Columna Café para todos

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Cuando todo parecía indicar que la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos Hillary Clinton había logrado un amplio margen de distancia con su odiado rival Donald Trump, surgieron nuevos elementos en su contra, que prácticamente revirtieron su aparente ventaja.

El hallazgo por parte del FBI de un nuevo legajo de correos electrónicos en la computadora de un ex funcionario neoyorkino -esposo de la principal asesora de Hillary-, hizo que este organismo reabriera una investigación que ya había cerrado hace varias semanas, sobre el envío y recepción de E-mails, a través de servidores no autorizados, cuando la hoy aspirante a la Casa Blanca aún  era secretaria de Estado.

Este nuevo giro le introduce una peligrosa final al proceso electoral estadounidense. Se ha registrado un vuelco en las preferencias que pulverizó la supuesta ventaja de hasta 11 puntos de Hillary y hoy se ha llegado a una especie de empate técnico en las preferencias electorales.

Sin duda, no es bueno echar las campanas al vuelo antes de tiempo, porque pueden ocurrir eventos inesperados y la historia está llena de este tipo de episodios, sobre todo porque aún faltan 8 días para las elecciones.

Hillary Clinton parece estar desconcertada ante este repentino cambio en el equilibrio de fuerzas, en tanto que Trump -a quien ya se consideraba un cadáver político-, podría alzarse con la vitoria.

El diario The New York Times aseguró que «nunca en la historia moderna el FBI se había enredado de tal manera en una elección presidencial»,  sobre todo ahora que la competencia se volvió tan reñida y cuando existe el riesgo de que llegue a la Casa Blanca un hombre que ha sido comparado con Adolfo Hitler.

Tampoco imaginó Hillary Clinton que el caso del excongresista demócrata Anthony Weiner, exesposo de Huma Abedin, su principal colaboradora y jefa de su gabinete entre 2009 y 2013 -quien se asegura había enviado por Internet fotos inapropiadas a una adolescente de 15 años-, se iba a volver en su contra.

Resulta que Weinier, de 52 años, pudo haber estado al tanto de los mensajes oficiales ytop secretde Hillary, ya que la computadora que utilizaba también era compartida por su esposa.

Probablemente, como muchos piensan, los nuevos E-mails en realidad son los mismos que ya habían sido analizados antes, y quizá a algunos les parezca que se trata de un hecho sin importancia frente a las 11 denuncias que enfrenta Trump por acoso sexual, pero en la política estadounidense todo acto ilegal cuenta y repercute negativamente en ambos candidatos.

Clinton -durante un mitin el pasado sábado en Florida-, se mostró nerviosa y dijo que resultaba «bastante extraño sacar algo así, con tan poca información, justo antes de las elecciones; de hecho, no tiene precedentes y es profundamente inquietante», manifestó.

Sin embargo, las consecuencias ya están a la vista: el primer sondeo publicado tras el anuncio del FBI, mostró que si hoy fueran las elecciones Hillary ganaría con apenas 46 puntos, contra 45 de Trump (sólo un dígito de diferencia), pero también señalan que si se considera el margen de error de 3 puntos en las encuestas, entonces la ventaja podría ser mayor para uno u otro candidato.

Todo dependerá ahora de cómo se desarrolle el «sprint» final del proceso electoral y de que no surja ninguna otra sorpresa que pueda inclinar la balanza a favor de uno de los contendientes.

Por lo pronto, Hillary ya no tiene sólo a un rival, que es Trump, sino a dos: puesto que también está en calidad de su enemigo el director del FBI, James Comey, un republicano designado por la administración demócrata hace tres años para el cargo.

Comey se la jugó porque la propia fiscal general Loretta Lynch le había recomendado no hacer públicas las novedades a casi una semana de la elección. A Comey no le importó la petición y se fue con todo contra Hillary. Trump por supuesto hará hasta lo imposible con tal de alzarse con el triunfo.

LO QUE LE ESPERA A MÉXICO EN CASO DE QUE TRUMP

GANE LA PRESIDENCIA EN EU

El gobierno de México sabe muy bien que Donald Trump es un hombre voluble, que no ha ocultado su animadversión hacia nuestro país y ha insistido «“aunque se trate de una estupidez inviable-, en que construirá un muro en la frontera que hará pagar a su vecino y que renegociaría o hasta cancelaría, el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN). Pero significativamente eliminar o renegociar el TLCAN podría llevar meses o quizá años y no es un acto inmediato.

