12 de febrero de 2016

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1.- Indicador Político

Carlos Ramírez

Con todo y que fue interés de la casa presidencial de Los Pinos traer a México al papa Francisco, una jugada política gubernamental de muchas maneras acotó la intención de la línea dura del Vaticano de venir a regañar: una información oficial el martes caracterizó la visita del prelado como de Estado, por lo que un jefe de Estado no puede llegar a un país a criticar a sus gobernantes. El estado de ánimo social en el escenario de la visita del papa Francisco prendió algunos focos de preocupación: no sólo por querer usar el discurso del papa para agendas antisistémicas, sino porque tanta sangre, sudor, lágrimas y guerras civiles costó regresar a la iglesia católica mexicana a su territorio espiritual, como para que sectores incapaces de aprovechar las instituciones estén trayendo a un príncipe extranjero a decirnos cómo debemos gobernarnos.

2.- Estrictamente Personal

Raymundo Riva Palacios

La visita de Francisco a México ha despertado altas expectativas para aquellos que piensan, ven, sienten y en algunos casos padecen, que las cosas en este país marchan hacia atrás. Polarización social, violencia y víctimas de abusos que crecen por semanas, generan incertidumbre y encono que se reflejan en el deterioro del humor social en México. La historia de lucha social de los jesuitas, la orden a la que pertenece el Papa, su activismo a favor de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa y la visión crítica del estado de cosas en México, permearon el discurso de Francisco en vísperas de su arribo a México. La pregunta hoy es si la visión crítica que mostró en sus mensajes desde Roma se mantendrán en sus homilías y actos públicos en este país.

3.- De política y cosas peores

Catón

Quisiera yo tener la fe del carbonero que tenía mi querido tío Refugio, relojero, quien al referirse al Papa usaba siempre la expresión «el Santo Padre». Narraba él cómo «un pagano» -nunca precisó qué clase de pagano- había caído de rodillas con sólo ver a Pío XII: el aura de santidad que brotaba del Pontífice bastó para convertirlo a la verdadera fe. El Papa que hoy llega a nuestra tierra no es angélico. Es jesuita. No suscita la devoción espiritual de sus antecesores que han venido a México: el interés de su visita tiene que ver con cuestiones terrenales que si no son de política sí se le acercan mucho.

4.- El Asalto a la Razón

Carlos Marín

Las dos únicas fugas ocurridas en el sistema federal de prisiones fueron las de Joaquín Guzmán Loera y expusieron lo endeble y relativo de la «máxima seguridad» supuesta en los penales de Puente Grande y del Altiplano. Sin embargo, ni siquiera en esos establecimientos, degradados hasta el ridículo, han tenido lugar amotinamientos como los registrados en prisiones estatales y municipales. Con el antecedente hace casi cuatro años del motín con 44 muertos en la cárcel de Apodaca, lo de ahora en Topo Chico pone a Nuevo León bajo la lupa y en el top de las letales, pero en 2009 hubo 20 asesinados en la de Ciudad Juárez, 31 en 2012 en la de Altamira, 22 en la de Gómez Palacio y 13 en 2013 en la de San Luis Potosí.

5.- Templo Mayor

Fray Bartolomé

Y después de la tragedia, vino la tuiteada. Casualmente, ayer que estalló la primera crisis del gobierno de Jaime Rodríguez en Nuevo León, se reactivaron decenas (¿cientos?) de cuentas dedicadas a denostarlo. En cosa de horas, los bots llevaron el hashtag #InútilComoElBronco al primer lugar de los temas candentes a nivel nacional. Y aunque es claro que el gobernador independiente no es monedita de oro para caerles bien a todos, resultó más evidente el uso político que se le quiso dar en las redes sociales a la masacre en el penal de Topo Chico. Basta con revisar quiénes impulsaron ese hashtag para darse cuenta que, la mayoría, eran cuentas que lo atacaban con dureza durante las elecciones del año pasado, luego quedaron en desuso y ayer despertaron.

