tratamiento. Al cabo de ese lapso, volverá aquí a ver si puede funcionar aunque sea a baja velocidad poniéndole un marcapaso. Mientras, pase a la sala de espera, yo lo llamaré para darle la receta de sus medicamentos.

   El paciente Martré salió del cubículo y entró en la sala de espera. Pero esa sala era otra muy distinta a la que había dejado media hora antes. Era una sala con asientos cómodos, mucha luz, y grandes ventanales. A través del vidrio vio una pista de aterrizaje y una hilera de aviones jet con capacidad de 350 pasajeros, haciendo cola ante el túnel colapsible de entrada al aparato. Todos los aviones pertenecían a una misma línea y de un mismo color: negro. En sus costados se leía la aerolínea: “Charter’s Caronte, Inc”,

   Martré no comprendía lo que ahí estaba sucediendo. Iba a preguntar al vecino de asiento cuando se le acercó una empleada toda vestida de negro, bella, fascinante, pero algo daba miedo en su cara de pómulos muy salientes y de órbitas profundas, casi insondables., la cual dijo:

   -¿Señor Martré?

   -Para servirle, señorita.

   -Gracias por volar por Charter’s Caronte Inc, la línea aérea más antigua del mundo. Ha elegido lo que precisamente necesita, nuestros servicios son únicos y muy confortables. Está usted en lista de espera. Ténganos paciencia, como usted puede observar tenemos exceso de pasaje y apenas nos damos abasto para los vuelos. Su vuelo está programado para dentro de un mes, o antes, de ser posible; si la suerte nos ayuda podríamos darle su pase de abordar para esta semana, o la próxima. De no ser así, le confirmaríamos su vuelo para dentro de 30 días.

   -Bien, en ese caso, regresaré.

   -No señor Martré, usted no puede abandonar esta sala. Usted ya sacó boleto, aquí le proporcionaremos los servicios que necesite: comida, ropa, etcétera. Como ya le dije, ténganos paciencia, y sépalo: de que usted volará pronto…¡sí que volará! Esta compañía no es como “Mexicana”, jamás falla!

JUNTOS HAREMOS JUSTICIA

DIRECTORIO

Fernando Sotres Fundador y director general (RIP)

Gonzalo Martré Subdirector

Francisco de la Parra de Grillas, epigramista.

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