Quinto Informe. Quinto mensaje. Quinto error»¦

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Cerramos el atrabancado y despeñado quinto año de este desasosiego llamado sexenio priista de Enrique Peña Nieto. Parece increíble que en un maquillado mensaje a la Nación el desgaste pretenda pasarse por triunfo y los magros resultados como un éxito rotundo que no asoma las narices por ningún lado.

«‹¿Qué el Ejecutivo se limitó a expresar la herencia de su sexenio? Menuda herencia, se quedó muy corto. Y como a pocos mandatarios «“el que llega además con el peor índice de aceptación en su desempeño»“  puede recriminársele sus muchos silencios. Tanto por tenerlos, tanto por no decirnos hacia dónde los resolverá. Porque también por omisión se yerra y también se producen afectaciones severas. Por omisión verbal o accional. Da igual.

«‹Hemos presenciado una ceremonia faraónica para dar un «mensaje» al estilo más vetusto del priismo, tan del gusto del derroche y la espectacularidad hueca, contraria a la sobriedad republicana y presupuestaria de que se jacta este sexenio y tan poco dadora de beneficios al pueblo de México. Como huecos fueron los aplausos gratuitos de los muy agradecidos, que los habrá en este sexenio, desde luego que sí. Pero que lo importante y lo sustancial demuestra lo vacío del mensaje ante la carencia evidente de proyecto como país. Si lo hay, es uno basado en mensajes de radio y televisión repetidos en el contenido del «mensaje». Es lo que tiene el PRI: que siendo el partido gobernante va extraviado, sin brújula y se le nota en que lo más que puede balbucear es llamar a López Obrador cual si fuera Maduro y no es capaz, mejor, de articular una política que le amarre las manos a sus correligionarios  militantes ladrones. A partir de allí, Peña Nieto ya luce ajado, perdido. Ya luego podemos maquillarlo y halagarlo, pero la base queda.

Resulta inaudito que Peña Nieto omita las graves carencias de su sexenio a la luz de las obras y las evidencias. Yendo en plan de «no me entero» pretende pasar como un gobernante astuto y atinado. Ni lo uno ni lo otro. Lo mismo se le desboca la inflación que precipita impune al país al endeudamiento extremo externo e irresponsable, mientras nos confronta con el mundo y articula reformas estructurales que ameritan revisión urgente de lo mal que van. No será por él que aquellas se efectúen ni funcionen si es que llegara a suceder.

Un informe disfrazado de mensaje o viceversa con un gran aparato propagandístico que no cuela en el ánimo de la población, nos recuerda que la ceremonia ya cancelada en el pasado es revivida por el PRI «“porque el despliegue es priista»“ pese a que Calderón forzara reanudarla ante las adversidades políticas que cancelaron el informe en ese tenor de ser homenaje del día del presidente en lo que el PRI lo había convertido. No se resigna a perder esas ceremonias inútiles.

El PRI va encabezando en solitario el gobierno de la República sin poderle endosar la culpa de su mal desempeño a nadie más «“hay priistas despistados que dicen que las reformas fueron autorizadas por el congreso plural, que detestan, pretendiendo aturdidos enjaretarle los errores propios a los demás»“ y solo muestran su poca gracia para gobernar.

Un gobierno de improvisados han sido estos 5 años y no pretenden enmendar. Arrinconados por Trump, incapaces de renovarse y de no desfalcar a la nación por parte de sus distinguidos miembros, sin un plan B, orondos y paniaguados, vemos pues como el gobierno Peña Nieto se agota sin dar solución a ninguno de los problemas nacionales, como prometió hacerlo en 2012.

Tan son así las cosas, que ni siquiera ha podido esbozar el final de su mandato. Ya lo hemos señalado en entregas anteriores: Peña Nieto va imparable, como si el sexenio fuera eterno, no ve la salida, no planea la retirada y encima se lía con los opositores, como lo ha hecho el señor Nuño que, deslenguado cual su costumbre, habla de todo menos de lo que debería de saber y no domina: dar clases y tener un mejor desempeño académico, en vez de decir LER como lo hace.

«‹Luego entonces un informe que se coronó sin esbozar la salida, hereda una frase que nos ha dejado patidifusos a quienes no tenemos necesidad de aplaudir al Ejecutivo, porque no le debemos el cargo: «¡estamos mejor que hace 5 años!».

Pues»¦al oírlo solo restaba arquear la cejas, sonreír y mirar hacia otro lado. Claro que hacerlo es ver los desatinos, los enormes desaciertos priistas, la incapacidad de perseguir y evitar la corrupción, los encubrimientos, el desfalco al erario en tantos estados gobernados por el PRI dejando huir a sus responsables, sin oportunos pedimentos de extradición. Eso sin mirar la confrontación con Estados Unidos, Venezuela y China, el reclamo europeo por las condiciones de derechos humanos y ver que el país es el más peligroso en el mundo para ejercer el periodismo. Con el añadido de que el 55% de tales agresiones provienen de los funcionarios. Incluidos un Alzati que amagaba para vitorear a Peña Nieto y el «ya chole con tus quejas» desde los spots de Presidencia.  Muy grave.

¿Qué solo vemos lo malo? Pues ya tendrá usted ocasión de leer a los corifeos que aplaudiendo como focas, solo repiten «lo bueno» que cuenta mucho, ya se sabe. Nosotros tenemos la enorme misión de emparejar un poco el partido, equilibrándolo.

Está complicado defender este quinto mensaje, que dudoso informe, que solo en un dato, como muestra y a manera de ejemplo, nos presenta inconsistencias gravísimas. Se ufana el Ejecutivo de que la Organización Mundial de Turismo reporta que México recibió 35 millones de visitantes. No dice si internacionales, pero se ufana del crecimiento y da a entender que son extranjeros. Calla orígenes hasta que reconoce que el 85% es nacional. Ergo, no estamos siendo más visitados por extranjeros. La OMT solo reporta lo que le dicen los gobiernos. ¿Cómo pasamos de 5 millones de extranjeros a 35 o de 23 millones de visitantes de ambos bandos a 35 en los años más violentos de nuestra historia?  Lo desconocemos. Criterios opacos pretenden mostrar una realidad que no es. Es que no casa la cifra y la contradicción en sí es evidente para quienes llevamos años siguiendo el tema turístico.

Lo dicho, un deslucido mensaje que para informe se quedó chico. Muy chiquito y encima el documento oficial fue llevado a Diputados por un simple subsecretario adscrito a Gobernación, demostrando la poca importancia que este gobierno concede a comunicar al pueblo de México allí representado. Esa tarde oí decir en radio: hubiera sido mejor enviar un DHL. Osorio Chong pretextó para no ir que no estaba instalada la mesa directiva y daba tiempo a que el Legislativo resolviera. No es su facultad. Debió presentarse y cumplir. No era su boleto lo sucedido en el Legislativo. En una verdadera  división de Poderes acudes y entregas. De cualquier manera será recibido. No era su lío.  

Lo dicho, está imposible elogiar a este (des) gobierno de desbarajuste. Penoso, pero es lo que hay. Después de oír al priista Peña Nieto queda muy claro que el PRI no es opción en 2018. Sepultado ya el desgobierno Peña Nieto, ahora sí ya podemos hablar de sus escándalos y de la sucesión entrante.

@marcosmarindice