Gobierno, el gran deudor

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DR. JOSÉ ANTONIO MEADE, SECRETARIO DE HACIENDA:

+Ã rbol que crece torcido jamás su rama endereza

Verso popular

 

MÉXICO, D.F.- Por delante, me queda claro que usted no es responsable de lo sucedido, ya que tuvo por detrás dos ex titulares de Hacienda. Tampoco voy a decir ellos, principalmente el primero, todo lo hicieron mal, si mucho intentaré explicar cómo hicieron para ponerle florecitas de gran recuperación a su trabajo.

Dijo el presidente Calderón en su último Informe de Gobierno que el crecimiento de la producción permitió crear, en su gobierno, dos millones 181,500 empleos «pese a la situación mundial adversa». También a esa adversidad debemos culpar que esa cantidad de empleos fue apenas la tercera parte del total que debió generar un «presidente del empleo».

Pero la realidad, doctor Meade, usted sabe que no hay una variación importante en lo ocurrido durante los años anteriores. El 7 de noviembre de 2009 entrevisté en el programa México, Escenario XXI que transmitía ABCRadio, al analista financiero Carlos López Jones sobre la insistencia presidencial de que México había soportado la brutal crisis financiera internacional.

LM. Ya te he preguntado lo que aquí sigue, pero, mira, a fuerza de realidades creo que necesitamos esa respuesta una y mil veces de parte del gobierno; diría más bien, esa pregunta una y mil veces a ver si uno de estos días el gobierno se atreve a responder en el sentido de por qué el asunto de la contribución fiscal, que es de lo más democrático que debiera existir, el Ejecutivo y el Legislativo Federal nos ha vuelto a balear con los impuestos mayores a los de siempre, a los causantes cautivos. ¿Cuál es la situación?, ¿porqué no se decide el gobierno, por qué no quiere ampliar la base gravable, Carlos López Jones?

CLJ. Porque le quita votos, básicamente. Éste se ve muy mal que el gobierno tome ese tipo de medidas porque vivimos en un país de pobres, de 50 millones de personas que viven con menos de 2,500 pesos al mes; son familias muy pobres en este país, hay 50 millones de ellos, más o menos. Y obviamente, se ve muy mal ante la opinión pública que el gobierno proponga cobrarle impuestos a los que menos tienen. Claro que si no le piden a los pobres, ¿entonces a quién le pides, si es la mayoría de tu país?

Al final del día lo que tenemos es que en el Seguro Social estamos inscritos 12 millones de trabajadores y en el ISSSTE otros dos y medio, son 15, casi, y un millón más de personas que trabajan por su cuenta, son 16. Entonces somos 16 millones de personas que estamos sosteniendo a 107.

Por un lado, entonces obviamente el gobierno tiene que aumentar sus ingresos de una forma que no entiendes, porque cuando tu tienes una familia y estás en crisis como en la actual, pues antes de ver de dónde sacas el dinero, dices: «¿En qué pude ahorrar?, ¿qué gastos me puedo ahorrar?». Digo, «bueno, el próximo año si nos íbamos a ir tres veces de vacaciones, pues nos iremos una, ¿nos íbamos a ir a Cancún?, pues nos iremos a Acapulco, si nos íbamos a Acapulco, nos vamos a Cuernavaca y si no, pues no hay nada».

Entonces, primero habría que planear los egresos y reducir los ingresos para después ver de dónde vamos a sacar los ingresos, y en este país hacemos las cosas al revés: primero aprobamos la Ley de Ingresos y luego la de Egresos.

LM. Sí, sí, claro, todo al revés. A propósito, -esto es un paréntesis-, por ahí vi que hay un banco, lo voy a mencionar porque, si es cierto, pues es una cosa digna de conocerse mucho más: Santander parece que logró una serie de economías brutal, increíble pero no sé, en varios, varios miles de millones de pesos y de dólares. ¿Qué tienes de información al respecto?

