Jerusalén

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Hace poco leía que el descubrimiento de América cambio más al mundo que los muchos intentos por conquistar Jerusalén. La analogía suena interesante pero tiene serias fallas, especialmente por el desenvolvimiento de sucesos históricos.

Ciertamente que el “nuevo mundo” cambió la configuración europea, fue definitoria para inclinar la lucha entre los países y determinar los alcances de sus imperialismos. Por ejemplo, los holandeses se apoderaron de zonas importantes en el Caribe (Cuba) desde dónde controlaron el mercado del azúcar y apoyaron a los piratas judíos del Caribe que entre otras cosas diezmaron a las flotas españolas para desquitarse de la inquisición. Por eso hay quién dice que los hermanos Castro tienen antecedentes judíos.

Los españoles invirtieron parte de la plata mexicana para financiar la lucha separatista contra Inglaterra con la esperanza de que eso debilitaría a su contrincante. Por eso Galveston honra al General Gálvez que fue el que operó la entrega del metal.

Pero Jerusalén se mueve en una liga totalmente distinta, Es la raíz del monoteísmo que indudablemente hoy domina al mundo. Las otras religiones han muerto, o no alcanzan la relevancia para influir en el mundo o ser consideradas en la geopolítica.

Las tres religiones monoteístas tienen proyectos geopolíticos y geoestratégicos muy bien definidos, aunque el judaísmo no tiene una pretensión mundial (excepto en la mente febril de los judeofobos).

El Vaticano fue central en el proyecto de colonización del nuevo mundo, entre otras cosas la evangelización destruyó las religiones locales, impuso su credo y creó nuevas deidades (Virgen de Guadalupe). Fue un arbitro en la definición de fronteras entre España y Portugal. Fue un actor definitorio en la configuración de reinos en Europa, llegando inclusive a concertar matrimonios para consolidar alianzas en las múltiples reorganizaciones territoriales. No dejemos de lado las Cruzadas y el intento de ampliar su dominio al Medio Oriente, o sea, la reconquista de Jerusalén.

Con el Intermarium, el Vaticano intervino en la escena mundial luchaba contra el comunismo en el mundo mientras ayudaba a destruir a la URSS.

El Islam siguió un proceso de expansión que le permitió controlar todo Europa hasta el siglo XV cuándo los expulsan los católicos. Hoy un sector del Islam quiere revivir ese viejo imperio y regresar al pasado. Hoy está lejos de aquellos que gloriosamente hicieron avanzar la ciencia y el arte, porque intentan imponer una ley retrograda (Shaaria) y un fanatismo religioso que seguramente hubiera lapidado hasta la muerte a los constructores de la Alhambra.

El proyecto geo político del judaísmo consiste en la consolidación de un estado judío.

Para el catolicismo Jerusalén es una ciudad santa dónde está la tumba de Cristo, para los musulmanes Jerusalén es de dónde Mahoma subió al cielo, mientras que la Meca es su ciudad más sagrada. Para los judíos es la ciudad dónde estuvo el templo en el que residía el arca sagrada dónde estaban las tablas de los diez mandamientos que dios le entregó al pueblo.

Mientras que el Santo sepulcro y el Muro de los lamentos están abiertos para cualquiera, las mezquitas de la Colina del Templo (ar abait en hebreo) están reservadas solamente para musulmanes y se restringe el permiso para visitar, aunque sea como atracción cultural-turística.

La cuestión sobre Jerusalén es muy complicada. Mientras que es una ciudad mundial, porque hay religiosos de las tres religiones en todo el mundo, por el otro es parte de la soberanía israelí.

Israel asume que Jerusalén ha sido el centro del mundo judío y es la capital del Estado judío. Según el primer ministro Netaniahu es capital indivisible.

El mundo se inmiscuye en la cuestión reclamando que sea parte de un posible Estado Palestino, aunque los palestinos no demuestren la misma conexión histórica o religiosa. Obviamente es una cuestión política y políticamente, nunca ningún país u organización se ha entrometido en la determinación de la ciudad capital de otro país. Esta intromisión posiblemente se derive del hecho que todavía hay un clima persecutorio anti judío o que cualquiera piensa que puede tener la oportunidad de decidir sobre una ciudad tan central para la gran mayoría de la humanidad.

La geopolítica y geoestrategia del Medio Oriente se ha convertido en moneda de cambio para muchos, aunque no estén interesados en hacer avanzar la causa de la paz, que entre otras cosas asegura el acceso libre a centros de culto.

La paz se alcanzará solamente cuando se acepte el derecho de existir del otro, nunca a costa de su eliminación. Los nazis no lo lograron y posiblemente (es un deseo determinante) los islamistas radicales tampoco lo logren.

@shmil50