Gobiernos de coalición: caso CDMX

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La nueva ley electoral de la CDMX, recientemente promulgada, contiene normas de avanzada en materia del Gobierno de Coalición (GC) que no se ven en leyes vigentes. Por ejemplo, contiene necesarias declaraciones fundamentales de la más moderna filosofía política para establecer los fines del GC, como reforzar las instituciones, garantizar mayorías en las decisiones de gobierno y promover la gobernabilidad democrática en la CDMX, permitiendo la cooperación política entre los partidos políticos de la capital; se dirige también a la consolidación de la democracia como forma de gobierno, fundada en el constante mejoramiento económico, social y cultural de los habitantes de la CDMX; al cumplimiento de la responsabilidad social del Gobierno de la Ciudad en materia de planeación, a fin de prever los problemas de desarrollo económico, social y territorial de la CDMX mediante un gobierno pluralizado; al impulso de un sistema de gobierno pluripartidista de carácter democrático que garantice los derechos individuales y sociales de los habitantes y grupos organizados de la entidad; y a fortalecer la participación activa de la sociedad en las acciones de gobierno y en el cumplimiento de los objetivos del Programa del GC.

El contenido de dicho programa también contó con especial atención del legislador, que fue muy preciso en enlistar sus componentes: se trazarán los objetivos, metas y líneas de acción que servirán de base para la definición e implementación de las políticas públicas de la Ciudad de México, estableciéndose las acciones específicas para alcanzarlos y sobre las que se desarrollará la Agenda Legislativa del GC.

Con vocación de concentrarse en lo fundamental, es decir, la gobernabilidad democrática, la ley dispone que se podrán excluir del Programa de Gobierno los aspectos en los que los coaligados mantengan posiciones diferentes y que el sostenimiento de estas diferencias no será un motivo para la disolución del GC. Aquí la ley es omisa, quizá indebidamente, pues no desarrolla lo dispuesto por la nueva constitución que dispone que el Jefe o Jefa de Gobierno podrá disolver la “totalidad del gabinete” (¿sin causal?) y que las y los diputados y los grupos parlamentarios “podrán declararse en oposición parlamentaria para ejercer una función crítica y plantear alternativas políticas” (¿?).

En otra innovación destacable, las normas del GC-CDMX se apartan de la regla “tradicional” que dispone que el GC se puede constituir en cualquier momento a partir del inicio de la gestión del respectivo ejecutivo, para establecer que la coalición de gobierno se puede anunciar y/o registrar desde el registro mismo de los candidatos debiendo presentar también una plataforma electoral y podrán convenir optar por la integración de un GC, en caso de triunfar en los comicios.

El convenio de CG se compondrá de (1) los distintos acuerdos individuales que el coaligante suscriba con cada partido coaligado, sin que entre ellos pueda haber contradicción; (2) de un programa de gobierno y (3) de un acuerdo para la distribución, titularidad e integración de las dependencias centralizadas, descentralizadas y desconcentradas de la administración pública local que correspondan a cada partido político y los motivos que lo sustenten.

gsergioj@gmail.com
@El_Consultor_

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