Votos, redes, videos y más

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Torre de Babel

Votos, redes, videos y más

Armando Reyes Vigueras

En la búsqueda del voto, los partidos y candidatos utilizan varias herramientas. Las redes sociales y los videos, además de otros recursos, han pasado a formar parte del arsenal que las distintas fuerzas políticas usan en su afán por atraer el sufragio ciudadano. Esto combinado con el hecho de que la época electoral es permanente, provoca que el elector esté expuesto a este tipo de instrumentos en la batalla proselitista. Veamos un apretado resumen de la manera en que son utilizados las redes sociales, los videos y algunos otros elementos en la batalla por el voto.

Video mata discurso político

El video difundido a través de las redes sociales empieza a perfilarse como un instrumento eficaz en materia de proselitismo político. Si autores como Umberto Eco plantearon que la televisión era una herramienta importante para la educación para la democracia, se puede decir que el heredero de dicho poder ahora es el mensaje corto en video que usa como canal de distribución plataformas como Twitter, Facebook o YouTube.

La campaña electoral dejó de estar en la calle para ubicarse cada vez más en las distintas pantallas que nos acompañan a lo largo del día. Desde el televisor «“que aún tiene su audiencia, incluso en aplicaciones de streaming o, como mejor son conocidas, OTT»“, pasando por la computadora, tableta o celular, el proselitismo político no se ha redefinido, sino que se ha adaptado a las nuevas plataformas a su alcance.

Si en la década de los noventa del siglo pasado, el PRI recurría a regalar videocasetes en formato VHS «“algo desconocido para los jóvenes actuales»“ con programas de media hora de sus candidatos «“como sucedió en la Ciudad de México en 1997″“, ahora un partido político puede hacer uso de Internet para llegar a miles de posibles votantes.

El investigador español Miguel de Moragas, aseguró en los años 80 que «el espectador está dispuesto a creer que ‘ve por su cuenta’, aunque lo que él impute a la imagen tenga a menudo su origen en otras fuentes de noticias. La experiencia inmediata y aparentemente ‘de primera mano’ de la televisión hace ver como experiencia directa lo que puede ser producto final de un cuidadoso montaje. Si los políticos que usan la televisión pueden encontrar una buena fórmula para canalizar la confianza de personas generalmente apáticas y desconfiadas respecto a la política, los nuevos movilizados podrían convertirse en una fuerza dinámica en la política, altamente volátil y capaz de actuar con gran convicción en tiempo de elección».

Umberto Eco, en su obra Apocalípticos e Integrados, recordó que «es curiosa la condición de este instrumento de comunicación que, entre todos los demás, dispone del público más vasto e indiferenciado, porque se dirige a todos, incluso a quienes no leen los periódicos, incluso a los niños que nada leen».

De esto se han dado cuenta los aspirantes a la Silla Embrujada, la cual estará en juego en 2018, para aprovechar un espacio que carece de regulación y puede dar lugar a toda una serie de mensajes en cualquier coyuntura.

Así los aspirantes a llegar a Los Pinos el año entrante han comenzado a utilizar el video en redes sociales para apuntalar sus aspiraciones. Este recurso ha demostrado su utilidad por las siguientes razones: su bajo costo, el impacto que tiene en la audiencia, la facilidad de distribución y lectura en toda clase de dispositivos móviles, además de que es retomado por los medios tradicionales a manera de caja de resonancia, además de que no está regulado por la autoridad electoral.

Giovanni Sartori lo adelantaba en Homo Videns, al decir que «“en algo que puede aplicarse ahora a Internet»“, «después de haber formado a los niños continúa formando, o de algún modo, influenciando a los adultos por medio de la información». Para el autor italiano, «los efectos de la video política tienen un amplio alcance. Uno de estos efectos es, seguramente, que la televisión (y ahora el video en redes sociales) personaliza las elecciones. En la pantalla vemos personas y no programas de partido; y personas constreñidas a hablar con cuentagotas».

Si revisamos lo spots en la que aparecen presidentes de partidos como Ricardo Anaya o López Obrador, veremos cuánta razón tenía Sartori. No es raro, por lo tanto, que ambos se ubiquen entre los mencionados en las encuestas incluso, en el caso de Anaya, pasando de una posición menor hasta volverse un aspirante competitivo en la carrera panista por la candidatura.

López Obrador también ha aprovechado esta herramienta, cada vez con mayor frecuencia, lo que nos indica una estrategia bien diseñada para utilizar este tipo de recursos a su alcance.

La pantalla de los aspirantes

En años recientes hemos sido testigos de cómo varios aspirantes a la candidatura presidencial del 2018 comienzan a invadir las distintas pantallas con las que convivimos diariamente con sus mensajes.

