El aval del INE a la inducción del voto de Anaya

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No es ficción, sino realidad y muy triste la entrega de tarjetas de Ricardo Anaya Cortés al domicilio de los electores en todo el país, mediante la cual el candidato de la coalición “Por México al Frente” (PAN-PRD-MC) a la Presidencia de la República claramente induce el voto a su favor.

La tarjeta tiene la leyenda: “El cambio es ANAYA! PRESIDENTE”, y en el extremo opuesto trae las siglas “Ingreso Básico Universal”, el monto “1,500 pesos mensuales”, un chip bancario, el número de cuenta y la fecha de vigencia “12-20”.

¡Es una promesa de recompensa a cambio del voto! Máxime cuando en el documento mediante el cual se hace llegar la tarjeta, se lee: “Te escribo para saludarte y decirte que cuando sea Presidente tendrás derecho a tener Dinero Siempre (Dí Sí), de forma mensual y garantizada de por vida, recibirás 1,500 pesos por el solo hecho de ser mexicano”.

Luego viene una frase disfraz: “Este derecho se entregará sin distinción y condiciones, reduciendo la desigualdad y la pobreza. Por eso queremos que digas ¡sí!”

Y en seguida, frases para consumar la clara, abierta y cínica inducción al voto mediante la promesa de recompensa consistente en 1,500 pesos mensuales cuando sea Presidente:

“Di Sí a tener un ingreso seguro”, “Di Sí al apoyo para los que se han quedado sin trabajo” “Di Sí a que los estudiantes no dejen sus estudios por problemas económicos”, “Di Sí a la ayuda para amas de casa y madres solteras”, “Di Sí al apoyo para los emprendedores que desean iniciar un negocio”, “Di Sí a darles mas a quienes no le alcanza”, “Di Sí a reducir la desigualdad y la pobreza de nuestro país”, “Di Sí al Ingreso Básico Universal”.

¿Qué tal? Frases muy bien hechas, engañosas, que parecen solamente propaganda electoral. Pero no, más bien son frases de inducción y coacción del voto, porque además vienen acompañadas de una tarjeta que ampara 1,500 pesos mensuales “de por vida”, o por lo menos durante el sexenio.

Pero ahí viene la otra mentira, porque el sexenio terminaría en el 2024, y la tarjeta solo tendría vigencia hasta el 2020. ¿O piensan renovarla? Incluso, puede suceder que una vez pasadas las elecciones, y habiendo ganado, se olvide de la tarjeta, la cual, por cierto, es una acción más populista que las acciones propuestas por la izquierda.

¿Dónde queda pues la critica de Ricardo Anaya al populismo? Caray, derecha e izquierda son lo mismo; igual el centro.

¿Y de dónde sacará el dinero Anaya para dar 1,5000 pesos mensuales a todos por el solo hecho de ser mexicanos? A todas luces es una propuesta irreal, solo inductiva del voto.

Además, esa estrategia viola el derecho a la protección de datos personales de las ciudadanas y los ciudadanos del país que están recibiendo la tarjeta “IBU” en su domicilio y con el nombre completo del “beneficiario”. ¿De dónde sacaron los datos?

La tarjera ayer la recibió una persona a la cual conozco y me proporcionó una fotografía de la tarjeta, pues estaba sumamente indignada ante lo que consideró una promesa insultante porque los mexicanos lo que necesitan son fuentes de empleo, no dádivas; apoyo consistente no en una limosna, sino en el acompañamiento para el funcionamiento de empresas sin la burocracia de trámites ni el oneroso pago de impuestos por todo.

La tarjeta viene de la siguiente manera (solo borramos el nombre de la persona y su dirección para proteger sus datos personales, así como cuatro números de la tarjeta para guardar el anonimato…mmm…¿o todas las tarjetas traen el mismo número como forma de otro engaño?):

Y lo increíble: La Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) declaró la improcedencia de las medidas cautelares solicitadas por los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Morena, por la presunta compra y/o coacción del voto derivada de la entrega de tarjetas “IBU” atribuible a Ricardo Anaya.

Según un comunicado del NE, en sesión extraordinaria urgente, con el voto unánime de las consejeras Adriana Favela y Claudia Zavala, así como del consejero Benito Nacif, la Comisión precisó que “el material denunciado es considerado como propaganda electoral válida para su difusión en la etapa de campaña vigente.”

Claro, se justificaron al amparo de otro de los errores de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que “ha determinado que no existe prohibición alguna de distribuir propaganda electoral impresa en formato de tarjetas…”

¿Pero formatos de tarjetas con promesas de dinero? ¡No puede ser! ¡Inducen al voto, máxime si las reciben personas con real necesidad de ingresos! ¡No engañen!

¡Qué decepción de autoridades electorales! Velan más por los intereses de los partidos políticos y candidatos, que por el interés supremo del pueblo soberano. Claro, el que pone y paga, manda.

Y qué decepción de candidatos que manipulan la conciencia de los electores con promesas de recompensa irreales porque nunca alcanzaría el presupuesto público para pagar 1,500 pesos a todos los mexicanos por el simple hecho de serlo.

Correo: rosyrama@hotmail.com