Magisterio, ¿Estado de Derecho o represión?

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Qué lectura dar a la detención de los principales líderes magisteriales: ¿Ejercicio del Estado de Derecho o represión? ¿Paz social o paz postelectoral? ¿Reforma educativa o 2018?

Desde hace más de 20 años en la entidad oaxaqueña esperaban el ejercicio del Estado de Derecho sobre las acciones de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyas movilizaciones sumieron a la niñez en los más bajos índices de nivel escolar, y provocaron el estancamiento de la economía local.

Cuántos sexenios estatales y federales transcurrieron, en su mayoría del PRI, y nadie se atrevió a tocar a los líderes magisteriales ni con el pétalo de una rosa. ¿Por qué? Luego vinieron los gobiernos de la «transición democrática» y tampoco.  Los presidentes de México emanados del PAN, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, profesaron la misma indiferencia al problema educativo en Oaxaca.

A Rubén Núñez Ginez, actual Secretario General de la gremial, le tocó la mala suerte de coincidir en el tiempo con un Presidente de México como Enrique Peña Nieto en cuya política trazó una Reforma Educativa que por mandato constitucional ninguna entidad puede desacatar. 

Así que no le quedó otra al gobernador Gabino Cué Monteagudo, que aplicar la Reforma Educativa. Para ello primero le quitó el control a la Sección 22 sobre el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPCO), lo cual implicaba el manejo del presupuesto, plazas y estructura institucional. Una madrugada entraron las fuerzas de seguridad pública y se apoderaron del edificio; cuando los maestros despertaron el control lo tenía el Estado.

Dicen que el Gobierno Federal encontró elementos en la administración de Cué para obligarlo a cuadrarse ante la Reforma Educativa cuando respaldaba el Plan Estatal para la Transformación Educativa de Oaxaca (PETEO), propuesto la Sección 22, cuyos líderes parecían ejercer fuerte influencia sobre su aliado en las elecciones del 2010, año en que fue electo gobernador.

La deuda con la alianza fáctica le impedían a Cué hacer efectivo el Estado de Derecho frente a los maestros. Por lo tanto, en los cuatro primeros años de su sexenio continuaron los plantones, marchas, paros laborales y bloqueos a calles, cruceros y carreteras, de manera indiscriminada, siempre exigiendo aumento salarial, rezonificación de vida cara, útiles escolares, plazas, libertad de presos políticos, etc.

Las mismas demandas de cada año durante 20 años o más; en ese lapso, quien sabe en qué momento la Sección 22 se convirtió en un brazo electoral para hacer perder o para hacer ganar, usado por distintas filiaciones políticas. Incluso, el movimiento de la gremial sirvió al intento de derrocar al gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, quien quiso desalojarlos y el desalojo falló; quizá porque solamente contaba con la fuerza de seguridad pública estatal, y el Gobierno Federal panista no le brindó el auxilio de las fuerzas federales.

Ulises Ruiz se convirtió entonces en «un represor, culpable de delitos de lesa humanidad». Se armó la revuelta del 2006, y hasta ahí quedó.

Llega el 2010 y el PRI pierde la gubernatura de Oaxaca, reflejo de un amplísimo voto de castigo hacia «el gobierno represor» de Ulises Ruiz, el cual, además, arrastraba la pesada loza de colaboradores señalados de enriquecimiento ilícito, como su Secretario de Finanza, Miguel à ngel Ortega Habib.

Paradojas: Gabino gana la gubernatura por el hartazgo ciudadano hacia el gobierno «represor y corrupto» de Ulises Ruiz. Y ahora vuelve el PRI, con el próximo gobierno de Alejandro Murat Hinojosa, mucho en parte porque la ciudadanía emitió un voto de castigo hacia el gobierno de Cué, catalogado como ajeno al ejercicio del Estado de Derecho y en exceso tolerante con la Sección 22 de la CNTE.

