Nuevo TLCAN, un acuerdo ganar-ganar-ganar: Peña

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  • El mandatario señaló que este prolongado periodo de negociaciones logró su objetivo inicial: que los tres países se beneficiaran de este acuerdo.
  • “Nos pone en la frontera de un acuerdo comercial de última generación, que incluye elementos de integración profunda en la zona”: dijo el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo

El presidente de México, Enrique Peña Nieto celebró que tras 13 meses de negociaciones entre México, Canadá y los Estados Unidos para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se alcanzó “un acuerdo ganar-ganar-ganar”.

Desde su cuenta de Twitter, el mandatario señaló que este prolongado periodo de negociaciones logró su objetivo inicial: que los tres países se beneficiaran de este acuerdo.

“La modernización del acuerdo comercial entre México, Canadá y EU concluye 13 meses de negociaciones y logra lo que nos propusimos al inicio: un acuerdo ganar-ganar-ganar”, escribió.

Hoy es un buen día para Norteamérica: Guajardo

Por su parte, el titular de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, señaló que hoy es un buen día para América del Norte, luego de que ayer se anunció el Acuerdo Estados Unidos, México y Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés).

En entrevista con Carlos Loret de Mola, el funcionario federal señaló que además de que el acuerdo trilateral da mucha más certidumbre, “nos pone en la frontera de un acuerdo comercial de última generación, que incluye elementos de integración profunda en la zona”, por lo que el documento va a ser evaluado no solo por sus propiedades comparado con el TLCAN, sino que también depende de dónde aterrizará la confrontación comercial de Estados Unidos con China, porque todo tiene repercusiones sobre la demanda de la región.

Agregó que tal vez puede tener reglas de origen más estrictas, en un mundo que se está integrando en cadenas globales de valor.

“Parecería que pierdes elementos de integración de otras regiones, pero la verdad es que cada quien se está tratando de atrincherar en sus regiones para competir con otras, Japón está integrado con el sureste de Asia, los europeos con Europa del este, por lo que es un momento donde la tendencia es de competencia regional”.

Destacó que cuando arrancaron las negociaciones, el gobierno de EEUU creía que podía “hacer y deshacer sin conocer la realidad de los beneficios” de la integración comercial.

Sin embargo, “llevar este proceso más allá de un año permitió que casi todos los aliados en Estados Unidos que se han beneficiado, como agricultores y manufactureros, abonaran en favor de esto y empezaron a cambiar la perspectiva de la administración, de lo que al principio querían hacer”.

Entre esas propuestas “impensables”, destaca determinar salarios por decreto para evitar diferencias de competitividad, proponer que las reglas no fueran las de la OMC, o que no habría solución de controversias, por lo que era una cuestión de tiempo.

“Algunas cosas por la importancia para los canadienses las dejamos ahí, al fin del día habernos divido la tarea de cómo regresar algunas de las soluciones funcionó, porque en esta ronda nosotros rescatamos la parte de disciplinas del capítulo y ellos la parte de soluciones de controversias”.

“Nosotros eliminamos la estacionalidad, que era muy malo para las exportaciones mexicanas agrícolas perecederas y ellos reducen el nivel de ‘De Minimis’, que querían subirlo de manera significativa y que quedó en un nivel aceptable… Hubo un trabajo donde fuimos por diferentes fichas y al final se acomodó el tablero de una manera muy conveniente”.

Respecto a los aranceles al aluminio y acero, Guajardo Villarreal comentó que esta medida la dispararon a través de la cláusula 232 y México contestó mediante un instrumento del TLCAN, que se va a conservar, en productos como quesos y carne de puerco, sensibles para los Republicanos.

Anticipó que existe una probabilidad de que la firma de este nuevo acuerdo sea en noviembre, durante la cumbre del G-20 en Buenos Aires, Argentina, ya que es el único lugar físico donde podrían coincidir físicamente los mandatarios de los tres países.