-Un Ferrari por Madrid

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POR LA ESPIRAL

De acuerdo con Bruno Ferrari, titular de la Secretaría de Economía, siete entidades del país  concentran  70% de los casos de violencia en México y dentro de éstos, únicamente Baja California, Chihuahua y Sonora significan el 50% de los focos de violencia.

A partir de esta referencia, Ferrari pidió a los empresarios españoles reunidos en Madrid en la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) «que no se dejen influenciar por todo lo negativo que se dice de México en el exterior».

Se trata, puntualizó, de mala propaganda que no debe empañar las relaciones bilaterales México- España en una etapa en la que brilla la presencia española en tierras aztecas.

Según cifras reveladas por el propio secretario, en lo que va de la presente administración del presidente Felipe Calderón, la Inversión Extranjera Directa (IED) suma 113 mil 808 millones de dólares, de los cuales 42 mil millones de dólares corresponden a  inversiones españolas.

Por ejemplo, en 2011 la IED en México contabilizó 19 mil 500 millones de dólares, de los cuales, 2 mil 911 millones de dólares son capital ibérico.

Si bien en la conferencia en la CEOE acudió Jaime García Legaz, secretario de Comercio, Ferrari pidió que ya en corto contrastaran datos a lo que gentilmente accedió García quien enfocó su discurso a destacar el escaso número de contenciosos entre ambas naciones comparado con otros países.

De esta forma, Ferrari tuvo toda la oportunidad para subrayar las buenas relaciones trasatlánticas «que van acompañadas de un profundo cariño, amistad, una unión de más de 500 años que implica que España no podría escribir su historia sin México y México sin España».

Con base a esta simbiosis, en México operan hoy en día tres mil 903 empresas con capital español, aunque como señala Ferrari para el potencial de las relaciones bilaterales sigue sin alcanzarse la plenitud tanto por el lado comercial como por el lado de las inversiones.

A COLACIÓN

Ferrari cumplirá apenas dos años al frente de Economía el próximo 15 de julio (fecha en la que por cierto ya tendremos presidente electo) y aunque tiene conocimiento del área internacional falta talento para posicionar a México como debe ser en el extranjero.

Más allá de errores de protocolo al dejar casi una hora esperando al auditorio compuesto sobre todo por representantes de empresas españolas, hay que focalizar primero cuál es el propósito del encuentro, el tipo de mensaje que se pretende «vender» de México, explicar bien las ventanas de oportunidades y su naturaleza.

La intención de señalar que el país estará ubicado después de 2050 entre el quinto y octavo mayor PIB del mundo para convencer de que se trata de una economía con grandes mercados es un buen gancho, pero no basta.

Al menos faltan casi cuatro décadas para que se cumplan dichos pronósticos, mientras tanto, el país necesita un mayor posicionamiento internacional y maximizar el esfuerzo en el papel de 14 acuerdos y tratados comerciales firmados con 44 países.

Para ese posicionamiento internacional requerido no es loable dar la imagen de que México está desesperado aguardando que llegue el dinero del exterior.

Si lo vemos en el contexto actual dada la crisis profunda y recesiva en España el que más necesita el oxigeno de la IED es el mercado español y queda la impresión es  México al que más interesa continuar cediendo áreas y sectores al capital ibérico.

A veces no basta con dar el mensaje de que la propaganda externa  del país sobredimensiona la situación, hay que hablar de los sectores en los cuales hay nichos para inversión foránea pero también pedir al mercado español más oportunidades para  el empresario mexicano, más a favor de la inversión azteca que tan bien caería en estos momentos de recesión.

Básicamente, la presencia española en tierras mexicanas no tiene siquiera punto de comparación con algunas pequeñas expresiones limitadas a  la importación de diversos comestibles mexicanos en España.

Hubiera sido bueno que Ferrari hablase de la relevancia  que supondría promover que bancos mexicanos aprovecharan el proceso de consolidación y fusiones impulsados por el gobierno español para reducir el tamaño del sector de las Cajas de Ahorro; y a través de lograr entidades más grandes reactivar el  crédito a las familias.

Sin embargo, el discurso fue más a lo superficial, al power point con cifras en dólares siendo huésped en una economía en euros; tampoco abordó los efectos de la crisis en las grandes empresas españolas transnacionales y en cómo impactará su área de negocio y administración de activos y personas en áreas tan sensibles como los bancos que poseen  en México.

P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http://claudialunapalencia.blogspot.com

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