¿Que no cederemos? Desde Iguala cedieron

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Crónica Confidencial

GRACO RAMÃ REZ GARRIDO,
GOBERNADOR DE MORELOS:

+Gobernar es pactar;
pactar no es ceder

Gustave le Bon

(La felicidad es una estrella que alumbra el camino de cada uno. Gocen la suya; es insustituible porque solo ella tiene la felicidad que cada quien merece. ¡Feliz año!)

Si uno puede ceder, ¿por qué dos no…?  Y así se puede seguir. Uno, dos, tres, 600, mil veces»¦

Es la exitosa historia del narco mexicano.

Y la de una autoridad, también mexicana, fláccida, comodina, interesada, vendible.

Para título, vale el que usé, pero como realidad no, porque todos en México sabemos desde dónde viene el asunto; quiénes lo iniciaron; a quiénes principalmente ha servido y no podemos decir que somos los mexicanos los mejor servidos cuando tenemos, hacia el norte, el mayor mercado mundial de las drogas, que se aprovisiona de muchas partes, pero su ejido más cercano es éste.

¿Lo del título? Se trata, simplemente, del antecedente más famoso y en que el Estado mexicano ha sufrido uno de sus mayores quiebres. Y también, porque a partir de Iguala el cártel de Los Rojos comenzó a sonar fuerte. Pronto, incluso, apareció entre los aprovisionadores mexicanos del mercado estadunidense ¿y eso a quién no le sirve?

¿Y para qué sirve? Para blofear, entre otras cosas. Si allá al norte me compran mi mercancía, ¿por qué no la voy a vender aquí…? ¿Quién es una politiquilla para frenarme? ¡Denle cran, quítenmela del camino…!

Porque si ya de lo de Iguala habían salido no solo indemnes, sino también fortalecidos, ¿quién es el chulo que los va a detener…?

Y ahí está usted ahora, gobernador Ramírez, otro masiosare como en su momento, escasos días, semanas, meses atrás, en la campaña lo fue Gisela Mota, la alcaldesa de Temixco que consideró cumplir con un deber político muy fácil de presumir y mire en lo que se le convirtió, simple y sencillamente porque los del crimen se encuentran tan organizados que no desperdician oportunidad para presumir ellos también, pero sus vilezas.

Hecho afortunado fue, sin duda, el éxito que tuvo la persecución de los criminales, menos por los muertos que por los sobrevivientes, pues seguramente a estas alturas del trágico evento los cuerpos de seguridad han acumulado una información importante sobre los autores intelectuales y sus formas de acción.

¿Pero de verdad se irá tras ellos, o ya son demasiado importantes como para que uno solo de sus crímenes sea suficiente para perseguirlos descuidando el mercado de sus productos…?

Ya amenazó usted, a partir de su condición de principal autoridad morelense, con que no cederỦ ¿Qué tanto es posible considerar su amenaza en plural; qué tanto en singular? Porque volviendo al título y a lo de Iguala, ahí está todo el mazacote que se armó para estar donde estamos, gobernador, buscando aún por qué un ex procurador general de la República pudo caer en tantas afirmaciones cada vez más fallidas si hacemos caso a las últimas informaciones. El procurador presentó sus investigaciones, comió, se fue y sus persecutores son cada vez más y no precisamente quienes cometieron la barbaridad de Iguala.

Cuídese, gobernador. Cumpla, pero cuídese. Porque Morelos no puede estar solo en la persecución de Los Rojos. Ya se les hizo crecer. Ahora se les debe hacer pagar y esa es una tarea del Estado en su conjunto.

 

lmendivil@delfos.com.mx
m760531@hotmail.com

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