Mancera busca ponerse a salvo

0
403

Bien dicen que «no hay borracho que trague lumbre», y eso se le puede aplicar a las acciones de Miguel à ngel Mancera desde que fue bajado de la candidatura presidencial por la coalición Por México al Frente, formada por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

Tras ser humillado, incluso por los propios perredistas, Mancera dejó ver su enojo con el Frente y amenazó en varias ocasiones con dinamitarlo debido a lo que llamó «prácticas antidemocráticas» para elegir al aspirante a Los Pinos.

El jefe de Gobierno los descalificó y muchos pensaron que desde el gobierno federal lo estaban presionando para atacar la alianza, que si bien representa una amenaza para Andrés Manuel López Obrador, también lo es para el priista José Antonio Meade.

A Mancera le ofrecieron hacerlo coordinador de la bancada frentista en el Senado el año entrante; ser coordinador de la campaña presidencial de Ricardo Anaya o impulsarlo para ser el próximo fiscal de la Federación.

Aunque las tres propuestas tenían su atractivo, el jefe de Gobierno tenía otros planes y no aceptó ninguna, lo que a muchos pareció un grave error, pues se arriesgaba a quedar desprotegido en caso de que Morena gane la CDMX.

Pero entonces dejó ver su juego político y empezó a hacer movimientos: primero anunció que no se iba del Gobierno de la CDMX y que desde ahí vigilaría que los acuerdos del Frente se cumplieran.

Para ello logró imponer a Manuel Granados al frente del PRD nacional a fin de que le cuidara sus intereses.

Después abrió la baraja de aspirantes de la alianza tripartita a sucederlo en la capital, nombrando a Alejandra Barrales, Salomón Chertorivski y Armando Ahued en la tercia, con lo que a todo mundo le quedó claro que él decidiría al sucesor.

Pero ahí no acabó todo, pues apenas en la semana dejó ver que en realidad aspira a ser jefe de Gabinete de Anaya, en caso de que el Frente gane la Presidencia de la República, y para ello es necesario que se firme la intención de hacer un gobierno de coalición.

Para ello se reunió ayer con el mismísimo Anaya, con quien conversó acerca de los términos del acuerdo para coaligarse y de esa forma amarrar el futuro cargo.

Y por si las moscas, para proteger a los suyos y a sus aliados que dejan las delegaciones o las secretarías, logró que la ALDF aprobara que los integrantes del futuro Congreso de la CDXM, que entrará en vigor en 2018, mantengan el fuero.

Ello a pesar de que en la Constitución Política local que él mismo impulsó, quedó establecido con claridad que el fuero sería eliminado para los próximos legisladores locales.

Por lo visto no le importó ir contra su propio texto constitucional con tal de quedar lo más protegido que se pueda, en caso de que Morena gane la capital y quiera cobrarle algunas facturas por asuntos pasados.

Porque no hay que perder de vista que junto a los morenos, estará operando en la CDMX un viejo conocido de él que se llama Marcelo y se apellida Ebrard, y quien no está muy contento con lo que le hicieron.

CENTAVITOS»¦ AVISO PARROQUIAL: Como a estas alturas ya todo mundo anda más en las fiestas navideñas y de fin de año, desintoxicándose un poco de la grilla, esta columna dejará de salir a partir del próximo lunes 25 de diciembre y se volverá a publicar hasta el lunes 08 de enero de 2018.

Por lo pronto, muchas felicidades a todos y que el siguiente sea un excelente año, sin importar el color con el que jueguen.

Compartir