Ofrecemos a nuestros lectores algunos ejemplos de estos videos, con el fin de que conozca la manera en que se está utilizando el video para labores de promoción política de algunos de los aspirantes a la candidatura presidencial (puede escanear el código o copiar el enlace).

Ha sido el caso de Ricardo Anaya, quien al tomar posesión como presidente nacional del PAN comenzó a utilizar los spots que le corresponden al Partido en televisión «“ así como las redes»“, para dirigirse al público. Esto ha provocado que sea más conocido entre la ciudadanía, además de que comience a figurar en las encuestas que se han realizado para conocer a quienes compiten por el 2018 en el blanquiazul.

Balance electoral y futuro del PAN de Ricardo Anaya

Miguel à ngel Osorio Chong difundió un par de videos en el que, a propósito del uso de los mismos en redes sociales, denota la idea de crear una imagen y posicionar el nombre del actual secretario de gobernación, quedándose en el límite para no tener sanciones legales.

Videos de Osorio Chong en redes sociales.

Margarita Zavala ha recurrido continuamente a este instrumento para dar a conocer sus opiniones en temas de coyuntura, lo cual le ha permitido mantenerse en el ánimo ciudadano que es revisado periódicamente a través de encuestas.

Video de Margarita Zavala sobre la llegada de Trump a la presidencia de EU.

Andrés Manuel López Obrador también ha demostrado sentido de la oportunidad en el uso del video en redes sociales, como sucedió en noviembre de 2016 luego de triunfo de Donald Trump, en cuya oportunidad se dirigió a los ciudadanos con un mensaje que buscaba tranquilizar a quienes se encontraban preocupados por el cambio que se avecinaba con la llegada del empresario a la Casa Blanca.

Video de López Obrador sobre la unidad del pueblo.

El más reciente ejemplo es el de Ivonne Ortega, exgobernadora de Yucatán, quien luego del mensaje del Presidente Enrique Peña Nieto y su desafortunada pregunta ¿qué hubieran hecho ustedes? Aprovechó el momento para buscar posicionarse en la carrera por la candidatura presidencial.

Ivonne Ortega responde a la pregunta de Peña Nieto.

https://www.youtube.com/watch?v=CxR_MDp4L8M

            Así, es posible apreciar una tendencia a utilizar más la producción de videos cortos para enviar mensajes a la ciudadanía gracias a plataformas como Twitter, Facebook o YouTube, logrando que los medios tradicionales los retomen y los usuarios de redes sociales los comenten, generando con esto una gran repercusión a un costo menor.

            La posibilidad de que cualquier persona pueda ver este tipo de materiales en cualquier momento a través de los dispositivos móviles, hace de este recurso algo especial pues «“con toda seguridad»“ en unos años más podría tomar el lugar que actualmente ocupa la televisión, en el sentido de ser el medio que ayude a orientar el sentido del voto o que ayude a inclinar la decisión del votante en plena campaña electoral.

            El video «“como se oía en la canción de 1979 de The Buggles»“, mató no sólo a la estrella de radio sino también al político que recorría las ciudades puerta por puerta. Ante la posibilidad de llegar a todos en cualquier lugar, es previsible que asistamos al surgimiento de una nueva fase de la video política que detallaba Sartori en su libro Homo Videns. «El término video política hace referencia sólo a uno de los múltiples aspectos del poder del video», aclarando el propio Sartori que por video se debe entender «la superficie en la que vemos las imágenes», por lo que estamos asistiendo a «su incidencia en los procesos políticos, y con ello una radical transformación de cómo «˜ser políticos»™ y de cómo «˜gestionar la política»™».

Twitter, ¿la puerta al éxito?

Para los aspirantes a la candidatura presidencial, el actual debe ser un buen momento para evaluar el uso de una herramienta de comunicación como lo es Twitter. Con el ejemplo de cómo está usando esta red Donald Trump, más de uno de nuestros precandidatos debería empezar a establecer una estrategia para aprovechar todo el potencial que tienen en la palma de su mano.

Las redes sociales podrían ser un factor decisivo en las elecciones de 2018. De acuerdo a datos de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), en el país la penetración de Internet es de 59%.

De los más de 65 millones de internautas que habitan en la república, mismos que navegan en la red un promedio de 7 horas con 14 minutos, el 87% lo hacen desde sus hogares, el 77% desde sus teléfonos celulares y el acceso a las redes sociales es la principal actividad para el 79% de los mismos.

Si bien Facebook es la principal red que utilizan los mexicanos, ésta ha perdido 6 puntos porcentuales en el periodo 2015-2016, en tanto que Twitter se mantiene con 55% de penetración, sólo superada por Whatsapp y YouTube.

