El conservadurismo y la derecha, desafíos de México en política exterior

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  • Académico asegura que la migración no tiene que ver sólo con el aspecto económico, sino con asuntos políticos y de democratización.
  • Recuperar el liderazgo de México en Latinoamérica, principal objetivo que debe tener el país en materia internacional.

La nueva administración federal deberá entenderse con todas las naciones y regiones, incluida América Latina, sumamente divida, y con el poder personalista de Donald Trump, por lo que deberá trabajar arduamente para buscar nuevas alianzas y conciliar intereses con los países más conservadores, señaló Manuel Martínez Justo, director de la FES Acatlán

“En el mundo se vive una etapa compleja para las relaciones internacionales, con tendencias hacia poderes personalistas y nacionalistas, y el surgimiento de movimientos de extrema derecha. Esos fenómenos, junto con el conservadurismo, no se pueden evitar, y serán los desafíos en materia de política exterior del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador”, subrayó el académico.

Manuel Martínez Justo, director de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM, indicó que la nueva administración federal deberá entenderse con todas las naciones y regiones, incluida América Latina, sumamente divida por posiciones político ideológicas: Argentina y Brasil en la derecha y extrema derecha; Bolivia, Venezuela y Ecuador en la izquierda; y al norte el poder personalista de Donald Trump al frente de Estados Unidos.

El Ejecutivo federal tratará de tener buenas relaciones con todos, y procurará recuperar el liderazgo de México en Latinoamérica, consideró el doctor en Ciencias Políticas y Sociales, y maestro en Comercio y Finanzas Internacionales.

En ese sentido, las señales han sido propicias. Ejemplo de ello es que Trump envió a la toma de posesión de López Obrador a su hija Ivanka Trump -“muy cercana a él y a quien escucha”–, y al vicepresidente Mike Pence. “Eso, y su mensaje de felicitación, hablan de la intención del mandatario estadounidense de estar cercano a México, de una buena disposición para la relación bilateral”, opinó.

Además, el universitario precisó que la migración no tiene que ver sólo con el aspecto económico, sino con asuntos políticos y de democratización, que propician que la gente no se sienta a gusto en sus lugares de origen.

“Si se trabaja, Centroamérica puede ser una región que vaya hacia el futuro con mayor dinamismo económico, y se evitarán, en parte, los flujos descontrolados de población migrante”.

El director de la FES Acatlán remarcó que hacia el norte, “la preocupación es cómo manejar la relación con EU y cómo integrar en ese esquema a Canadá. Nuestra apuesta siempre debe ser el multilateralismo: frente a la Unión Americana, hacemos más fuerza con los canadienses que cada uno por su lado”.