6.- Tras la Puerta del Poder

Roberto Vizcaíno

Sin grandes asuntos que tratar, la sesión de la Cámara de Diputados se desbordó ayer en los dos grandes temas del momento: Respecto del primer tema, el que ocupó los espacios y tiempos más importantes de los medios informativos aun por sobre las noticias derivadas de la visita del Papa Francisco, el que dio cuenta puntual del enfrentamiento de grupos rivales en el Penal de «Topo Chico», en Nuevo León, con un saldo de 49 muertos y una docena de heridos graves, diputados de todas las fracciones coincidieron en responsabilizar al gobernador Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como «El Bronco».

7.- Jaque Mate

Sergio Sarmiento

Admiro del papa Francisco su capacidad de ser quien es, de expresar opiniones con libertad. Aplaudo cuando reflexiona: «Si una persona es gay y busca a Dios, y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?». Me entusiasma cuando dice: «Cómo quisiera una Iglesia pobre para los pobres». El papa, sin embargo, rechaza el mecanismo más eficaz para reducir la pobreza. Viene de una Argentina, de una América Latina, en que muchos sacerdotes, especialmente jesuitas, se entusiasmaron por la teología de la liberación. Por eso, quizá, desprecia el mercado.

8.- En Privado

Joaquín López Dóriga

Ayer por la mañana acudí a la sala stampa del Vaticano para cumplir con los últimos requisitos para poder viajar en el avión que llevará al papa Francisco a México. Fue un largo proceso de peticiones, consultas, revisiones, aprobaciones, como siempre en todos los viajes, desde el primero que, le contaba ayer, hice con Juan Pablo II en enero de 1979, a tres meses de su elección como pontífice romano, el primero en más de 500 años en no ser italiano, que era una regla no escrita que rompió aquel cónclave el 16 de octubre de 1978, al elegir a un hombre llegado del frío, de la Polonia comunista.

9.- Astillero

Julio Hernández López

México recibirá hoy al papa Francisco con las heridas abiertas. Ni siquiera el respetable fervor de los seguidores de la religión católica puede atemperar la sensación generalizada de una crisis en espiral ascendente, ante la cual no se avistan mecanismos o proyectos institucionales mínimamente confiables de solución. Ayer mismo, en Nuevo León, se produjo una masiva expresión de la inviabilidad del sistema actual de gobierno (en sus tres ámbitos: federal, estatal y municipal), con un saldo de cuando menos medio centenar de muertos durante un episodio oficialmente considerado como riña entre bandos opuestos de internos en el penal de Topo Chico. 

10.- Razones

Jorge Fernández Menéndez

Cuando hoy llegue el papa Francisco a México se encontrará con que la principal noticia sobre nuestro país no será su visita, sino el motín en el penal de Topo Chico, en Nuevo León, que ha dejado, según cifras preliminares, 49 muertos y 17 heridos. No hay nada nuevo en estas historias: grupos de delincuentes ligados a diferentes organizaciones criminales pelean en forma brutal por el control del penal. A veces tienen incluso armas de alto poder, siempre armas blancas y otro tipo de instrumentos letales. A veces, en medio del motín se da una fuga. No es, simplemente, un control nominal: se controla desde la comida hasta los dormitorios, desde las visitas conyugales hasta el alcohol y las drogas, se paga por la seguridad personal y por un catre cómodo.

11.- La historia en breve

Ciro Gómez Leyva

Arteros los senadores del PRI que arremetieron ipso facto contra el gobernador de Nuevo León, Jaime El Bronco Rodríguez. Arturo Zamora, por ejemplo, lo acusó de ser candil de la calle y oscuridad del estado. Es fácil tirar la piedra y mirar para otra parte. Por supuesto que la policía del recién llegado Bronco se debió haber anticipado y debió reaccionar con velocidad extraordinaria para evitar una carnicería de esa magnitud. Pero la tragedia en el penal de Topo Chico, los 49 muertos, tiene que cargarse, antes que a nadie, a la cuenta del gobierno del presidente Peña Nieto. Tal como lo hicieron los priístas con el presidente Calderón.