Quizá muchos de los vaticinios sobre el efecto que tendría Trump en su política hacia México pudiesen ser exagerados. Quizá existiese la posibilidad de que inclusive no deporte a los 11 millones de connacionales por la sencilla razón de que técnicamente es muy difícil regresarlos, pero hay que recordar que el presidente Barack Obama, a lo largo de sus 8 años de mandato deportó a 2.5 millones.

Sin embargo, lo que si hará Trump es imponer probablemente cuotas compensatorias a nuestras exportaciones. México tendría que responderle con la misma moneda y el resultado podría ser una especie de guerra comercial que traería grandes pérdidas para ambas economías.

Asimismo, habrá que acostumbrarse a cotizaciones del dólar no de 20 ni de 21, sino quizá hasta de 25 pesos o más.

Hipotéticamente lo más difícil posiblemente podría ocurrir en los primeros meses, porque habría mucha incertidumbre sobre cómo actuaría un hombre tan voluble como Trump.

El gobierno mexicano ha señalado que ha diseñado ya los escenarios de lo que podría ocurrir si llega el magnate a la presidencia y de cómo podría México responderle.

Si por azares del destino Trump llegase a ganar, ciertamente podrían avecinarse tiempos difíciles no sólo para México, sino para el mundo entero, ante un hombre sobre el cual hoy gravita una gran interrogante. Nadie sabe realmente qué tan peligroso pueda ser, una vez al timón de mando de la nación más poderosa sobre la Tierra.

GRANOS DE CAFÉ

El proyecto sobre derecho de réplica que discute la Suprema Corte de Justicia está levantando mucho polvo en los medios, que se encuentran divididos, aunque algunos temen que podría castigarlos y que esta iniciativa podría constituir una elaborada forma de censura.

Otros en cambio consideran que permitirá a personajes agraviados por informaciones a veces mal manejadas -si no es que en ocasiones totalmente tergiversadas y manipuladas-, hacer oír una versión propia sobre las notas que los afecten.

Como señala la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), la libertad de expresión no es absoluta, como tampoco ninguna de las garantías individuales. Siempre hay que imponer algunos límites y todo derecho conlleva una obligación.

El derecho de respuesta o de réplica -como se conoce en el ámbito jurídico- es importante porque permite establecer el llamado «feedback» o retroalimentación e impide que los medios sólo emitan informaciones en forma unidireccional, sin darle oportunidad a los afectados a dar a conocer sus opiniones.

Es verdad que hay muchos abusos, sobre todo ante la proliferación de la llamada «prensa de la farándula o del corazón» o los medios sensacionalistas como los que existen en Inglaterra o Estados Unidos e incluso predominan ya en México.

Frente a ello, es saludable que haya un derecho de réplica bien acotado que evite la difamación y la intromisión en la vida privada de las personas.

La AMEDI señala que el proyecto elaborado por el ministro de la Corte Alberto Pérez Dayán, parte de la premisa de que «toda libertad debe estar acompañada de obligaciones y de límites que son los derechos de terceros, uno de los cuales es la custodia del honor y dignidad de las personas».

De aprobarse el proyecto toda persona podrá ejercer su derecho de réplica cuando los medios de comunicación emitan información que le cause agravio, sea inexacta, falsa o exacta, pero agraviante.

«Los medios de comunicación tienen la obligación de aportar información fidedigna y documentada, en tanto que las personas tienen derecho a responder o rectificar información no sólo falsa o inexacta, sino incluso agraviante», expone la AMEDI.

En donde existe controversia, es en que las personas supuestamente afectadas por una información, pueden exigir derecho de réplica, aunque lo que se divulgue sea verídico.

Ahora lo que plantea Pérez Dayán es que no sólo puede haber este derecho cuando la información sea falsa o inexacta sino también «agraviante» aunque sea exacta.

