Los descuidos de Claudia

0
344

Todo mundo recuerda que cuando en el año 2000 Andrés Manuel López Obrador llegó al Gobierno del Distrito Federal, uno de los temas que descuidó fue la operación polí­tica en la entonces Asamblea Legislativa, lo cual le trajo verdaderos dolores de cabeza.

Tuvo problemas para la aprobación de presupuestos y pasar casi todas sus leyes, lo cual lo obligó a recurrir a la coordinadora priista María de los Ángeles Moreno para sacar sus temas, y a usar la publica­ción de bandos para congelar leyes que venían de Donceles.

Seis años después, Marcelo Ebrard cometió el mismo error, y durante los tres primeros años de su gobierno sufrió en serio, al grado de tener que entrar en una guerra contra René Arce Víctor Hugo Círigo, quienes le hicieron la vida imposible desde la ALDF.

Para la segunda parte de su administración entendió de lo que se trataba y pactó con Alejandra Barrales y 14 diputados del PRD, a quienes consintió para que hicieran mayoría al interior del grupo y sacaron todos sus temas; le funcionó muy bien.

Ahora que Morena llegó a Donceles con todo el poder y que se supone irían unidos con todo para hacer de esta ciudad lo que quisieran, Claudia Sheinbaum está come­tiendo los mismos errores que su padrino político y le están comiendo el mandado.

Al interior de Morena hay una cruenta guerra por los es­pacios del poder en el Congreso de la CDMX, y los potencia­les rivales internos de la próxima jefa de Gobierno se están apoderando de las posiciones importantes para desde ahí meterle una cuña.

Quienes se visualizan como probables candidatos a su­ceder en 2024 a López Obrador en la Presidencia y a ella misma en la capital, quieren meterle el pie para que se tro­piece lo más posible durante su gobierno y quede desac­tivada como aspirante dentro de seis años.

Si Claudia no logra poner orden en la gran­ja morena, muy proba­blemente no contará con todas las ventajas que en teoría le darían el pertenecer al partido que se hizo de práctica­mente toda la mayoría del país.

 Paradójicamente, esa mayoría tan aplas­tante con que cuenta Morena puede convertirse en su peor enemigo debido a las ambiciones de poder de sus integrantes. Muchos de ellos ya se vieron en mejores posiciones y las están buscando. La guerra intestina en el partido que acaba de llegar al po­der está en marcha y conforme pasen las semanas se va ir intensificando, originando un desgaste prematuro cuando aún no entran en vigor los gobiernos federal y local, respec­tivamente. Está más que claro que a la dulce coordinadora pejista en Donceles ya se le fue el control.

CENTAVITOS… Un escandalazo hizo la Secretaría de la Di­versidad de Morena por la columna del viernes anterior, tan sólo por mencionar que los morenos Arturo Medina José Luis Rodríguez son, como dice el popular comediante Polo Polopara referirse a quienes son muy amigos, “como calzón y caca”. Este comentario lo consideraron homofóbico, y lo único que demuestran, además de una profunda intoleran­cia, es el desconocimiento de la jerga del pueblo al que dicen representar. “Calzón y caca” es como decir “uña y mugre”, o sea, inseparables; si ellos le dan otra connotación, pues qué mente tan sucia porque jamás se hizo comentario alguno so­bre preferencias sexuales de ambos morenos, que ni las co­nozco ni me importan. Deberían leer bien antes de usar sus redes para atacar; por mi parte aquí cierro el tema, reiteran­do que tanto Medina como Rodríguez hicieron equipo con otros diputados para intervenir en el reparto de comisiones de Morena en el Congreso de la CDMX.