Despetrolizados… a la mala

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Crónica Confidencial

 

DR. JOSÉ à NGEL GURRà A,
SECRETARIO EJECUTIVO
DE LA OCDE:
+Contrahacer bien es
más difícil que hacer
Nicolae Iorga

 

Quizá sea el periodista que más tiempo lleva de conocerlo, desde allá cuando Luis Echeverría andaba en campaña por la Presidencia y usted aún estaba en la Facultad de Economía de la UNAM, pero haciendo pininos en el PRI.

«¦ Lamentablemente, no fui el que más lo frecuentó.

Y desde que lo conocí lo identifiqué como el mejor del grupo de jóvenes reclutados por Carlos Reta Martínez, sobrino y secretario particular, entonces, de Alfonso Martínez Domínguez.

Cómo han pasado los años, ¿verdad? Pero en su curso usted creció, creció y creció y el resto de aquel grupo se fue quedando en el camino. Así es la vida, ni qué hacerle.

Y en todo este tiempo usted ha estado activo, constructivo y casi podría afirmar que imprescindible en el ámbito financiero y económico nacional. Pocos conocen de él lo que usted. Por eso fue terrible la afirmación que hizo en entrevista con mi colega reportera Ivette Saldaña para el diario El Universal del jueves pasado:

«No nos hemos podido despetrolizar más que por la mala, porque se cayó tanto el precio del petróleo que ahora tenemos que hacer ajustes»¦».

«¦ Los ajustes, doctor Gurría, que debieron ser hechos desde buen tiempo atrás y durante un largo lapso para haber explotado con inteligencia, con capacidad y conocimientos mayores y superiores incluso desde la ética política -si es correcto diferenciarla»¦- que siempre aconsejó no convertir la riqueza petrolera en el barril sin fondo del país y en los capitales crecientes de tantos políticos ladrones que desde la cima del poder hasta las suelas del mismo escribieron historias inéditas aún de verdadera traición a todo lo que México significa.

A lo largo de ese tiempo muchos periodistas hemos insistido en ir tras el valor agregado que debía convertir el crudo mexicano en una mucho mayor riqueza del pueblo entero, pues éramos por derecho constitucional la sociedad propietaria de ella, pero nos la confiscaron los gobiernos de dos partidos políticos distintos, identificados por su inmensa codicia que demandaba una acción más rápida y expedita para aprovecharse hasta donde su tiempo en el poder les permitiera.

Se abandonó el esfuerzo iniciado por Adolfo López Mateos para crear una gran industria petroquímica que debió multiplicar por quién sabe cuántos dígitos el valor de ese recurso. Pajaritos y el resto de aquella zona veracruzana se fue volviendo chatarra inservible, porque exportar el crudo en enormes y crecientes cantidades se volvió una obsesión que, supuestamente, exhibía la grandeza del México exportador»¦ ¡Qué enorme estupidez cometida descaradamente ante los ojos de la Nación»¦!

Se diversificaron las exportaciones y el país supuestamente avanzó hacia un desarrollo saludable, pero eso fue un engaño vil que sirvió simplemente para petrolizar ya no nuestro comercio exterior, sino, ¡peor por todos conceptos!, nuestra política presupuestal. Los idiotas que así procedieron, desde los presidentes que les dejaron, cerraron oídos y ojos a los llamados de alarma que no dejamos de mandar por los medios. Pero ellos, poderosos y soberbios, cavaron el bache en que México está inmerso ahora.

Los detalles, usted, doctor Gurría, los conoce. Aquí le dejo la idea, por si quiere ponerse a escribir»¦

 

lmendivil@delfos.com.mx

m760531@hotmail.com

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