Reforma Laboral II: ¿Y los Sindicatos Apá?

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Hablar de los sindicatos es remontarnos al origen estructurado del sistema político mexicano.

Es importante destacar que en el Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sobre este rubro prevé lo siguiente: «Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto se promoverán la creación de los empleos y la organización social para el trabajo conforme a la ley. La Fracción XVI dice, «Tanto los obreros como los empresarios tendrán derecho a coaligarse en defensa de sus respectivos intereses, formando sindicatos, asociaciones profesionales, etc. ..», en concordancia con lo anterior, la Ley Federal del Trabajo (LFT), pormenoriza dicha libertad de coalición, define ésta lo que es un Sindicato, establece sus derechos y obligaciones y, en fin reglamenta todo lo relacionado a su estructura, funcionamiento y cancelación de registro.

En los artículos 357 y 365 de la Ley Federal del Trabajo, el primero, a la letra indica lo siguiente: «Los trabajadores y los patrones tienen derecho de constituir sindicatos sin necesidad de autorización previa» y el segundo, establece, que es ante esta Autoridad, ante quien debe solicitar su registro la asociación sindical naciente.

Hasta ahí la ley. A continuación las propuestas resumidas de Reforma Laboral sobre Sindicatos de los partidos políticos:

Para el PAN, en el tema de sindicatos, sus propuestas imponen que cualquier injerencia indebida será solucionada en los términos de ley; deroga el sindicato de oficios varios; incluye a sindicatos industriales formados por patrones de la misma rama; impone nuevos principios y valores para el registro de sindicatos tales como: legalidad, transparencia, certeza, gratuidad, inmediatez, imparcialidad y respeto a la libertad, autonomía y democracia sindical; amplía los requisitos para el registro público de sindicatos como firma, estatus, versión pública de los estatutos, actualización, elección de la directiva con voto libre, directo y secreto, presentación de cuentas informando el patrimonio sindical y situación de ingresos por cuotas sindicales y sanciones a quien no cumpla; el patrimonio sindical debe ser dictaminado por un auditor externo; suspensión del pago de cuotas a quien omita información; uso de herramientas electrónicas para presentar información ante las autoridades; suprime la llamada «cláusula de exclusión»; controla con mayores requisitos las detentaciones de contrato.

Para el PRI, en el tema de sindicatos, incluye que las autoridades públicas deberán abstenerse de toda intervención en los sindicatos, a la rendición de cuentas le quitan la obligatoriedad semestral y lo remite simplemente a lo que digan sus estatutos. Eso es todo lo propuesto en su micro reforma laboral.

Para el PRD, en el tema de sindicatos, también limita la intervención de las autoridades; clarifica los conceptos de injerencia sindical como la ayuda financiera, logística, la coacción, opresión o amenaza de cierre;  limita el no poder despedir a los miembros de la directiva sindical; discriminación sindical; decisión libre de criterio organizativo, radio de acción o ámbito territorial o gremial; disminuye a que con 12 trabajadores se constituya un sindicato; propone el Registro Público Nacional de Organizaciones Sindicales y Contratos Colectivos de Trabajo; quita la toma de nota y propone un juez sindical a la cancelación del registro sindical; amplía los criterios en los estatutos creando la Secretaría de igualdad de género, asambleas trimestrales para la elección de la directiva  y debe ser mediante voto libre, universal, directo y secreto; incluye cobrar cuota sindical a los trabajadores NO sindicalizados; incluye sanción por el no cumplimiento de la rendición de cuentas semestral.

Como vemos, las propuestas de los partidos son variables. Sin embargo, la propuesta de reforma laboral del PRI en el rubro o tema de los sindicatos es muy pobre y limitada, es decir, no proponen ningún cambio sustancial en los sindicatos, y se comprende, ya que al fin, son sus fieles, leales y viejos aliados y cómplices en el poder político sustentable. O parecería que la intención de la propuesta de reforma laboral del PRI fuera una vil vacilada o simplemente cumplir con el requisito o un mensaje cifrado a su modelo de corporativismo sindical, ya que en ningún momento habla de credibilidad, transparencia, rendición de cuentas o democracia.

Hoy, la mayoría de los sindicatos son entidades anquilosadas, monolíticas y con opacidad.

El punto clave con respecto a los sindicatos es la rendición de cuentas a sus agremiados. Por eso, proponemos cancelar de la Ley del ISR, el Art. 95 que dice, «Son personas morales NO contribuyentes: I. Sindicatos obreros y organismos que los agrupen» y en el Capítulo de obligaciones en el Art. 101 fracción IV dice, Contribuyentes con obligaciones exentas: «Los sindicatos obreros y los organismos que los agrupan quedan relevados de cumplir con la obligaciones «. Sin embargo, en la Ley federal del Trabajo en el Art. 374 dice, «Los sindicatos legalmente constituidos son personas morales y tienen capacidad para: I Adquirir bienes inmuebles», resultando así incongruentes la LFT y la LISR. Por lo tanto, debemos exigir su derogación por inconstitucional y violatoria del Art. 31 de la Constitución   «Son obligaciones de los mexicanos » y la fracción IV «Contribuir para los gastos públicos de manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes «, letra que no se cumple por la excepción de la ley con respecto a los sindicatos. Debe evitarse que los sindicatos se conviertan en entidades de lavado de dinero del crimen organizado por decir lo menos, ya que definitivamente es un negocio redondo.

Para una reforma laboral seria y profunda proponemos:

ü  Plantear una definición estructural, es decir, revisar el 123 Constitucional ¿Se fusionan los apartados A y B? ¿Se agrupa la LFT?

ü  ¿Cuál reforma laboral de las propuestas por los 3 partidos se aprueba?

ü  Segmentar la LFT en Derecho Colectivo, Derecho del Trabajo y Derecho Procesal.

ü  Relocalizar a la autoridad laboral al poder judicial.

 En el rubro de sindicatos los puntos clave a lograr en una reforma laboral para el siglo XXI serian:

ü  Democracia sindical, votación secreta y no reelección; cumplimiento cabal de los estatutos.

ü  Rendición de cuentas. Cuentas claras, cero opacidad, entrega de información, transparencia en los fideicomisos y patrimonio sindical, fiscalización, registro contable, auditoría fiscal.

ü  Eliminar las excepciones. Desmantelamientos de contratos colectivos de protección, regulación del concepto de huelga; eliminación de cláusula de exclusión; eliminación de oligopolios y monopolios sindicales.

ü  Urge un cambio sustancial. Sindicalismo propositivo, generador de estabilidad del empleo, cooperativo.

ü  Transparencia. Registro Público Nacional de Sindicatos y de Contratos Colectivos de Trabajo.

ü  Federalización de la justicia laboral, Derecho Procesal transparente y expedito, simple; reducción de procedimientos.

Por lo pronto, el Ejecutivo federal ya envió su Anteproyecto de Iniciativa de Reforma Laboral al Congreso, escudado en las reformas electorales donde se considera con carácter de Iniciativa de Trámite Preferente, y el Congreso tiene 30 días naturales para adecuarla y aprobarla.

La versión enviada al Congreso por el Presidente de la República es la conocida como la Ley Lozano.

ramirezllaca@axtel.net

www.mundolaboral.net

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