CLJ. Pues mira, básicamente lo que hemos tenido en los últimos años es que, ¿qué hacen los bancos? Los bancos toman dinero de la gente y se lo prestan a otra gente, pero en este país lo que ha pasado es que los bancos le han estado prestando dinero al gobierno porque el gobierno siempre paga. Entonces, mientras el gobierno siga pidiendo prestado, más y más prestado, pues a los bancos realmente no les interesa prestarnos al resto de la población.

Claro que para los bancos sí, porque el gobierno entra en una competencia. Cuando el gobierno se acerca con el banco y le dice «oye banco ¿me prestas?», pues compite con el ciudadano de a pie y con la empresa de a pie que llega al banco y le dice, «¿me prestas?» y el banco dice, «pues tengo una bolsa de tanto para prestar, ¿a quién se lo presto?, ¿al que siempre me ha pagado, al que tiene la maquinita de los billetes o al ciudadano común y corriente y a la empresa productiva? Pues a lo mejor a ellos no les presto tanto; más bien le presto al gobierno. Y por eso es tan problemático que en los últimos diez años más de casi toda nuestra deuda ronda los dos billones de pesos -se ha ya pasado a pesos- porque entonces el gobierno se convierte en un competidor, pues, en contra del resto de los ciudadanos.

LM. Oye, pues qué cosas tan interesantes le estás contando a nuestros radioescuchas y a mí también, yo no tenía registrado de esta manera esta situación. Y al respecto, fíjate lo que dijo el presidente en esta reunión, en casa de la Fundación o una cosa así, cuando anunció esto del final de la recesión en México. Cuando estalló, la crisis económica encontró en México un sistema bancario y financiero muy sólido, muy bien reservado, muy bien provisto que no implicó que el gobierno gastara, digamos, un solo centavo en rescatar o soportar bancos comerciales en el país. Pero, pues están viviendo de los intereses que les paga el gobierno mismo, ¿no?

CLJ. Así es, así es.

LM. Fíjense amigos, qué bonita cosa acabamos de saber.

CLJ. Resulta que en México, en el 95, cuando quiebra la banca que operaba en México, el gobierno entra y crea el Fobaproa y, bueno, pues se empiezan a revender esos bancos, Alrededor del 98-99, la llave del crédito en México se abre otra vez hasta el 2003 para el resto de los ciudadanos, pero los bancos siempre supieron que el gobierno les iba a estar pidiendo dinero y el gobierno paga.

LM. Sí, sí, despacito pero cumplidor.

CLJ. Entonces, básicamente lo que los bancos tenían prestado al público era como el 30 ó 40 por ciento de sus, este, de sus carteras. Como el 50 ó 60 lo tienen los gobiernos, el gobierno federal, el gobierno estatal, Pemex, el ISSSTE, el IMSS, cada vez suelen pedir más dinero. Mientras que en Estados Unidos funciona totalmente al revés, el 90 por ciento de los préstamos que tienen los bancos, pues es con los ciudadanos.

LM. Claro, claro.

CLJ. Entonces, allá, cuando hay una crisis, pues sí les pega. No es que México estuviera más sólido en su sistema financiero; simple y sencillamente nos agarró en un momento en que nuestra banca estaba muy cerrada porque el nivel de crédito en este país es bajísimo, gran parte de sus créditos están dados al gobierno.

LM. Pues sí, si tienen, se llama prestatario ¿verdad?, prestatario segurísimo como es el gobierno, pues de qué se pueden preocupar los bancos extranjeros, los bancos extranjeros, además…

CLJ. Cualquier bando.

LM. Sí claro, como tenemos mayoría de bancos extranjeros, pues qué padre para ellos, ¿no?

CLJ. Sí, y además porque los incentivos para la banca en México, después de la quiebra del 95, con tal de que no se incurriera en nuevos excesos, pues las reglas se apretaron muchísimo.

lmendivil@delfos.com.mx,

m760531@hotmail.com

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