La decadencia

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La primera visita de un Papa a La Habana fue en 1998. La austera recepción ofrecida por Fidel Castro a Juan Pablo II fue marco para uno de los grandes discursos políticos contemporáneos.   

Dijo en aquel tiempo Fidel:    

» La tierra que usted acaba de besar se honra con su presencia. No encontrará aquí aquellos pacíficos y bondadosos habitantes naturales que la poblaban cuando los primeros europeos llegaron a esta isla. Los hombres fueron exterminados casi todos por la explotación y el trabajo esclavo que no pudieron resistir; las mujeres, convertidas en objeto de placer o esclavas domésticas».

«Hubo también los que murieron bajo el filo de espadas homicidas o víctimas de enfermedades desconocidas que importaron los conquistadores la conquista y colonización de todo el hemisferio se estima que costó la vida de 70 millones de indios y la esclavización de 12 millones de africanos. Fue mucha la sangre derramada y muchas las injusticias cometidas, gran parte de las cuales, bajo otras formas de dominación y explotación, después de siglos de sacrificios y de luchas, aún perduran».

Ahora, en plena decadencia de una revolución cuyos mejores resultados siguen siendo un anhelo, Raúl Castro le dice a Benito XVI cuan grave es el bloqueo de los Estados Unidos.

» El bloque económico, político y mediático contra Cuba, persiste e incluso se ha endurecido  en el sector financiero.»

En aquella ocasión, cuando el Sagrado Corazón de Jesús y el Che Guevara convivían en sendas imágenes en la Plaza de la Revolución, Juan Pablo II, orgulloso de su labor contra el comunismo internacional, les decía a quienes quisieran escucharlo:

» Que Cuba se abra el mundo y el mundo se abra a Cuba.»

Hoy la visita a Cuba, como ocurrió con la realizada a México, viene a ser una mala segunda edición de aquellos días. Obviamente este juicio no tiene relación con los asuntos de la fe, el culto o la devoción. La decadencia es nada más política.

El Papa Ratzinger diagnostica la condición del marxismo y sentencia a divinis o ex cathedra o como le plazca,  su extinción en la historia: «Tal y como fue concebido, ya no corresponde a la realidad».

En este sentido no tiene caso hablar de la visita a México. Ya lo hemos dicho.

» El Papa viene a México y los chorros de miel se salen de las pantallas de la televisión y por más esfuerzos de los medios masivos no se logra crear el adecuado entusiasmo a partir de la consigna.

«Por desgracia para Benedicto XVI y los interesados promotores de su viaje, la peregrinación a México no tiene los elementos de ocasiones anteriores «. Tiene muy poca relación con la religiosidad y mucho con la utilización de los símbolos religiosos a favor de una política de gobierno. No se exalta en este caso el valor de la oración papal, sino el cierre de un pacto con el gobierno.

«La guerra contra la delincuencia tiene en sí misma un valor frente al cual nadie puede oponerse. Es la batalla contra el mal «.

» Puesta así la realidad, vista nada más esa parte del problema, las consecuencias de inseguridad generadas por la lucha misma, parecen quedar al margen de la responsabilidad del Estado. Ya nadie cuestiona (al menos desde el discurso oficial) si los efectos son en sí mismos tan graves como el fenómeno contra el cual se actúa de manera tan decidida».

Pero la gran diferencia con Cuba estriba en los días por venir.

En México habrá elecciones en julio (excepto si un cataclismo lo impidiera) y en el Caribe ese tiempo de desplazamientos del poder (así sea en lo formal), no existen. La gerontocracia cubana y el papado son similares. El poder reside en un pequeño grupo entre cuyos integrantes se designa al jefe. Si en la Iglesia lo hace el Colegio Cardenalicio, en Cuba lo hace el Comité Central dominado fundamentalmente por una sola persona, fuente y conducto del poder.

JOSEFINA

Las cosas comienzan a complicarse. Por segunda ocasión el espionaje exhibe a Josefina y sus furias, así sean furias menores. Y también por segunda vez su política de escapismo ante los temas incómodos.

Ni una palabra sobre el estadio abandonado; una graciosa fuga temática sobre «la pinche Sota» por tratarse de una grabación ilegalmente obtenida.

Pero mientras eso ocurre a los genios de su propaganda (con Agustín Torres a la cabeza) se les viene a la cabeza la convocatoria twittera a quienes tengan para ello magín suficiente y puedan escribir una tonadilla melodiosa, contagiosa y pegajosa con la cual el «chepinismo» obtenga  un himno de combate electoral.

—Tu puedes, desde tu condición de «Josefan», convertirte en una «Josestrella», dicen los imaginativos promotores de la josefinamanía.mx.

¡Ay! Propaganda, cuántas bobadas se cometen en tu nombre.

racarsa@hotmail.com

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