Madero el apóstol; Madero el avorazado

0
129

DIP. GUSTAVO MADERO:

+Pero qué diantre de lagartija, tan avorazada y tan mal alimentada. Anónimo

¡Pero qué ingenuo nos ha resultado, don Gustavo, diputado; hasta para contar mentiras si eso fue lo que hizo anteayer sobre la promesa que el ex diputado Ricardo Anaya le hubiera hecho, pero no cumplido!

Ingenuo, por haber creído que Anaya le cumpliría algo que a la postre le restaría  posibilidades de operación estando usted al frente de la bancada panista en la Cámara de Diputados»¦

«¦ O ingenuo por intentar hacerse víctima de su sucesor en la dirigencia nacional panista gritando a los cuatro vientos que se lo había prometido y no le cumplió. Esa sola posibilidad, de haber sucedido, le dejó a usted inerme ante él y no lo contrario, porque usted se quedó oootra vez con las ganas de ser el mandamás del PAN frente a sus colegas diputados y perdió por no tener la fuerza suficiente para que Anaya debiera cumplirle, y en semejante situación quedó ante sus compañeros de Cámara, pues ese adjetivo -mandamás- es el peor a lo que se puede aspirar a costa de otros, los mandados más»¦

«¦ Y, para acabarla de torcer, usted mismo movió a muchos, pero muchos en su contra y me incluyo entre ellos porque me alborotó la memoria sobre lo que dejó hacer sin castigar en perjuicio de su partido cuando hacía lo que hoy hace Anaya»¦

Me refiero, señor diputado, al baño de excremento que permitió usted arrojar a su partido en todos los ámbitos de la política nacional el federal,  los estatales y hasta los municipales al cruzarse de brazos y quedarse paralizado frente a las porquerías cometidas por los miembros de su grupo político, que se trasminaron, salieron a la luz del día, exhibieron el grado de corrupción alcanzado por ellos y ellos recibieron el gran beneficio de su silencio cuando el haber incurrido en tales conductas le habían dejado, a usted, liberado de toda responsabilidad  y obligación de apoyarlos, de protegerlos y en consecuencia de poder hasta expulsarlos sin que usted sufriera el mínimo desdoro porque en gran medida ellos le pusieron a usted en el riesgo en que finalmente cayó, pero por su propia decisión, cuando de haber defendido la honestidad que era bandera del PAN usted hubiera brillado como el protector que estaba obligado de ser en vez de quedar como el cómplice de las porquerías económicas, morales y políticas en que incurrieron.

¡Caray, hasta de Anaya pudo usted haberse librado por la parte de responsabilidad que le alcanzó durante el pequeño lapso en que ejerció la coordinación de la bancada!

Ahora, usted, por decisión y acción personal propia, quedó usted convertido en el hazmerreír del panismo nacional, sin posibilidad alguna de acusar a nadie de haberle hecho caer en tan lamentable situación porque Anaya, así como negó públicamente haberle hecho a usted promesa alguna, ahora está en la posibilidad, si quisiera, de exhibirlo como el pobre avorazado que por comerse todos los tacos de la charola general, se volvió víctima de  una diarrea que ahora le tiene atado y un retrete para no arriesgarse a obrar en sus ropas a la vista de la gente»¦

m760531@hotmail.com
facebook: Leopoldo Mendívil
twitter: @Lmendivil2015

Compartir