El 75% de las conexiones a redes sociales se hace a través de dispositivos móviles, teléfonos inteligentes o «smartphones» principalmente, siendo Twitter la red social que se basa más en los celulares.

Entre los cambios en los hábitos personales que se detallan en el estudio de Amipci, «destaca acceder a Redes Sociales (cerca del 80%), por encima de enviar/recibir mails y/o mensajes instantáneos. Otros usos destacados son: ver películas/series en streaming (96%) y jugar en línea (96%)».«¨

En este sentido cabe la pregunta, ¿por qué Twitter puede ser la red que marque la diferencia en un proceso electoral como el que tendremos en 2018?

En principio, por la facilidad en su uso y que es utilizada principalmente en dispositivos móviles, lo que permite que el usuario envíe mensajes en cualquier momento, incluso si es testigo de algo en especial, además de que es posible combinarla con otras redes para ampliar su alcance. Adicionalmente, se debe mencionar que es «“y serồ siendo mencionada constantemente en los medios tradicionales y digitales gracias al uso que de ella hace el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El tuitero en jefe

Con más de 20 millones de seguidores en Twitter, Donald Trump se caracterizará por ser un mandatario que impone nuevas formas de realizar las acciones de gobierno, en la nación más poderosa del planeta. La innovación de la que fuimos testigos a partir de la toma de posesión, nos muestra a un presidente que no desea tener barreras en la comunicación con sus ciudadanos, a la vez que da a conocer en directo sus decisiones sabiendo las consecuencias que esto puede tener.

Para Trump, el uso de Twitter es parte de su personalidad. Desde marzo de 2009, el empresario ha estado presente en la red, cosechando usuarios gracias a la popularidad adquirida en su programa de televisión The Aprentice. Así, con millones de seguidores, el magnate rivaliza con cantantes y actores quienes eran los que se encontraban en los primeros lugares en la red del pájaro azul.

Su campaña por la presidencia de Estados Unidos sólo reforzó su estrategia basada en los breves mensajes de 130 caracteres, pues gracias a esto se pudieron conocer sus planes.

El enfrentamiento que ha tenido con medios como CNN, The New York Times, The Washington Post, The New Yorker y Univisión le dio otra razón para seguir utilizando Twitter, pues gracias a esta red podía exigir aclaraciones o responder lo que consideraba información falsa.

Esto no ha pasado desapercibido en la prensa estadunidense. Para el portal Real Clear Politics, Trump puede ser llamado el «tuitero en jefe», debido a que se trataría de «un presidente entrante que ha evitado las ruedas de prensa tradicionales, empleados por sus predecesores, durante su transición». En el portal se hacía la pregunta acerca de si Trump iba a gobernar usando Twitter, algo que ya se respondió.

En el sitio web, en un artículo escrito por Caitlin Huey-Burns, se revelaba que «su equipo delibera el cómo manejar la comunicación con un cuerpo de prensa que considera hostil, por lo que Twitter refuerza la capacidad de Trump para controlar su mensaje».

El propio Trump sabe que sus tuits son atractivos para radio, televisión, prensa escrita y sitios de Internet, por lo que no es probable que abandone su estilo para anunciar planes, reclamar a empresas por invertir en otros países e, incluso, para continuar con su estilo agresivo. De acuerdo al diario The New York Times, Trump insultó a través de esta red social a 289 personas, instituciones o países durante su campaña. En términos informativos, los mensajes del nuevo presidente estadunidense son un imán para atraer audiencia.

Y Trump lo sabe, razón por la que no es de esperarse un cambio.

En razón de lo anterior, conviene preguntar cuáles son las razones por las que el nuevo presidente de Estados Unidos prefiere Twitter sobre otras redes sociales. En primera instancia, por la facilidad de uso y la inmediatez para conseguir impacto.

Asimismo, no hay que olvidar que es un empresario que prometió cambios, mostrando que tendrá un estilo de gobernar distinto al de sus antecesores. Uno de éstos se ha visto respecto a la relación con la prensa, tema en el que ha utilizado los mensajes de Twitter para criticar y no depender de los distintos medios.

Pero lo que se observó en la etapa en que Trump era presidente electo fue sólo una muestra de cómo llevará la comunicación social desde su gobierno, pues Twitter le permite dirigirse directamente a la población, ahorrándose la estructura gubernamental que se encuentra en la oficina de la Presidencia y que ha llevado la comunicación de anteriores mandatarios.