Ojalá que se precise bien la normatividad, para que se logre reivindicar el prestigio de personas afectadas por informaciones falsas de medios amarillistas y poco responsables; pero también es necesario evitar que figuras cuestionables -como muchos políticos-, se aprovechen de estas nuevas disposiciones a fin de exigir que se les otorguen espacios que no les corresponden, invocando que su prestigio y buen nombre fue vulnerado.

Quizá hablar de que la SCJN «prepara un golpe a la libertad de expresión» no sea justo, pero también hay que estar vigilantes para que los medios no se conviertan en voceros involuntarios de políticos oportunistas que pueden aprovechar espacios inmerecidos para  tratar de limpiar o justificar sus malas acciones»¦

«¦Fue imposible ocultar que las narcoseries realmente se convirtieron en nocivo fenómeno social, y ante el enérgico reclamo de organizaciones no gubernamentales por los malos contenidos de la televisión comercial, por fin las cámaras de diputados y senadores demandaron a la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación y al Instituto Federal de Telecomunicaciones cancelar la transmisión de las lucrativas historias sobre sanguinarios y exitosos capos que se transmiten por televisión abierta y que evidentemente fomentan la criminalidad.

Está por demás señalar que estas historias -que han permanecido en la programación por más de dos años-, estimulan conductas antisociales y fomentan la violencia,.

Naturalmente, llama la atención que los presidentes de las Comisiones de Radio y Televisión del Senado de la República y de la Cámara de Diputados -Zoé Robledo Aburto y Lía Limón García-, respectivamente, apenas se hayan percatado del grave daño que estos contenidos ocasionan en la población y a las quinientas no les haya quedado más que solicitar a la Secretaría de Gobernación y al Instituto Federal de Telecomunicaciones, prohibir las denominadas «narco series».

Sabemos bien que los políticos se aterran cuando consideran que sus acciones puedan siquiera tocar con el pétalo de una rosa a las televisoras, y más cuando saben que cada uno de los capítulos de estas series basura, generan descomunales ganancias a sus dueños.

Eso explica que por ello hayan tardado más de dos años en descubrir que «El Señor de los Cielos»  (la vida del capo Amado Carrillo Fuentes) es una producción que contamina a niños y jóvenes, a los que presentan al asesinato y el narcotráfico, como una actividad aspiracional.

Aquí la polémica abierta por la ONG «A Favor de lo Mejor» no son los horarios en que se puedan transmitir estos deleznables bodrios, sino el impedir su transmisión, tal y como se hizo con los narcocorridos, que ahora están proscritos en conciertos públicos y aún en la radio, lo que a mediano plazo reducirá su impacto negativo entre la población.

Lo esencial es que no se proyecten tampoco en las pantallas, para evitar que dañen aún más a niños y jóvenes que viven muy de cerca el consumo de drogas y la actividad criminal en sus comunidades.

En México necesitamos una televisión de calidad que ofrezca alternativas y abra nuevos horizontes a esos millones de niños y jóvenes sin grandes expectativas de mejoría.

Y aunque tarde, los legisladores por fin citaron a  comparecer a los titulares de la Subsecretaría de Normatividad de Medios y la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación -así como del Instituto Federal de Telecomunicaciones-, para que expliquen por qué se permitió a las televisoras la transmisión de las llamadas «narcoseries».

Que digan por qué las televisoras violaron las disposiciones de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión -particularmente lo establecido en los artículos 223, 226 y 228 y contra el artículo 4º. Constitucional- que claramente penalizan la apología a los comportamientos sociales agresivos, que lamentablemente retroalimentan al crimen organizado, en abierta oposición a la protección y al desarrollo familiar»¦

Como breviario cultural, por ejemplo, el artículo 123 establece que la programación que se difunda a través de radiodifusión o televisión y audio restringidos, en el marco de la libertad de expresión y recepción de ideas e información, deberá propiciar la integración de las familias.

Así también, deberá procurar «el desarrollo armónico de la niñez; el mejoramiento de los sistemas educativos; la difusión de los valores artísticos, históricos y culturales; el desarrollo sustentable; la difusión de las ideas que afirmen nuestra unidad nacional; la igualdad entre mujeres y hombres; la divulgación del conocimiento científico y técnico, y el uso correcto del lenguaje». Así o más claro»¦

Sus comentarios envíelos al correo gentesur@hotmail.com