El último mes fue determinante para la suerte de los candidatos a Gobernador de Oaxaca en las urnas electorales. La Sección 22 llevaba ya 28 días de plantón indefinido en el Zócalo de la capital oaxaqueña, realizando paros laborales, marchas, bloqueos a principales avenidas, bloqueo a los accesos de centros comerciales y estaba por iniciar cierres de carreteras cuando la noche del sábado»“madrugada de este domingo, las fuerzas federales y estatales desalojaron los plantones, incluido el instalado en los accesos del IEEPO.

Además, la Procuraduría General de la República detuvo a Rubén Núñez y Francisco Villalobos, Secretario de Organización de la gremial, mejor conocido como «Chico Pelón». 

Descabezaron el movimiento de un jalón. 

Sin duda, Cué y el Gobierno Federal ejercieron el Estado de Derecho. Así lo consideran los comerciantes establecidos en el primer cuadro de la Ciudad de Oaxaca y toda persona afectada con las movilizaciones magisteriales, degeneradas a vandalismo. 

No obstante, hay oaxaqueños y oaxaqueñas que tienen opinión distinta; ven el desalojo y la detención de los líderes magisteriales como actos de represión guardados para después de las elecciones, pasado el riesgo de una eventual derrota del PRI por la acción represora del Gobierno Federal. La mano dura de Cué hubiera impactado también en la coalición PRD-PAN, aumentando negativos, porque si bien es cierto buena parte de la sociedad oaxaqueña exige Estado de Derecho, tampoco es partidaria de acciones represivas.

Entonces, qué lectura dar: ¿Ejercicio del Estado de Derecho o represión? Usted decida.

De acuerdo a informes de la PGR, la detención de Rubén Núñez se hizo con base en una orden de aprehensión en su contra por lavado de dinero; utilizó al menos 24 millones de pesos de procedencia ilícita. Él, junto con otros líderes magisteriales, tenían convenios con empresas, la cuales pagaban a diversas cuentas a nombre de Rubén y de la Sección 22 sumas millonarias, dinero que utilizaban en beneficio propio y para financiar las movilizaciones.

Tantos años operando del mismo modo. ¿O solo ha sido la administración de Núñez Ginez? ¿Por qué hasta ahora? 

El desalojo y la detención de los líderes de la Sección 22 de la CNTE ocurren justamente la noche previa a la entrega de la constancia de mayoría al Gobernador Electo, Alejandro Ismael Murat Hinojosa. Pero también cuando Morena, a partir de su fortaleza electoral demostrada en las urnas con el respaldo del magisterio, anuncia el inicio de una lucha jurídica y política «en defensa del voto», pues no reconocerá el resultado de la elección, según dijo el ex candidato a gobernador Salomón Jara Cruz.

¿Todo es coincidencia? 

La lucha morenista, evidentemente, lleva implícita la ruta electoral al 2018, año de elecciones presidenciales y representantes al Congreso de la Unión; en Oaxaca, además, habrá elecciones de diputados y concejales a los ayuntamientos, pues los electos el domingo pasado solo tendrán duración de dos años.

Para Morena Oaxaca será clave en el 2018, después de conseguir la segunda posición como fuerza electoral en la entidad.

Gobernador Electo
Oaxaca ya tiene Gobernador Electo: Alejandro Ismael Murat Hinojosa, quien compitiera como candidato de la coalición «Juntos Hacemos Más» (PRI-PVEM-Panal), y ganó por un amplio margen de más de cien mil votos de diferencia frente al segundo lugar.

Los resultados del Cómputo General de Gobernador fueron los siguientes: 525 mil 858 votos para Alejandro Murat; 407 mil 597 votos para José Antonio Estefan Garfias, candidato de la coalición «Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca» (PRD-PAN); 374 mil 826 votos para Salomón Jara Cruz de Morena; 178 mil 809 votos para Benjamín Robles Montoya del PT; 24 mil 269 votos para Joaquín Ruiz Salazar del PRD; 42 mil 577 votos para Francisco Jiménez del PUP; y 25 mil 932 votos para Manuel Pérez Morales del PSD. (Además de votos para candidatos no registrados y votos nulos).

Correo: rosyrama@hotmail.com