Análisis semanal: 10 de septiembre

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Las actividades del presidente electo se han convertido en el centro de atención de la prensa y de las redes sociales. Asimismo, todo lo que tenga que ver con Morena es de interés para la sociedad en su conjunto.

            Eso tiene varias implicaciones, como en el caso del Senado y la licencia a Manuel Velasco, pues no sólo los ojos de una sociedad en espera de un cambio están puestos en lo que pase en el nuevo partido en el poder, sino que también la opinión pública empieza a juzgar lo hecho en estos primeros días de la nueva legislatura.

            Y los comentarios que expresan decepción empiezan a surgir. Hay que considerar que el ejercicio del poder conlleva un desgaste, pero en este caso el que empieza a tener Morena y López Obrador puede ser más acelerado por la manera en que estén imponiendo la agenda y siendo el centro de todos los comentarios y noticias que difunden los medios de comunicación y redes sociales.

            Así, la expresión “corazoncitos” que el presidente electo dirigió a un grupo de reporteras que le cuestionaron lo sucedido con Manuel Velasco en el Senado, también refleja el regreso del López Obrador especialista en evadir los temas que considera complicados, a la usanza de lo que practicaba en su paso por la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal.

            Ahora no es el “dedito” el que niegue la información, sino que –como también lo hizo en el debate presidencial–, las frases chistosas, llamativas, serán la evasiva para no responder cuestionamientos sobre temas incómodos, algo que con el paso del tiempo se irá acumulando.

            Así, habrá que estar atentos a la manera en que el nuevo gobierno controle la comunicación social y a los medios, pues es de sobra conocido que el presidente electo no gusta de la crítica o de los análisis que mencionen algo negativo de sus acciones o dichos.

            Pero todo esto tendrá un costo, pues será complicado mantener un frente que defienda en todo tiempo al mandatario de la crítica o de los efectos de sus errores.

            La cuarta transformación tendrá su primera prueba, una muy dura por cierto, en este tema, veremos si pueden superarla o tropezar con la misma piedra con la que cayeron gobiernos como el de Calderón o el de Peña Nieto.

La imagen de la semana

Continúa, sin mucha atención de la prensa, la construcción de una agenda internacional del presidente electo.

El meme de la semana

La Silla Embrujada

La transición está siendo más tersa de lo que se esperaba. No sólo son las facilidades con que López Obrador ha construido su agenda, sino la manera en que se apropió del poder, con un presidente en funciones que se ha hecho a un lado. En la historia reciente de México no hay ejemplos de una situación como la aquí comentada.

            Esto mantiene viva la versión de un pacto EPN-AMLO, que viene desde la campaña presidencial y que muestra sus efectos en esta transición acelerada, en la cual no sólo no hay resistencias, sino una colaboración que no se había visto en cambios de gobierno reciente.

            Lo positivo de esto es que no habrá sobresaltos el 1 de diciembre, pero hay que considerar que tampoco se puede pensar que gracias a esto las modificaciones que ha planteado López Obrador se realizarán como las ha mencionado.

@LosPinos_mx

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