El Madurismo no cede y se temen medidas drásticas

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La denuncia de manipulación que ha hecho la empresa Smartmatic, encargada del sistema informático y el  recuento de los votos de las elecciones del pasado domingo 30 de julio, es la prueba definitiva  de que el Presidente  venezolano Nicolás Maduro, tenía previsto forzar,  por  todos los medios, los resultados, para superar los 7,2 millones de votos  que consiguió la oposición, dos  semanas antes, en contra del Gobierno y de su convocatoria ilegal de unas elecciones para  una Asamblea Constituyente.

Una Constituyente  que toma posesión este viernes entre acusaciones de fraude, y la oposición de  la Comunidad internacional que ha anunciado que la única Asamblea legislativa que respetan y reconocen  es la que está en manos de la oposición después de las elecciones  democráticas de 2015,  en las que salió derrotado con una gran diferencia el Madurismo. Ese  Madurismo  que no está dispuesto a ceder, a pesar de la presión internacional, a pesar de las sanciones contra el  propio Maduro y a su entorno por parte de Estados Unidos y España, y sobre todo,  a pesar de la sangre de más de 120 víctimas que han salido a las calles para pedir la salida de Maduro y de los  suyos y que están dispuestos a seguir con las protestas.

Protestas que se radicalizarán  este Viernes ,  cuando se instale en el Palacio Legislativo la Asamblea Constituyente  y el Gobierno decida la disolución de la  Asamblea Nacional, el levantamiento de la  inmunidad a los diputados y el desmantelamiento de la Fiscalía  general del Estado en manos de una chavista, Luisa Ortega ,  que ha condenado la Constituyente elegida por una convocatoria Presidencial, lo que supone una  violación  de  la Constitución , ya que no se puede convocar unas Constituyentes, sin la celebración  previa de un Referéndum , algo ordenado  taxativamente  para los  casos de Reforma  de la  Constitución  Maduro se ha saltado todos esos pasos para dar su particular autogolpe.

Es lo que sostienen la mayoría de los medios del Continente. El mejor resumen de esa creencia es el comentario de «Reforma» de México que afirma que lo que estaÌ haciendo el presidente  Maduro de Venezuela con la nueva Asamblea Constituyente es llevar a cabo un golpe de Estado, no contra eÌ l mismo, por supuesto, pero siÌ contra la Asamblea Nacional formada tras las elecciones del 6 de diciembre de 2015 en que la oposicioÌ n democraÌ tica obtuvo una amplia mayoriÌ a. Maduro ya ha utilizado todas sus armas contra esta Asamblea Nacional que, seguÌ n la ConstitucioÌ n de 1999 promulgada por Hugo ChaÌ vez, tendriÌ a que permanecer en funciones hasta el 5 de enero de 2021, una eternidad para Maduro. El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela la declaroÌ en desacato y ha asumido sus responsabilidades, pero la Asamblea se ha convertido de todas formas en una molestia constante para el reÌ gimen.

«Lo que importa no es quieÌ n vota, sino quieÌ n recuenta los votos». El domingo, Venezuela demostroÌ la terrible verdad de las palabras asociadas a Stalin. Maduro mejoró el pronóstico de Stalin y, hace unas semanas aseguró que «lo que no logremos con los votos, lo hariÌ amos por las armas», Oficialmente, ocho millones de personas votaron a los delegados nombrados a dedo que permitiraÌ n que el partido  en el poder y Nicolás Maduro,  reformen la constitucioÌ n y gobierne con poder dictatorial. No obstante, seguÌ n los sondeos a pie de urna, en realidad fueron 3 millones de personas las que votaron, e su mayoriÌ a empleados puÌ blicos coaccionados. No cabe duda de que este inaudito ejercicio fue un fraude. SeguÌ n la constitucioÌ n, tambieÌ n fue ilegal y de acuerdo con la denuncia de los responsables de la empresa que desde 2004 se encarga de todo el aparato electoral, hubo una burda manipulación del número de votantes, según la denuncia de la empresa Smartmatic que ha servido para que la Asamblea legislativa, la que Maduro pretende substituir este viernes, abra una Investigación además de la que ha abierto la Fiscal Ortega.

Smartmatic, una multinacional de origen venezolano, ha sido el proveedor de la plataforma tecnológica de votación y servicios para las elecciones en Venezuela desde 2004, incluyendo la elección del domingo para la Asamblea Constituyente. Sin embargo, en el caso de la última votación no hubo presencia de auditores de la oposición, fundamentales como testigos del proceso, explica la firma, que tenía entre sus responsabilidades el recuento final de los votos.

@oneto_p

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