Otro aspecto que con toda seguridad ha considerado el flamante mandatario, es que gracias a Twitter va a fijar la agenda «“o una buena parte de ella»“ de los medios y de la opinión pública, no sólo en el ámbito interno sino en el internacional. Sus palabras acerca de lo que debería ser la relación con China, que motivaron una respuesta de la cancillería de dicho país, o sus críticas a la manera en que Angela Merkel manejó el tema de los refugiados en Alemania, que fue respondida por la propia canciller teutona, son muestra de lo que ha logrado con apenas 130 caracteres.

«Si la prensa me cubriera con precisión y con honor, tendría mucho menos razón para ‘tuitear'», escribió Trump a principios de diciembre pasado.

Muchos ciudadanos dudan de esta estrategia. Una encuesta de la empresa Marist Poll, dada a conocer el 15 de diciembre pasado, explicaba que el 66% de los estadounidenses considera que los tweets de Trump son «temerarios y distraídos», mientras que el 21% los encontró efectivos e informativos. Las respuestas no eran totalmente partidistas: mientras que el 90% de los demócratas ven su estilo de Twitter en forma negativa, también lo hacen el 67% de los independientes y el 43% de los republicanos.

Y nuestros aspirantes

En un entorno de campañas adelantadas, las redes sociales constituyen una parte importante de la estrategia de los aspirantes para obtener la candidatura presidencial en 2018.

De la manera en que desarrollen una base de seguidores y ofrezcan temas que sean de interés para la audiencia, dependerá el éxito de su estrategia. Por las evidencias, Andrés Manuel López Obrador es quien mejor aprovecha el potencial de las redes sociales gracias a mensajes en ciertas coyunturas, así como la combinación del video y entrevistas en medios de comunicación.

Con casi 2.4 millones de seguidores, el tabasqueño ha hecho de su cuenta de Twitter una de las más comentadas en medios. De continuar con la estrategia, esta herramienta podría ayudarle a conseguir votos el año entrante. Asimismo, hay que resaltar el constante acompañamiento de sus partidarios, quienes ayudan a difundir sus mensajes y responder críticas y ataques, algo que también puede ser un punto en contra ya que en esta actividad se pueden colar algunos contratados para generar una imagen negativa del aspirante, por no mencionar la existencia de algunos de sus partidarios que se dirigen a los críticos del aspirante con agresividad, algo que sin duda le puede costar votos en las elecciones.

Por su parte Margarita Zavala apenas reúne poco más de 846 mil seguidores. La aspirante panista cuenta con la ventaja de una red de apoyo que gira en torno a su asociación Yo con México, la cual lo mismo congrega capítulos estatales como a entusiastas de su candidatura que ayudan a dar a conocer sus mensajes.

No obstante, su potencial, apenas ha logrado tener algunas menciones en medios de comunicación. Lo cuidado de su estrategia hace que se arriesgue poco, en comparación con otros aspirantes, además de que su base de seguidores se ubica entre los panistas, sin penetrar en el resto de la ciudadanía.

Hay que tomar en cuenta, respecto a lo comentado en el párrafo anterior, que por ser esposa de Felipe Calderón contará, sin duda, con un apoyo importante en su búsqueda de la candidatura. Calderón cuenta con más de 5 millones de seguidores, número importante para una campaña electoral.

Del lado priísta, una aspirante declarada que empieza a recurrir a las redes sociales para la construcción de esa candidatura es Ivonne Ortega.

La exgobernadora de Yucatán tiene poco más de 232 mil seguidores en Twitter, combinando videos y otro tipo de mensajes bajo el paraguas de su movimiento «Hazlo por México».

            Otro aspirante tricolor que ha hecho uso de las redes sociales para buscar un espacio en la competencia es Miguel à ngel Osorio Chong. Con más de un millón 151 seguidores, uno supondría que tiene una base aceptable para sus aspiraciones, pero después de haber presentado un par de videos el año pasado, en lo que se supuso como el lanzamiento de su campaña de posicionamiento, paso a la discreción y a retomar sus actividades como titular de gobernación «“tal vez por un regaño»“, lo que contrasta con su posición en las encuestas, algo que debería motivar una estrategia un poco más arriesgada para la competencia.

            Del resto de los aspirantes hay poco que agregar, unos mantienen estrategias conservadoras y el envío de mensajes se rige por la poca planeación y por la manera cuidadosa en que se redactan, además de tener poca interacción con el resto de los usuarios de la red.

            Si en verdad, al estilo Trump, nuestros aspirantes quieren que Twitter se convierta en la puerta a la victoria, es momento en que empiecen a arriesgar y a mostrarse como son. No hay que olvidar que es el propio mandatario estadunidense el que tuitea, algo que muchos de nuestros políticos no hacen, confiados en gente de su equipo. Aquí podría estar el primer error.

@AReyesVigueras